Juan Diego Villarreal. 19 junio
 Los niños Gabriel Molina, Sander García, Neytan Alfaro y Róger Abarca de (izquierda a derecha), vencieron el cáncer y estarán en el cuarto Campamento Mundial para jóvenes, que se realizará en Alemania, a partir del 17 de julio. Ausente en la gráfica Félix Rodríguez. Fotografía: Jorge Castillo
Los niños Gabriel Molina, Sander García, Neytan Alfaro y Róger Abarca de (izquierda a derecha), vencieron el cáncer y estarán en el cuarto Campamento Mundial para jóvenes, que se realizará en Alemania, a partir del 17 de julio. Ausente en la gráfica Félix Rodríguez. Fotografía: Jorge Castillo

El cáncer y sus interminables sesiones de quimioterapia, así como las burlas y bromas de sus compañeros, fueron solo apenas algunos de los obstáculos que tuvieron que vencer cinco valientes niños que forman parte de la primera Selección Infantil de Fútbol para Amputados.

Desde muy pequeños, estos valerosos futbolistas enfrentaron la vida y junto a sus padres lograron salir adelante, no sin antes experimentar el dolor, la angustia y la enfermedad que no pudo vencerlos y ahora se alista para tomar parte en un campamento que se realizará en Frankfurt, Alemana a partir del 17 de julio y por una semana.

Los entrenadores Hárold Villalobos y Jhanny Flores comentaron que el viaje con los futbolistas se pudo realizar gracias al Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica y a su presidenta Zoila Víquez, quienes costearán los 10 pasajes para que nuestro país pueda estar presente en esta reunión, al creer en el proyecto.

Tan emocionados están los padres como sus niños, quienes después de mirar atrás y conocer todo lo que han sufrido, aseguran que el viaje es un premio al coraje y su determinación por vivir. Precisamente ellos mismos le contaron a La Nación todo lo que vivieron junto a sus hijos.

Róger Abarca tiene 15 años y estudia en el CTP de Pacayas de Cartago. Está muy emocionado porque viajará por primera vez en avión. Fotografía: Jorge Castillo
Róger Abarca tiene 15 años y estudia en el CTP de Pacayas de Cartago. Está muy emocionado porque viajará por primera vez en avión. Fotografía: Jorge Castillo
Perdió a su madre y le dio cáncer

En el 2015 Róger Abarca Coto, con solo 11 años, perdió a su madre por problemas cardíacos y un año después, jugando, recibió un golpe en la rodilla izquierda con que al final le encontraron un agresivo cáncer que lo tuvo más de un año en el hospital.

Su padre, Róger Abarca Coto, recordó que su único hijo fue sometido a 21 quimioterapias y perdió el cabello en tres ocasiones. Sin embargo, pese a su enfermedad, la invitación a jugar fútbol amputados le cambio la vida y hoy a sus 15 años es estudiante del CTP de Pacayas, en Cartago y un joven adolescente muy activo e independiente.

“Róger pese a todo lo que ha pasado, es un joven muy valiente. Es un luchador y desde que está en la Selección de Fútbol Amputados se motivó muchísimo. Incluso, ahora que va a viajar por primera vez en avión, está muy contento. Yo le digo a mi hijo de que por medio de la amputación se le abrieron las puertas y de algo feo salieron oportunidades muy bonitas, incluso Keylor Navas le regaló una camiseta”, dijo su padre Róger Abarca Calvo, quien por el cáncer perdió una hermana y una sobrina.

Neytan Alfaro, quien es marcado por Catalina Chanto, participó en un campamento en Los Ángeles de Santo Domingo de Heredia. Neytan, además de jugar fútbol, compite en natación, en la categoría dorso. Fotografía: Jorge Castillo
Neytan Alfaro, quien es marcado por Catalina Chanto, participó en un campamento en Los Ángeles de Santo Domingo de Heredia. Neytan, además de jugar fútbol, compite en natación, en la categoría dorso. Fotografía: Jorge Castillo
Con solo 10 meses sufrió dos operaciones

Neytan Alfaro es un niño prematuro que nació a los siete meses y a los 10 meses ya había pasado por una cirugía en dos oportunidades. En la última perdió el pie izquierdo, debido a una trombosis. No obstante hoy a sus 13 años es un gran deportista, pues no solo juega fútbol, sino también compite en natación en las pruebas de dorso, para su cantón Grecia.

