Steven Oviedo.   25 junio
Álvaro Ortiz junto a su trofeo de campeón del torneo nacional de golf. FOTO: Cortesía Anagolf

En cualquier deporte mantenerse al más alto nivel por 35 años es una tarea sumamente complicada, casi imposible, pero para el golfista Álvaro Ortiz esto no ha sido impedimento para estar a la altura de las exigencias.

Este fin de semana, Álvaro Ortiz levantó por vez número 27 el trofeo que lo acredita como campeón nacional del golf costarricense.

Esto es de mucho mérito para Ortiz, quien en 1984 y con tan solo 16 años ganó su primer cetro nacional.

“La verdad es una satisfacción personal importante, tomando en cuenta que hace ya 35 años gané por primera vez y todavía sigo siendo competitivo. Sigo manteniendo un nivel satisfactorio, es un legado importante para el deporte. Un deportista que se mantenga 35 años no es fácil”, explicó Álvaro Ortiz.

El experimentado golfista ha llevado el estandarte de este deporte en nuestro país durante más de tres décadas y sigue peleando con las nuevas generaciones por los puestos principales.

Ortiz ha sido campeón 27 veces del torneo local, ganó siete Centroamericanos, una Copa Volcanes, cinco abiertos de Guatemala, dos Latinoamericanos en Lima, Perú, y tres títulos universitarios en la Universidad de Texas.

“En 35 años he pasado por decenas y decenas de rivales con sus fortalezas y debilidades. Yo me he enfocado en hacer lo mío. Mi estrategia y disciplina la he enfocado bien para lograr cosas a nivel internacional”, detalló Ortiz.

El golfista costarricense recuerda con mucho cariño tres de sus títulos. El primer campeonato nacional en 1984 al vencer a un Mario Pérez que venía como el mejor jugador de la época.

Además, su primer triunfo en un Latinoamericano en Lima en el 2009, sumado a los triunfos en el Abierto de Guatemala, que coincidió con la reciente muerte de sus padres.

“El equipamiento era muy diferente, los palos de golf eran otra cosa. A los 16 años no tenía el poder adquisitivo de comprar palos. Recuerdo que jugué con palos regalados, con bolas que uno conseguía. Sin tener mucho que escoger uno usaba lo que tenía. Siento que fui un luchador”, explicó el golfista.

En este último torneo, Ortiz tuvo un mano a mano con una de las jóvenes promesas del golf costarricense, como es Felipe Odio, quien con 15 años ya es campeón centroamericano de Copa Los Volcanes y es una de las cartas a futuro de este deporte.