Juan Diego Villarreal.   6 febrero
La boxeadora Jennifer Rodríguez tiene más de dos años de entrenar junto a la campeona mundial Yokasta Valle. Fotografía: Jorge Castillo

Jennifer Rodríguez aún recuerda cuando siendo solo una niña acompañaba a su madre, Kathia Rodríguez, y a su abuela, Cecilia, a cuidar carros en las cercanías de Santo Domingo de Heredia.

Sin importar las condiciones del clima, la pequeña Jennifer y su mamá salían para ajustar las monedas para llevar el sustento a la casa.

Rodríguez, quien este sábado realizará su segunda pelea como boxeadora profesional, en la velada donde Yokasta Valle defenderá su título de las 105 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIA) ante la filipina Carleans Rivas, recordó aquellos momentos difíciles, los cuales marcaron su carácter y con los que aprendió a nunca darse por vencida.

La velada, que tiene siete peleas programadas, arrancará a las 7 p. m. El duelo de Jennifer será el primero de la noche.

“Mi mamá no le gusta que yo diga que ella cuida carros, pero es la verdad. Me siento muy orgullosa de ella, porque trabajando de esa forma nos sacó a mí y a mis hermanos adelante. Como era la más pequeña de la casa, yo la acompañaba. Ganando ¢300 y ¢500 que las personas le daban, ella ajustaba para la bolsa del arroz y los frijoles”, resaltó Rodríguez.

La joven pugilista, quien pasó por Juegos Nacionales antes de que el entrenador Marco Delgado le viera condiciones y la pusiera a entrenar con Yokasta Valle, indicó que, además, su mamá también realiza diferentes labores domésticas en casas para ayudar a mantenerse.

“Es muy duro, pero mi mamá es muy valienta (sic). Mi abuela, a quien todo mundo la conoce como Chila, también cuida carros. Son mujeres muy trabajadoras y no se arrugan ante las dificultades. Por eso yo las respeto mucho y las admiro”, manifestó Rodríguez, de 18 años.

Jennifer Rodríguez enfrentará a la nicaragüense Yobanella Sosa, a quien le dará la revancha. Fotografía: Jorge Castillo

Familia orgullosa. La pugilista comentó que después de la primera pelea muchas personas se acercaron a felicitar a su mamá y su abuela, lo cual también las llenó de orgullo, por lo que esta vez entrenó más fuerte para dar un mejor espectáculo y poner en práctica todo lo que entrenó.

“Como tienen varias años de estar trabajando en lo mismo, las personas las conocen y tanto mi mamá como mi abuelita me cuentan que les preguntan cuándo voy a volver a boxear, que esperan que me vaya bien. Ellas se sienten agradecidas y me apoyan mucho. Saben que el boxeo es difícil y de mucho sacrificio para alcanzar las metas que nos proponemos”, explicó Rodríguez.

Jennifer, quien durante dos años fue sparring de Valle, volverá al cuadrilátero para darle la revancha a la nicaragüense Yovanella Sosa, en una reyerta pactada a cuatros asaltos en las 102 libras.

En su debut, la domingueña venció a Sosa en el segundo episodio, tras no solo superar a su rival sino también el nerviosismo de pelear en el BN Arena ante casi de 5.000 personas.

En la primera pelea estaba muy nerviosa, no escuchaba la gente ni las indicaciones de mi entrenador Marco Delgado. Pero en el segundo round, logré dominarme y superar a Yobanella. Para mí fue muy emocionante y me sentía bien preparada luego de estar por dos años guanteado con Yoka y las venezolanas. Uno aprende mucho de ellas”, explicó Rodríguez.

La zurda es consciente que su oponente se preparó mejor y entrenó mucho para esta segunda pelea; sin embargo, confía en sus capacidades y en su entrenador.

“Le debo agradecer a mí Marco (Delgado) por todas sus enseñanzas y a mi mánager Mario Vega por confiar en mí. De Yobanella, debemos cuidarnos ‘los volados’, los ganchos, porque es un poco desordenada y camina mucho por el ring, por lo que debo estar muy concentrada y evitar ser sorprendida”, explicó Rodíguez.

Mario Vega comentó que los boletos para la cartelera tendrán un costo de ¢5.000 general, ¢8.000 numerada y ¢30.000 zona VIP, que incluye servicio de alimentación. Los mismos pueden adquirirse a través de publiticket.com. Por otra parte, la organización habilitó un parqueo para 300 vehículos.