Fiorella Masís. 20 junio

Hace unas semanas el atleta Jason Villalobos, protagonista de carreras nacionales, anunció un fondo en solitario de 100 kilómetros, con la única intención de apoyar a colegas suyos afectados por la crisis económica.

Jason Villalobos es recurrente en las carreras pedestres del país. Foto: Cortesía Jason Villalobos
Jason Villalobos es recurrente en las carreras pedestres del país. Foto: Cortesía Jason Villalobos

El atletismo, como otros deportes, está paralizado, y algunos corredores de calle dependen de los premios dados en las competencias, o bien, de los patrocinadores, los cuales han mermado.

Por esa razón, Villalobos pensó en ayudarlos haciendo lo que más le gusta: correr. Así nació una ultramaratón en solitario entre el estadio Rosabal Cordero en Heredia y el restaurante El Point, en Jacó.

La carrera estaba pactada para este sábado 20 de junio; sin embargo, el aumento en restricciones dadas por el Ministerio de Salud le impidieron realizarla.

Su idea es que las personas donen ¢100 por kilómetro, es decir, al final una suma de ¢10.000. Ese fue su gancho, pero apuntó que cualquier colaboración es bienvenida. Incluso, desde antes de este sábado ya tenía donaciones.

Por el momento ha recolectado ¢140.000, así como alimentos. Confía que esa cantidad aumente el día que pueda hacer los 100 kilómetros.

Los beneficiados serán cinco familias de atletas. Villalobos prefirió reservarse el nombre de los corredores, al menos por ahora.

"Son corredores de alto rendimiento, dependen del atletismo y han perdido patrocinadores", comentó Villalobos, quien aseguró que el gremio de este deporte ha respondido.

Aunque solo él correría los 100 kilómetros, estará acompañado de un ciclista y un automóvil delante y en la ruta alterna, no en la pista.

Agradecido. Villalobos utiliza la frase “no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha” para explicar que su intención no es destacar la ayuda, sino alentar a más personas del atletismo a apoyar la causa.

Esta vez, señala, le corresponde darle una mano a sus colegas y amigos, pues desde su experiencia sabe la dificultad para mantenerse mediante el atletismo.

En medio de la pandemia, Villalobos ha estado trabajando como despachador en una zapatería, además del patrocinio continúo del Club Sport Herediano, siendo el único corredor con el soporte de un equipo de fútbol.

Sin embargo, en otros momentos también sufrió por falta de apoyo económico.

“La he visto difícil, me he quedado sin patrocinadores en otros momentos, yo sé lo que es pasarla duro, se sabe lo que cuesta. Ahora no hay carreras, y por eso estoy superagradecido con Fuerza Herediana, porque me han cubierto estos tres meses en la crisis, prácticamente me han dado de comer”, apuntó el corredor de 30 años.

Aunado a eso, Villalobos sigue vendiendo ceviche, una actividad que se convirtió en un negocio indispensable para mantener a su familia.

Para este fondo, Jason también está recibiendo el apoyo de Jacó Impact, un movimiento social que apoya normalmente apoya necesidades del cantón puntarenense.