“A Neytan le encantan los deportes. El le dio una lección de vida a su familia. Es muy valiente, porque después que le amputaron el pie recién nacido, a los 11 años tuvieron que realizarle una reamputación de su rodilla izquierda por un golpe, al caerse jugando en una patineta. Siempre quiso jugar al fútbol y el hacerlo ahora en una selección es una gran motivación para él. Neytan es muy independiente y muy buen estudiante”, explicó su padre Luis Alfaro.

Sander García tiene 11 años y es estudiante de quinto grado en la escuela de La Cruz de Guanacaste. Fotografía: Jorge Castillo
Sander García tiene 11 años y es estudiante de quinto grado en la escuela de La Cruz de Guanacaste. Fotografía: Jorge Castillo
De ser el blanco de bromas pasó a ser un ejemplo

Cohibido, encerrado en su habitación llorando. Así pasaba los días Sander García, quien no tiene su brazo izquierdo por una deformación al nacer, pero todo cambió cuando descubrió el fútbol para amputados y se le abrió un mundo donde dejó de buscar amigos para ser el niño más popular de su escuela en La Cruz de Guanacaste.

“Mi hijo sufría mucho porque le hacían bullying en el kínder. No tenía amiguitos, no le gustaba hablar con nadie, pero todo cambió cuando la Selección de Amputados realizó una presentación en La Cruz y lo invitaron a ser parte del cuadro infantil. Desde entonces, Sander, al ver a otros niños con amputaciones, tomó confianza y los demás aprendieron a aceptarlo. Ahora con 11 años es más feliz y los compañeritos de quinto grado lo aceptan como es”, indicó su papá, Luis García.

Gabriel Molina a sus siete años es el integrante más pequeño de fútbol amputado que viajará a Alemania. Fotografía: Jorge Castillo
Gabriel Molina a sus siete años es el integrante más pequeño de fútbol amputado que viajará a Alemania. Fotografía: Jorge Castillo
Gabriel todavía anhela ser futbolista

Con solo siete años, Gabriel Molina aún tiene las secuelas del cáncer de hueso que padeció y por el cual le amputaron el fémur izquierdo. Lleva aún un catéter y una sonda para alimentarse, pero el verlo correr detrás de un balón es la mejor noticia para su madre Juanita González, a quien todavía se le quiebra la voz cuando recuerda el tiempo que estuvo hospitalizado su hijo.

“Fueron nueve meses de quimioterapia. Gabriel perdió su cabello, sus cejas y las pestañas. Lloré cuando me dijeron que le tenían que amputar su pierna izquierda, porque el soñaba con ser futbolista. Pero desde que lo llevaron a fútbol amputado Gabriel es otro niño. Nunca se dio por vencido, tiene un carácter fuerte, ahora es más social que antes y está emocionado por viajar en avión. Dice que no tiene miedo y todavía sueña con ser futbolista”, indicó González.

Félix Rodríguez tiene 13 años y vive en Sarapiquí. Todos los días viaja 40 minutos en autobús hasta el Liceo de Venecia, de San Carlos. Cortesía Hárold Villalobos
Félix Rodríguez tiene 13 años y vive en Sarapiquí. Todos los días viaja 40 minutos en autobús hasta el Liceo de Venecia, de San Carlos. Cortesía Hárold Villalobos
El héroe de mamá es Félix

A los siete años Félix Rodríguez fue diagnosticado con cáncer de huesos, por lo que le amputaron su fémur izquierdo. Tres meses después de la primera cirugía volvió a la sala de operaciones para una reamputación en el fémur, tras un golpe, y además le extirparon parte del lóbulo superior del pulmón derecho, debido al cáncer, lo cual fueron momentos muy duros para su madre Geovanna García.

“En su niñez Félix vivió momentos muy amargos, la gente se le quedaba viendo y le decía ‘pobrecito, tiene cáncer y se va a morir'. Él no entendía por qué le decían eso. De niño nunca perdió sus ganas de vivir y aunque no le gustaba el fútbol, Jhanny Flores lo invitó a fútbol amputados y desde que ingresó le gustó y le subió su autoestima, porque no le gustaba que lo vieran sin su piernita. Ahora tiene 13 años y está motivado con el viaje a Alemania. Yo le digo que es el héroe de mamá, por sobreponerse a tantas cosas”, explicó la orgullosa madre.