Fiorella Masís. 15 octubre

Irregularidades al momento de otorgar avales, tratos diferenciados para los asociados y demora para dar respuestas. Esas son las tres principales quejas hacia la Federación Costarricense de Atletismo (Fecoa) expresadas por la Asociación Chronotrack (Grupo Publicitario), una de las principales organizadoras de carreras pedestres en el país.

La Liga Run se ha ganado un campo entre los seguidores de atletismo y del equipo manudo. Foto: Albert Marín.
La Liga Run se ha ganado un campo entre los seguidores de atletismo y del equipo manudo. Foto: Albert Marín.

Según Rodolfo Villalobos, representante de Chronotrack, la Fecoa dio el aval a la carrera Liga Run 2019, a través de la Asociación Deportiva Tamarindo (Global Sport Group), otra de las principales organizadoras de carreras, pese a que esta, supuestamente, no subsanó una deuda pendiente y tampoco el adelanto del 50% que se pide a las competencias.

Ante esta situación, el mismo Villalobos y diez asociaciones más pidieron una asamblea extraordinaria a la Federación para las explicaciones del caso, la cual no se ha realizado, sin que exista una explicación contundente para ello. Eso también ha generado enojo en varios asociados.

Por su parte, el fiscal de la Fecoa, Diego Obando, indicó a La Nación tres puntos: se ha llevado un debido proceso sobre la supuesta anomalía, desmiente la falta señalada, y agrega que la asamblea no se ha podido realizar debido a la pandemia, pero se convocará en esta semana.

Incluso, este jueves el gestor de la Fecoa, Isaac Vargas, mencionó que se convocará esta tarde.

El caso. En 2016, la Liga Run pidió el aval mediante Chronotrack y quedó un pago pendiente a la Federación, el cual se fue cancelando en tractos por parte de la institución rojinegra.

En los años 2017 y 2018 no se pidió el aval, pero para el 2019 Alajuelense decidió hacer la competencia nuevamente con la autorización de la Fecoa. La diferencia fue que contrató a Global Sport Group.

Cuando se solicita este permiso aún se debía parte del dinero. Villalobos afirma que el 28 de noviembre del 2019 la Liga hace un último pago adeudado a la Federación y el aval se otorga el 17 de setiembre, según consta en un documento del que La Nación tiene copia.

Es por eso que Villalobos sostiene que las asociaciones merecen una explicación de la Fecoa. Además señala que mientras a su representada sí le piden subsanar deudas anteriores, no sucede lo mismo con otras asociaciones.

“La deuda no es de Chrono Track. Se reporta como de Chrono Track porque fuimos el organizador con la Liga, pero, ejemplo, nosotros hicimos la carrera de AsoScotibank y me cobraron, pese a que anteriormente era de otro organizador. Ninguna asociación puede tomar un evento y pedir aval si este tiene deuda con la Fecoa. Con el tema de la Asociación Deportiva Tamarindo [Global Sport Group], de la cual es parte el señor Víctor López (también tesorero de la Fecoa) se le pidió hace rato a la junta directiva y a todo mundo que subsanara el error e hicieron caso omiso”, mencionó.

Isaac López, representante de Global, explicó que al ser la primera vez que ellos asumieron esta carrera, la deuda no les pertenece.

“En 2019 nosotros hicimos la edición de Liga Run pero fue la primera vez que nosotros como asociación la hicimos. La Liga nos contrata a nosotros para hacer el evento, se tramita el aval y pagamos el aval de esa edición. Pero nosotros no teníamos deuda porque hasta ese año la hicimos, sin embargo por ser la cuarta edición del evento sí tuvimos que pagar el adelanto para el aval”, confirmó López.

Ante esta disyuntiva, se le consultó a Isaac Vargas, de la Fecoa, a quién pertenece la deuda en un caso de este tipo: “lo único que ps odría decir que la deuda la tiene Chronotrack, no la subsanó. Y en 2019 efectivamente Global solicitó el aval de esa carrera y ellos tienen todo al día. Inclusive, Chronotrack no ha cancelado su deuda”.

Por su parte, el fiscal de la Fecoa, Diego Obando, prefirió no entrar a valorar esta “acusación” de Villalobos. Eso sí, desde su puesto garantizó procesos transparentes para resolver los cuestionamientos.

