Fiorella Masís. 29 julio

Desde hace casi un mes el ciclista costarricense Kevin Rivera está intentando salir de Costa Rica y viajar a España para unirse a su equipo, el Androni Giocatolli

Kevin Rivera y su director deportivo, Gianni Savio, durante la Vuelta al Táchira. Fotografía: Prensa Androni
Kevin Rivera y su director deportivo, Gianni Savio, durante la Vuelta al Táchira. Fotografía: Prensa Androni

Sin embargo, los diferentes intentos han sido en vano, pues continúa en Tierra Blanca de Cartago, entrenando en solitario.

El brumoso ya se perdió la oportunidad de defender el Tour Sibui (Rumanía), el cual ganó el año anterior. Ahora, la nueva preocupación es el Giro de Italia, su gran deseo de la temporada 2020.

Una campaña inusual por la pandemia se puso aún más cuesta arriba para el nacional. Este suponía un año soñado, pues la Corsa Rosa sería su primera carrera grande y la oportunidad de ascender a un equipo profesional.

Y aunque las posibilidades de correrla siguen abiertas, días atrás Rivera reconoció que si no compite antes en otros eventos, su campo puede estar en peligro. En este momento quedan tres meses para que se realice la carrera italiana (del 3 al 25 de octubre).

El reloj es el principal “enemigo” del costarricense de 22 años, sobre todo porque el panorama sigue incierto, sin ninguna luz de que podría viajar pronto.

Las razones. Aunque Europa abrió sus fronteras desde el 1°. de julio, los costarricenses no están dentro de los ciudadanos con autorización para ingresar.

Para hacerlo siendo costarricense, necesitaría una visa de trabajo de España o bien, una autorización de ese gobierno. Sin embargo, hasta ahora no tiene ninguna.

Rivera cuenta con un contrato laboral pero en Irlanda, de donde es su equipo. El nombre es italiano por el patrocinador, pero la empresa, AZ Cycling, es del país británico.

Ahí parece estar la gran traba para el pedalista.

Su entrenador en Costa Rica, Piero Rivaglia, asegura que no han recibido suficiente apoyo de parte del Gobierno de Costa Rica para interceder ante España, mientras el ministro de Deportes, Herńan Solano, afirma que su intervención tiene un límite.

“El Ministerio de Deportes dice que Kevin no tiene contrato de trabajo, pero no sé de dónde ha salido esto, tiene 4 años de trabajar allá con contrato regular, permiso de trabajo irlandés, no solamente eso, está depositado en la UCI. Esos documentos los hemos entregado al Ministerio de Deportes, Icoder, Fecoci, embajada de España, eso hace rato”, comentó.

Sin embargo, el ministro de Deportes, Hernán Solano, explicó a este medio que aunque ha intercedido ante la embajada de España, pero al no tratarse de un equipo de ese país o un trabajo directo ahí, no se está acogiendo su solicitud.

“Hablé con la embajadora, pero hay un tema ahí de falta de papeles migratorios. Hemos intercedido, pero no podemos pedir o imponernos para que España lo reciba y obvie los requisitos migratorios que les pide”, dijo Solano.

La única posibilidad de llegar a su destino sería en un vuelo humanitario de Iberia, con destino a Madrid. Esos vuelos salen los sábados y en tres ocasiones Rivera ha reservado el espacio y finalmente lo tiene que cancelar.

“Ahora mandé un reclamo a la UCI por el hecho que no han tomado ninguna posición al respecto, porque no solo Kevin está varado, también otros. Uno entiende que cada país impone reglas diferentes, pero Costa Rica tiene solo este caso, no son cientos los que están solicitando esta colaboración. Si piden exámenes de covid no hay ningún problema, se pagan”, finalizó Rivaglia.