Fanny Tayver Marín. 23 octubre
Andrey Amador destaca que este viernes fue una etapa sin contratiempos en la Vuelta a España. Fotografía: Getty Sports
Andrey Amador destaca que este viernes fue una etapa sin contratiempos en la Vuelta a España. Fotografía: Getty Sports

El Andrey Amador que hoy se encuentra corriendo la Vuelta a España se ve con más confianza que el de hace un mes, cuando actuó en el Tour de Francia.

Su postura en la bicicleta así lo refleja, al igual que la forma en la que disfruta de la competencia.

Los primeros días de carrera han estado marcados por anécdotas para el costarricense que milita en el Ineos, como el día en el que se puso nostálgico en Pamplona.

Recordó que fue ahí donde llegó en busca de su gran sueño de ser ciclista profesional, donde sufrió y sonrió para conseguir su anhelado propósito.

En la jornada del jueves, cuando estuvo haciendo relevos junto a Chris Froome, acelerando al grupo y trabajando para Richard Carapaz, tuvo una reacción muy peculiar.

A un kilómetro de la meta, Amador se convirtió en un espectador más. El tico paró en plena subida después de una curva y aprovechó que había una pantalla para ver el desenlace de un esprint de montaña entre los tres hombres que están en zona de podio, al comandar la general: Primoz Roglic (Jumbo Visma), Dan Martin (Israel) y Richard Carapaz.

El propio Andrey fue quien dio a conocer esa curiosa situación, al postear en sus redes sociales una fotografía de ese momento en el que paró y sobre eso apuntó: “Lo que no se ve en la televisión... Terminando el trabajo, pantalla a un kilómetro de la llegada y las ansias me hicieron parar para ver el final. Grande Richard, pronto llegará la recompensa”.

Para este viernes, también hubo un chispazo de buen ambiente, antes de tomar la partida en la jornada que salía de Garray.

La organización mostró al costarricense saludando de forma muy amena a sus excompañeros de Movistar Team, mostrando que la rivalidad es solo a la hora de competir sobre carretera.

Pero antes de eso, hubo otro episodio que pasó a ser anécdota.

Después de que en el Tour de Francia, Andrey le había agarrado una camisa de puntos rojos (líder de la montaña) a Richard Carapaz y le dijo que se la dejaría de recuerdo, surgió un nuevo capítulo sobre esa historia.

El escalador ecuatoriano de nuevo marcha a la cabeza de la montaña, solo que en la Vuelta, la prenda es de puntos azules.

Mientras los ciclistas se preparaban, se dio este breve diálogo que desató muchas risas en redes sociales, pues se intercambiaron sus camisas y de una vez se las pusieron:

- Amador: “Este maillot, mejor”.

- Carapaz: “Le hacemos la entrega oficial al compis para que no se lo robe (ríe)”.

- Amador: “Y hoy salgo en la etapa número tres, o cuatro, no sé cuál es, de montaña”.

- Carapaz: “Y yo salgo como Andrey Amador”.

- Amador: “Me voy a firmar”.

En carrera se pierde noción del tiempo y quizás sea por eso que el costarricense ni siquiera tenía claro cuánto había corrido ya.

La cuarta etapa implicaba 191,7 kilómetros de pedaleo, al principio con un descenso y luego terreno plano hasta la meta en Ejea de los Caballeros, por lo que los protagonistas del día lo asumían los especialistas en el llano y la velocidad.

El triunfo del día fue para el irlandés Sam Bennett (Deceuninck), quien se impuso al esprint, sorprendiendo en la línea de meta al belga Jasper Philipsen (UAE), que fue segundo, y al italiano de origen polaco Jakub Mareczko (CCC), tercero.

La Vuelta a España en la que actúa Andrey Amador terminará el 8 de noviembre. Fotografía: Unipublic
La Vuelta a España en la que actúa Andrey Amador terminará el 8 de noviembre. Fotografía: Unipublic

Junto a ellos ingresó un pelotón gigantesco con 100 pedalistas. A todos ellos se les consignó el mismo tiempo, 3:53:29, en el que iban los favoritos y donde también viajaba el tico, a quien se le asignó la posición 60 de la etapa.

Fue una jornada de transición antes de retomar el camino de la montaña este sábado.

Los hombres del Deceuninck tomaron el control del pelotón a dos kilómetros de meta para colocarse bien. Philipsen saltó a menos de un kilómetro para la meta, yendo tras él Bennett, quien logró superarlo prácticamente sobre la línea.

Esa exhibición añadió una dosis de emoción a esta fracción.

Primoz Roglic se mantiene a la cabeza de la clasificación general, aventajando en 5 segundos al irlandés Daniel Martin (Israel) y por 13 segundos al ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos).

Andrey Amador, por su parte, marcha en el puesto 66 de la tabla acumulada, a 33:45.

Este sábado se disputará la quinta etapa de la Vuelta a España, con 184,4 kilómetros entre Huesca y Sabiñánigo. Habrá dos altos de tercera categoría y uno de segunda.