
Al Herediano se le tilda de comprar jugadores y robárselos a sus rivales con el fin de tener un equipo fuerte que peleé los campeonatos nacionales.
Sin embargo, de la mano del gerente y hoy entrenador del primer equipo, Jafet Soto, así como de los coordinadores de liga menor, Rolando Cadáver Villalobos y el exjugador Kenneth Paniagua, echó a andar un ambicioso proyecto con sus equipo infantiles y juveniles, que hasta el momento les dio como frutos seis cetro nacionales en las diferentes categorías.
La meta principal es que a mediano y largo plazo, estos jóvenes formados en la cantera del club empiecen a ser protagonistas en el primer equipo y puedan tener el suficiente protagonismo, para tener más futbolistas de sus raíces.
Villalobos explicó que desde la dirección deportiva, Jafet Soto dio los lineamientos para iniciar dos etapas de cinco años. Primero se formarán los pequeños futbolistas en aspectos técnicos y académicos, para que el paso siguiente, en los próximos cinco años, sea que los mayores ya estén listos para ser insertados en el primer equipo.

“Cuando en el 2014 llegué al Herediano se dividió el proyecto en dos quinquenios. En la primera etapa comenzamos a trabajar con niños entre los 5 y 7 años y otro grupo a partir de 10 años. Hoy ese segundo plantel ganó este año los títulos de Apertura y Clausura en la categoría sub-15, mientras los otros se dejaron los cetros de la Copa Proyecto del 2006 y 2008”, comentó Villalobos.
El exfutbolista y funcionario del Team indicó que ese primer paso se completó en este 2018, por lo que de ahora en adelante esa sub-15 debe continuar trabajando y puliéndose para tener un plantel fuerte que se siga desarrollando y dando resultados.
“En lo que va del año hemos conquistado seis títulos nacionales y dos subcampeonatos, demostrando que vamos por buen camino. Hasta el momento nuestro dolor de cabeza ha sido la sub-17, que posiblemente necesite una reingeniería que se va a dar con jóvenes que proceden de la sub-15 a corto plazo”, explicó Villalobos.
Incluso, Rolando adelantó que por el talento y el desempeño de algunos muchachos, se les adelanta un semestre para que vayan jugando con chicos mayores, tomen experiencia y a corto plazo sean los pilares de los compañeros que vienen atrás.
El siguiente paso en la categoría sub-15, hasta ahora la que ha dado mejores frutos, es inculcarles el trabajo físico, para que puedan competir con jóvenes de su misma edad y mayores.
“Los muchachos tienen el talento y la técnica, pero necesitamos que sean más fuertes, que corran más, que puedan chocar con sus rivales, que tenga resistencia aeróbica. Debe ser un grupo muy homogéneo para que continúe proyectándose y esté preparado, tanto física como mentalmente, para asumir el reto que le espera”, añadió Villalobos.

El experimentado entrenador también recalcó que a los jóvenes se les pide estudiar, que tengan buenas calificaciones porque es claro que todos llegarán a jugar en la máxima categoría.
“Tenemos el apoyo del Liceo Samuel Saénz, donde la mayoría estudia y elaboramos convenios con diferentes universidades para que en un futuro puedan desarrollar una carrera universitaria, paralelo al fútbol. Contamos también con el apoyo de los padres de familia para que los jóvenes sean responsables en sus notas y tengan una formación completa como deportista y profesional”, enfatizó Villalobos.
Otra directriz es que el entrenador del equipo mayor, así como los jugadores, deben cooperar para que los jóvenes se sientan acuerpados.
“En Herediano hay una gran identificación con los colores del club, es por eso que el técnico y los jugadores de la mayor deben aconsejar y ayudar a los jóvenes a sentirse cómodos en el grupo. Es probable que algunos de ellos en su momento salgan a préstamo, para que tomen experiencia y puedan regresar con 30 o 40 partidos en la máxima categoría a pelear un puesto”, dijo Villalobos.
