Fanny Tayver Marín, AFP . 13 septiembre
Primoz Roglic dijo que no tiene nada que esconder, cuando fue consultado por quienes dudan de él. Fotografía: AFP
Primoz Roglic dijo que no tiene nada que esconder, cuando fue consultado por quienes dudan de él. Fotografía: AFP

Faltan seis etapas para que se acabe la edición 107 del Tour de Francia y aunque cualquier cosa puede pasar, el esloveno Primoz Roglic pareciera estar destinado a escribir su nombre como el campeón de este año, debido a la superioridad que muestra sobre todos los demás competidores.

A como va la carrera, el único ciclista que se ve con fuerzas para destronarlo es su compatriota, Tadej Pogacar (UAE), quien marcha en la segunda casilla de la general, a tan solo 40 segundos.

Mientras que el título del Tour de la pandemia es un asunto de eslovenos, el campeón vigente, el colombiano Egan Bernal y compañero del costarricense Andrey Amador en el Ineos, aceptó la derrota.

El año pasado, Bernal entró a la historia como ese joven maravilla que se convirtió en el primer latinoamericano en ganar el Tour de Francia, una corona que no seguirá en su poder, porque ya no tiene opciones, pero que a futuro, intentará ganar otra vez.

“He perdido toda opción de ganar este Tour de Francia, me dejé la piel y unos años de vida. Pero algo dentro de mí ha renacido y me quedo con esto. Con las ganas de volver a mi mejor versión. No se preocupen por mí, que volveré y con más determinación que nunca. Se lo debo a mi equipo, a las personas que me apoyan, mi país y mi equipo”, escribió el colombiano en su cuenta de Instagram.

Bernal nunca había sufrido tanto sobre la bicicleta como en ese ascenso al Grand Colombier, una crisis que lo hizo llegar a 7:20 de Pogacar y de Roglic, un día de terror en el que afirma: “Perdí tres años de mi vida".

Confesó que se sentía mal desde la primera subida.

“Iba a tope esperando un milagro, pero claramente no pasó. Lo di todo, di lo mejor de mí y hay que aceptar cuando los otros están más fuertes, simplemente no pude seguirlos”, indicó.

Mientras Egan Bernal afrontaba su crisis camino al Grand Colombier, Tadej Pogacar y Primoz Roglic peleaban por el triunfo del día. Fotografías: AFP
Mientras Egan Bernal afrontaba su crisis camino al Grand Colombier, Tadej Pogacar y Primoz Roglic peleaban por el triunfo del día. Fotografías: AFP

Bernal tampoco quiso justificar su pobre rendimiento en la lesión de espalda que sufrió antes del Tour y que leo obligó a retirarse en el Critérium du Dauphiné: “Obviamente no es la mejor forma de iniciar el Tour y he tenido dolor en todas las etapas, pero no me he quedado por eso. No puedo echarle la culpa al dolor de espalda. Hoy fue más el dolor de piernas que el dolor de espalda”, expresó con sinceridad.

Enfado. Primoz Roglic parece estar a pocos días de convertir en realidad uno de sus grandes sueños, pero hoy también le toca cargar con la mala fama que otros se han encargado de crearle al ciclismo cuando optaron por la decisión de desviar el camino sin jugar limpio.

Roglic se ve superior a los demás y cuando eso pasa, siempre se desatan las dudas, pero el esloveno volvió a negar cualquier acusación de dopaje hacia él o su equipo, el Jumbo, después de una nueva demostración en el Grand Colombier: “No tengo nada que ocultar”, se defendió el maillot amarillo.

Como suele ser habitual siempre que un ciclista o un equipo ofrecen un rendimiento muy superior al de sus rivales aparecen las acusaciones, más o menos veladas, de dopaje, una sombra que el ciclismo no logra quitarse de encima después de una época negra.

“A las seis de la mañana me han realizado un exhaustivo control antidopaje y ahora me van a hacer otro”, declaró visiblemente molesto el esloveno al ser preguntado en conferencia de prensa.

“No tengo nada que ocultar por mi parte. Pueden confiar en mí”, reclamó.

Los nombres de Roglic o Pogacar, que también está rindiendo a un gran nivel, no han aparecido nunca en ningún caso de dopaje, aunque el ciclismo esloveno se vio salpicado recientemente por el ‘affaire Aderlass’, siendo sancionados varios deportistas de este pequeño país balcánico.

El Tour de Francia se reanudará el martes, con la decimosexta etapa, en un nuevo día de montaña con 164 kilómetros entre La Tour-du-Pin y Villard-de-Lans.

Como Ineos ya no tiene posibilidades de optar por el podio final, ante la crisis de un Egan Bernal que está a 8:25 de Roglic y que Richard Carapaz se vio muy afectado por una caída que le pasó factura y se encuentra a 32:55, el equipo podría replantear por completo la carrera.

Quizás, la formación británica intente figurar en fugas o ganar alguna etapa. Y eso podría darle un poco más de protagonismo al tico Andrey Amador, quien está en el puesto 87 de la general, a 3:03:57 de Roglic.

La competencia se terminará el próximo domingo en París.