“Eso lo vamos a ver en la asamblea que Rodolfo Villalobos solicitó. Me parece a mí muy imprudente darle un criterio sin que eso sea visto en la Asamblea. Como fiscal me he dado cuenta que todo ha ido caminando conforme lo mandan las normativas, de todas maneras, si hay algo impropio lo vamos a ver en la Asamblea”.

Molestia de asociados. Para ver este tema fue que once asociaciones solicitaron realizar la asamblea extraordinaria.

Villalobos comenta que la Fecoa tardó “al menos dos meses” en pronunciarse ante esa solicitud y sigue sin estar programada.

La Asociación Deportiva Evolution también mostró su molestia ante esta demora, pues, según explicó su directora Natalia Alvarado, incluso se han dado opciones para realizar la asamblea en hoteles, cumpliendo con las normas sanitarias.

Ante consulta de este medio al fiscal de la Fecoa de por qué se ha postergado, atribuyó la razón a la pandemia. Según comenta, hicieron una consulta vía correo electrónico para decidir si la asamblea se hacía de forma virtual o presencial.

“Mandé un correo a todos los asociados, de hecho la consulta la hice yo, y para que la cosa fuera lo más abierta posible, primero se hizo por un correo, como la respuesta fue muy baja, ordené a los administrativos que llamaran a los asociados que no habían respondido, para que la consulta fuera a todos. De todos, solo cuatro no respondieron. La gran mayoría, 21 de 34, respondieron que preferirían de manera virtual y así se va a hacer”, explicó.

Sin embargo, Alvarado asegura que a ella no le enviaron el correo y tampoco la llamaron. Fue después, cuenta, cuando el gestor administrativo de la Fecoa, Isaac Vargas, se lo indicó en unos correos que intercambiaron.

“Yo tengo un correo, que dirigió Rodolfo Villalobos a Isaac, donde donde le contesté que no entendía, que la Asamblea se podía realizar de manera física en un hotel. Isaac me dijo: ‘Ah, por cierto, a usted no la he llamado ni le he preguntado’. Entonces le contesté en ese correo: 'Sí, nadie me ha contactado”. Si yo no hubiera escrito, nadie me contacta. A esta altura no sabemos si la Asamblea se va a dar o no", mencionó Alvarado.

Esa misma incertidumbre tiene Gustavo Álvarez, representante de Correcaminos y expresidente de la Fecoa. El también abogado asegura que existen muchas evasivas por parte de la Federación y cree necesario una explicación para tener las dos caras de la moneda.

“Yo no sé si lo que dice Rodolfo es cierto o no, pero sí debe haber espacios para exponer lo que está mal y que la Federación aclare. Hay que dar la cara y explicar qué fue lo que pasó y todos los asociados juzgaremos si lo que hicieron estará bien o mal. Genera malestar que no puedan explicar una cosa sencilla o darle realmente una respuesta a los miembros”.

Desde su posición como abogado, agrega, las asambleas virtuales son completamente posibles y no ve con buenos ojos que se haga una “consulta” para decidir cómo se hace, mucho menos mediante llamadas telefónicas.

“Lo normal es que ellos tomen la decisión, para eso son el órgano director. Lo que parece es que le están dando largas al asunto. Al menos a la asociación mía nunca han llamado para preguntar qué opino, pero es hasta contraproducente, es un mecanismo muy informal, nada legal (...) ¿cómo sabe uno que quien lo está llamando es la persona indicada? Una llamada telefónica no es mecanismo legal de convocatoria ni de opinión, entonces no sé cuál es el objetivo”.

La Asociación Marathón Internacional Costa Rica, también consultada sobre este hecho, sí recibió un correo para tomarle su opinión sobre la asamblea y Guillermo Sáenz, su representante, contestó que prefería de forma presencial.

Sin entrar a fondo en el tema, su duda también radica en por qué ha sido tan difícil llevarla a cabo.

“Se puede hacer en un lugar espacioso, así se han hecho muchas en estos tiempos, y reuniones de ese tipo. No sé qué es, cuál es realmente el problema”, expresó.