José Fernando Araya N.. 26 junio, 2010
 El defensa chileno Waldo Ponce, le suplica al árbitro Marco Rodriguez para que no lo amoneste. AFP
El defensa chileno Waldo Ponce, le suplica al árbitro Marco Rodriguez para que no lo amoneste. AFP

La selección de Chile llegará con las bajas de sus dos defensas centrales para el decisivo juego de octavos de final ante los brasileños.

Durante el partido de ayer ante España que los clasificó a octavos de final, los chilenos tuvieron que emplearse a fondo e incluso obligaron a un juego de mucha fricción.

Los damnificados son los defensores centrales, Waldo Ponce y Gary Medel, quienes sumaron su segunda amarilla, por lo que no estarán en el juego ante la canarinha.

Al igual que en Francia 98 (anterior Mundial de Chile), La Roja se medirá en los octavos de final nuevamente ante los brasileños.

En aquella ocasión, los pentacampeones mundiales fueron muy superiores y los vencieron 4-1.

Como dato curioso, en aquél partido jugado en París, los chilenos no pudieron contar con el defensa Francisco Rojas, ni el volante Nelson Parraguez, también por acumulación de tarjetas.

Además de sus dos centrales, Chile pierde al mediocampista Marco Estrada, luego de que el árbitro mexicano Marco Rodríguez, decidiera expulsarlo al interpretar que el jugador había pateado por detrás al español Fernando Torres.

En la repetición de la televisión, da la impresión que Estrada se tropieza involuntariamente con Torres, por lo que el incidente no ameritaba una expulsión tan drástica.

El técnico de Chile Marcelo Bielsa comentó que la expulsión alteró las incidencias del juego.

“El partido nosotros lo equilibramos hasta la expulsión con muchísimo esfuerzo, creo que hasta ahí el partido había sido parejo”, indicó el estratega de La Roja.

Rodríguez ya había expulsado al australiano Tim Cahill ante Alemania, en otro fallo bastante cuestionado por los distintos analistas.

Las bajas pueden pesar, ya que Chile solo ha recibido un gol. Se usaron declaraciones de la agencia AP.