Juan Diego Villarreal. 23 febrero

El máximo ganador del Circuito Nacional de Surf corre peligro de no volver a surfear, tras fracturarse en el mar mientras entrenaba.

El surfista Gilberth Brown practicaba el domingo en Salsa Brava de Cahuita cuando se fracturó. Fotografía: Fabián Sánchez/Surfing Nation Mag
El surfista Gilberth Brown practicaba el domingo en Salsa Brava de Cahuita cuando se fracturó. Fotografía: Fabián Sánchez/Surfing Nation Mag

Gilberth Brown sufrió un accidente en Salsa Brava en Cahuita, Limón. Requiere $10.000 para operarse lo antes posible y así no ver truncado su futuro deportivo.

Las olas que en más de una ocasión fueron sus mejores amigas y partícipes de sus victorias, el domingo se transformaron en su peor desgracia y motivo de su preocupación más grande.

Conocido como el “Mae más pura vida” en el ambiente del surf latinoamericano, por su don de gente y sonrisa a flor de piel, sufrió una grave lesión al fracturarse la tibia y el peroné de la pierna derecha.

Brown logró los cetros del Circuito Nacional de Surf en 2005, 2008, 2012 y 2014.

Ahora sus amigos hacen todo lo posible para reunir el dinero para la cirugía que están agendado para este miércoles.

Todos aquellos que quieran colaborar pueden hacerlo a través del Sinpe Móvil 8511-5829.

Mucho dolor. El incidente ocurrió el domingo por la mañana, mientras realiza un “tubo” en su lugar favorito para surfear y donde es casi invencible en los eventos nacionales.

”Estaba planeando ir a recoger a mis hijas que estaban en Jacó, fui con mi esposa a desayunar en la mañana y al ver las olas decidí meterme un rato, a entrenar un poco, más sabiendo que iba a tener que pegarme una buena manejada. Me metí y las olas estaban pequeñas, pero siempre estaban tirando muchos tubos”, comentó Brown.

Gilberth, de 38 años y campeón nacional de la categoría Máster en 2019, recordó que ingresó al “tubo” que se formó y la ola le atrapó el pie izquierdo, por lo que desbalanceó y cayó sobre la tabla.

”Al ver atrapado mi pie intenté sacarlo y ponerme de pie en la tabla, pero en ese momento la tabla se me dobló, por la fuerza del agua, y se me hizo la torsión de la pierna. Quedé con la rodilla para un lado y el tobillo para el otro en un instante y sentí inmediatamente que me quebré el pie”, agregó Brown.

El seleccionado nacional en múltiples ocasiones, pese al fuerte dolor, mantuvo la calma. La siguiente ola lo revolcó y a como pudo se aferró a la tabla con el objetivo de poder salir nadando a la orilla.

”El pie se me hacia para todo lado, el dolor era inmenso y yo solo pensaba que no fuera una fractura expuesta. Al observar el pie, que lo tenía como doblado empecé a remar hacia la orilla, a como pude. Nadie se había dado cuenta de lo que me había pasado. Al salir del agua pedí ayuda a mi amigo Allan y le dije que buscara otros compañeros porque tenía la pierna quebrada y no podía moverme”, relató Brown.

El suplicio continuó para el surfista en tierra, pues debido a un accidente acuático en Cahuita no había ambulancias y ni siquiera los bomberos estaban disponibles para trasladarlo al centro médico más cercano.

”Estuve acostado en la playa por unos 40 minutos, mis amigos me entablillaron y buscaron otra tabla más grande para estar más cómodo, gracias a un montón de amigos que estaban ayudando. Como no había ambulancias disponibles después de 40 minutos me trasladaron en el carro de mi amigo Alejo a la clínica y de allí al hospital de Limón, donde me dieron la atención”, comentó Brown.

Ahora la preocupación de Gilberth es poder operarse lo antes posible, pues su deseo es volver al mar y continuar siendo competitivo.

“Por mi deporte necesito que mi pierna quede al 100%, no puedo correr el riesgo de estar mucho tiempo así inmóvil, necesito sanar rápido porque de lo contrario sería el fin de mi carrera lo cual no quiero, porque sé que puedo dar más. Me siento positivo, fuerte y no siento que esta lesión me vaya a sacar del agua todavía si logro entrar al quirófano lo antes posible”, agregó Brown.