Juan Diego Villarreal. 12 marzo
La marchista Noelia realiza sus entrenamientos en una planicie de arena y ceniza, al borde del mirador del cráter del volcán Irazú, de cara a sus competencias interanacionales. Fotografía: Lilliam Arce.
La marchista Noelia realiza sus entrenamientos en una planicie de arena y ceniza, al borde del mirador del cráter del volcán Irazú, de cara a sus competencias interanacionales. Fotografía: Lilliam Arce.

Volcán Irazú, Oreamuno de Cartago. En un ambiente aún nublado por las nubes que se aglomeran en la cumbre del coloso y las cuales son despejadas por las fuertes ráfagas de viento que circundan el paisaje, la marchista Noelia Vargas se prepara para su sesión de entrenamiento.

La campeona nacional y centroamericana de los 10 kilómetros marcha y de campo traviesa, en categoría sub-20, aún soñolienta realiza sus estiramiento a 3.200 metros sobre el nivel del mar, muy cerca del cráter del volcán Irazú.

Son las 7:30 a. m. y la temperatura ronda los siete grados Celsius. El frío se puede palpar en la piel, pero no es obstáculo para que la marchista quien actualmente es tercera del mundo en los 10 km, en el ranquin sub-20 comience su entrenamiento.

Así entrena la marchista Noelia Vargas en el volcán Irazú

Aún abrigada, debido a las bajas temperaturas, Noelia junto a su familia salió a las 5 a. m. de su casa en Puriscal, junto a su entrenadora y madre Dixiana Mena, su padre Juan Manuel Vargas y el niño Derek Jiménez, quien entrena con ella.

Noelia y Derek marchan los primeros metros en la calle de asfalto cerca del ingreso principal, aún no hay vehículos y aprovecha para calentar con cambios de ritmo, mientras es observada por su madre y entrenadora.

Después de 30 minutos empieza a marchar a un ritmo constante y acelerando, en un improvisado circuito de terreno irregular de arena y ceniza, de aproximadamente 1,5 kilómetros, a pocos metros del cráter, donde le pegue todo el viento, a pesar de estar rodeada por una pared rocosa y de vegetación de poca altura por el ambiente.

En total fueron 12 vueltas, casi 18 kilómetros. Recorriendo con fuerza y determinación el trayecto que tenía algunas pequeñas inclinaciones, bordeando la barda del mirador donde se puede apreciar el cráter del Irazú, ante los ojos de los visitantes, extranjeros y nacionales, quienes sonríen y bromean por lo rápido “que camina la chiquilla” de respiración agitada, quien muy concentrada no se inmuta ante la presencia de las personas.

Marchista Noelia Vargas analiza sus entrenamientos en el volcán Irazú

Al ser las 10 a. m. Noelia cumple con su sesión. En su agenda está el Campeonato Mundial de Campo Traviesa en Dinamarca, el 30 de marzo, y a mediados de abril competirá en Portugal en un evento de 20 kilómetros como preparación para los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, que serán a finales de julio. Después tiene su mira puesta en México, en la Copa Panamericana de Marcha en los 10 km.

“La finalidad de los entrenamientos es adaptarme al frío para competir en Portugal, además por la altura me ayuda mucho a la oxigenación. Al entrenar en este tipo de superficie, que prácticamente es arena, me ayuda a competir en calle. Uno se siente más cómodo, me fortalece los piernas y los tobillos”, resumió la atleta luego de su práctica, mientras se come un pejiballe.

Ante un calendario lleno de competencias y desafíos, Noelia debe combinar el estudio de la carrera de Derecho con los entrenamientos para seguir progresado en sus marcas.

“No es fácil entrenar aquí; por el contrario, es muy duro. Por la altura y el frío al principio cuesta un poco respirar, pero de acuerdo a como va calentado el día, es más sencillo. La prioridad es la marcha. Vamos a ir al Mundial de Cross en Dinamarca entrenando solo marcha, porque una semana después competiremos en Portugal los 20 kilómetros de cara a los Panamericanos”, explicó Vargas.

Su madre y entrenadora es quien afina los detalles de cada práctica y sabe dónde debe potenciar las habilidades de su hija menor.

Noelia Vargas entrena en el volcán Irazú alrededor de una hora y 30 minutos Marcha 18 kilómetros. Fotografía: Lilliam Arce.
Noelia Vargas entrena en el volcán Irazú alrededor de una hora y 30 minutos Marcha 18 kilómetros. Fotografía: Lilliam Arce.

“Lo más importante es que Noelia se acostumbre al frío, al viento y las temperaturas bajas, además que hay mucha humedad. Ella va a competir en esas condiciones y nos estamos adaptando. También le ayuda bastante la oxigenación, son muchas cosas las que le favorecen aquí en el Irazú, por lo que antes de una competencia internacional tratamos de venir acá y hacemos unas seis sesiones”, dijo Mena.

Su madre y entrenadora también enfila las baterías para la competencia en Portugal, donde debe bajar de su mejor marca de 1:36:19, lograda en octubre del año anterior en Nueva York, Estados Unidos, para aspirar a dar la pelea en Lima ante rivales de mayor edad.

“La idea es que baje en Portugal de los 32 minutos. Entrenar los 20 kilómetros de marcha es más duro que para una media maratón. Noelia quería clasificar al Mundial de Cross en Dinamarca y lo logramos en la etapa precompetitiva. Lo que estamos haciendo es jugar un poco con la parte psicológica y que también pueda divertirse, entre comillas al cambiar y variar los entrenamientos”, añadió Mena