Juan Diego Villarreal. 26 diciembre, 2020
Hace un año Noelia Vargas, su madre Dixiana Mena y su hermana Andrea Vargas, fueron las Mariscales del Festival de la Luz. En la actualidad se entrenan y preparan para el Centroamericano de Atletismo, tras una temporada atípica. Fotografía: Mayela López
Hace un año Noelia Vargas, su madre Dixiana Mena y su hermana Andrea Vargas, fueron las Mariscales del Festival de la Luz. En la actualidad se entrenan y preparan para el Centroamericano de Atletismo, tras una temporada atípica. Fotografía: Mayela López

Un año atrás las hermanas Andrea y Noelia Vargas, junto a su madre Dixiana Mena, vivían una temporada de ensueño, tras competir en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú 2019, el Mundial de Atletismo de Catar y ser designadas por la Municipalidad de San José como las Mariscales del Festival de La Luz.

Noelia fue sexta en los 20 kilómetros marcha en Lima y compitió en su primer mundial mayor, mientras Andrea ganó la presea de oro en las justas continentales y fue quinta en Catar. Además su madre fue designada como la mejor entrenadora de América.

El trío que conquistó nuestro país por sus logros deportivos se separó a finales de año, cuando Andrea junto a su familia se marchó a Oregón Estados Unidos, donde su esposo, David Jiménez, inició un nuevo trabajo, mientras Noelia y su entrenadora se quedaron en el país preparándose para buscar la marca a los Juegos Olímpicos de Tokio.

Sin embargo, la pandemia de la covid-19 trastornó toda la planificación de doña Dixiana y sus hijas, quienes tuvieron que reinventarse y empezar a entrenar en casa para no perder su estado físico y continuar con sus aspiraciones deportivas a nivel internacional.

Las tres volvieron a reencontrarse este diciembre, con las ilusiones intactas, después de una temporada muy difícil, dispuestas a darlo todo en el Campeonato Centroamericano de Atletismo, que se realizará en nuestro país en el Estadio Nacional, entre el 28 y 29 de diciembre.

En la última semana madre e hijas se concentraron en el sector de Guanacaste, durante cuatro días, con el fin de realizar un campamento y poner en marcha un plan especial de cara al torneo más importante del istmo y afianzar sus objetivos del 2021, donde sin duda los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 tienen prioridad en su agenda.

La menor, Noelia, competirá por cuarta vez en el año. En marzo se proclamó campeona centroamericano de los 20 kilómetros marcha y más recientemente ganó el Torneo de la Fecoa y el campeonato nacional en los 10.000 metros marcha, donde impuso récord nacional (45:00). En el caso de Andrea, los 100 metros vallas será su primera y última competencia de año.

Felices juntas. Para Noelia, Andrea y su entrenadora, la alegría de verse en casa nuevamente juntas, en su natal Puriscal y entrenando en la vieja pista de estadio de la localidad, es la mejor motivación para un año repleto de desafíos, que lo combinan con las fiestas de Navidad y Año Nuevo.

“Me siento muy feliz, muy motivada de estar en Costa Rica y de poder competir. Para mí significa mucho el entrenar con mi entrenadora, porque ella me va a ver y vamos a saber cómo está la técnica. En el plano personal espero disfrutar del clima, de la naturaleza y compartir con mi familia”, explicó Andrea, quien admitió que en medio de todo ya se comió unos chicharrones, como buena puriscaleña.

Noelia, mientras tanto, tiene claro que este tiempo de Navidad y Año Nuevo es diferente. En anteriores temporadas en esta época del año ya habían terminado los eventos, muy distinto a éste, cuando apenas vienen participando en diferentes competencias.

“Vamos a pasar estos días entrenando muy fuerte para el centroamericano. Pero los días festivos los pasaremos en familia y en ‘burbuja’ para cuidarnos y celebrar todos juntos después de un año tan complicado por la pandemia. Lo importante es que todos estamos juntos y saludables”, expresó Noelia.

Para Dixiana Mena, quien rige los destinos competitivos de sus hijas, la pandemia fue un momento para trabajar los detalles con prudencia con el fin de evitar las lesiones y ante la inactividad competitiva se concentraron en seguir creciendo y aprendiendo a pesar de las limitaciones.

“Vamos a pasarla en familia, haciendo campamentos. Es atípico porque nunca tenemos competencias de esta forma.Vamos a realizar nuestras celebraciones en burbuja porque hay que cuidar a nuestra familia, pero siempre concentradas en el trabajo hacia Tokio porque ya estamos en esa recta y Dios quiera que se den los Juegos Olímpicos. Tuvimos que hacer diversas modificaciones por la pandemia, pero siempre entrenando fuerte”, enfatizó Mena