Fiorella Masís. 1 abril

Una lesión que se terminó transformando en falta de motivación hizo que a inicios de año el triatleta Pablo Herrera pensara seriamente en el retiro.

Pablo Herrera celebró así al ingresar a la meta en Playas del Coco. Foto: Cortesía Unlimited CR
Pablo Herrera celebró así al ingresar a la meta en Playas del Coco. Foto: Cortesía Unlimited CR

Pero después de superar ese bache y solo tres meses más tarde, ganó la primera fecha del Clásico Triatlón del Coco, en la distancia principal (1.600 metros de natación, 60 km de ciclismo y 16 km de atletismo).

Esta vez lo hizo sin patrocinador, sin un entrenamiento guiado y cubriendo con todos los gastos, con el apoyo de sus papás.

Era un escenario diferente, porque el brumoso se había consolidado como una de las piezas clave en el equipo de Coopenae. Sin embargo, él mismo se hizo a un lado.

En enero habló con el entrenador Roberto Solano, con quien tenía casi siete años de entrenar, y le explicó su necesidad de hacer un alto.

"Le dije que me iba a dar un tiempo fuera, desde finales del año pasado venía con una lesión, me costaba correr y andar en bici. Estaba un poco molesto y desmotivado y recibía el apoyo, por lo que había un compromiso y yo no tenía la motivación. No me parecía justo estar en el equipo", mencionó Herrera, de 27 años.

La idea de no volver al triatlón duró poco. A mediados de febrero sintió las ganas de regresar a los entrenamientos y le hizo caso a esas sensaciones.

Todo cambió: entrenó solo, sin entrenador y con el objetivo principal de disfrutarlo, pues la diversión fue lo que había perdido.

“Fueron más de 10 años de estar pensando solo en esto, todo el día estar entrenando, pensar en recuperaciones, cuando son muchos años se puede hacer cansado y si no se está disfrutando, se pierde el tiempo. Se necesita saber si es lo que uno quiere seguir en alto rendimiento o solo por salud”, explicó.

La alegría volvió y eso hizo que se inscribiera en el triatlón del Coco, "para ver qué salía" y le salió mejor de lo que pensaba.

Cuando cruzó la meta tras 2:58:50 y con cinco minutos de ventaja sobre el segundo lugar (Ernesto González), confirmó la satisfacción que hace algún tiempo no sentía.

“Digamos que no era el plan a principios de año estar ahí, lo disfruté mucho, como lo hacía antes, y eso era lo importante”.

Sin duda eso hizo que este estudiante de Ingeniería Civil ya piense en la próxima fecha de la serie, pero sin la idea de apresurarse. Con lo que se conoce y ha aprendido, seguirá entrenando solo.

"Lo del domingo puede ser una motivación momentánea, entonces voy a seguir este año entrenando si me dan ganas", agregó.

Herrera no quiere que suceda lo que pasó hace dos años, cuando ganó medalla de plata en los Juegos Centroamericanos, pues antes de esa victoria ya sentía la necesidad de darse un tiempo y lo postergó.

"Tenía que pensar las cosas y no lo hice porque la medalla me dio motivación extra, pero todo el año pasado no logré entrenar bien y mentalmente no estaba concentrado".

Solís debutó con triunfo. En la rama femenina, Raquel Solís (Coopenae) logró el primer lugar con un tiempo de 3:30:36, en su primera competencia de larga distancia.

“Traté de prepararme bien, alimentarme bien, y con entrenamiento más de fondo; que definitivamente me ayudó a obtener este resultado”, acotó Solís.

La triatleta Adilia Jiménez fue segunda (3:35:52) y en tercer lugar Mariangel Hidalgo (3:37:14).

Por otra parte, en categoría estándar ganaron Andrés Lizano en hombres (2:07:36) y Cindy Cortés (2:30:18) en mujeres. En sprint masculino triunfó José Armando Vargas (1:08:34) y en femenino Natalia Fernández (1:18:03).