Fiorella Masís. 4 marzo

Leonardo Chacón se retiró del circuito olímpico de triatlón desde 2016, pero hace seis meses volvió con otra posición poco conocida: la de entrenador.

El costarricense tiene su grupo de asesoría de entrenamientos, llamado Momia Coaching, pero hasta ahora se involucra con un atleta que busca clasificación a los Juegos Olímpicos. Se trata del colombiano Carlos Quinchará, quien participó en Londres 2012 y actualmente está en proceso hacia Tokio 2020.

Leonardo Chacón planea el trabajo de Carlos Quinchará desde agosto del año pasado. Fotografia: Graciela Solis
Leonardo Chacón planea el trabajo de Carlos Quinchará desde agosto del año pasado. Fotografia: Graciela Solis

Quinchará llamó a Chacón en agosto del año pasado y le contó de su deseo para que lo entrenara.

“Me sorprendió que me tomara en cuenta. Previo a Río de Janeiro, cuando trataba de clasificar, él me preguntaba muchas cosas, que cómo hacia el proceso, que con quién entrenaba... Yo le comenté que mantenía la metodología con Cliff English, pero no tenía presupuesto para estar con él en Estados Unidos, entonces lo hacía en Costa Rica”, comentó Chacón.

Cuando el suramericano lo contactó, le dijo que necesitaba un sistema de trabajo similar, estaba con poco presupuesto y acaba de terminar la relación con su entrenador.

Carlos Javier Quinchara ganó la categoría élite masculina en playa Hermosa, Guanacaste. Foto: Cortesía Feutri
Carlos Javier Quinchara ganó la categoría élite masculina en playa Hermosa, Guanacaste. Foto: Cortesía Feutri

Desde ese momento empezaron a trabajar a distancia, como estuvo acostumbrado Leo durante su proceso anterior.

Para eso utilizan una aplicación llamada Training Peaks, en la que se envían los entrenamientos y el atleta sube los archivos de sus trabajos.

Desde ese sistema el técnico puede analizar todo lo que hace el atleta, con una información muy detallada, explicó Chacón.

El tico no cree que sea más difícil guiar a un deportista a distancia, sobre todo si se trata de uno experimentado, como el caso de Carlos.

"Es alguien muy profesional, quien ya tiene mucha disciplina, dedicado al 100%. Aquí lo más difícil es tomar las mejores decisiones, con competencias, curvas de entrenamiento, de rendimiento, a cuáles carreras apuntar...".

La comunicación se convierte en un pilar para que se cumpla con lo planeado, sobre todo al estar contra el tiempo para buscar puntos y la necesidad de ser inteligentes con el presupuesto.

Por ahora el cafetero solo asiste a Copas Continentales, como sucedió el domingo en playa Hermosa, Guanacaste. Ahí se dejó el primer lugar, que era la única opción para sus objetivos.

Con ese triunfo, Carlos ganó 220 puntos, mientras que en una copa del mundo podría dejarse hasta 300 si entra al top 10.

Sin embargo, Chacón explicó que el dinero no alcanza para asistir a países como Australia o Nueva Zelanda, por ejemplo, donde serán las dos últimas fechas del primer periodo, que termina en mayo.

Ahí es donde el nacional debe elegir los eventos ideales para su pupilo.

En apenas seis meses, el aprendizaje del liberiano ha sido amplio, aunque no se considera un entrenador.

“Soy un guía, tal vez trato de aplicar todo lo que aprendí siendo atleta y también me manejé solo por mucho tiempo, y de eso aprendí, de cómo viajar, cuánto tiempo antes llegar. También siempre estoy en constante estudio por mi cuenta, para seguir aprendiendo en planificación deportiva, pero jamás compararme con entrenadores consolidados del país”, añadió.

Chacón reconoce que la clasificación es difícil, pero confía en que ya dieron el primer paso, que fue ganar en Costa Rica.

Mientras eso sucede, él se reta como entrenador de un profesional, algo que combina con la formación que le brinda a otros jóvenes.

¿Cómo está su proceso de maratón?
Leonardo Chacón tras la carrera KRUN Under Armour, el año pasado. Fotografía José Cordero
Leonardo Chacón tras la carrera KRUN Under Armour, el año pasado. Fotografía José Cordero

Leonardo Chacón tampoco deja de lado su condición de atleta, ahora como corredor de larga distancia.

El guanacasteco ya está libre de lesiones, algo que últimamente le había costado mucho y eso lo tiene tranquilo para seguir con su idea de debutar en maratón e incluso viendo de reojo a Tokio 2020.

“Estoy entrenando bastante consistente, queda seguir ganando volumen y entrenamiento, aprovechar que no hay dolores ni lesiones”, comentó.

La próxima semana competirá en la milla universitaria, en la Universidad de Costa Rica, con la idea de enfrentarse a corredores rápidos.

Por ahora el proceso no incluye alguna carrera en el exterior, sino que se quedará en el país, donde incluso piensa hacer una media maratón, aunque eso aún no está definido.