En apenas su segundo torneo internacional, alcanzó la medalla de oro en los Juegos Paracentroamericanos

Por: Fiorella Masís 13 febrero

Con sus brazos hace las actividades que más lo satisfacen, sin depender de las piernas que un día perdieron movilidad por un accidente.

Sergio Gutiérrez es levantador de pesas y también pintor. Hacer magia en sus cuadros es algo que aprendió desde niño, pero el deporte le llegó después.

Sergio Muñoz Gutiérrez, representante costarricense en la disciplina de powerlifting. Foto: David Vargas/ AGENCIA OJO POR OJO.
Sergio Muñoz Gutiérrez, representante costarricense en la disciplina de powerlifting. Foto: David Vargas/ AGENCIA OJO POR OJO.

Este vecino de Tacares de Grecia ganó la medalla de oro de powerlifting en los Juegos Paracentroamericanos, celebrados en enero anterior.

Era apenas su segunda participación a nivel internacional desde que empezó a practicar esta disciplina, hace dos años, pero el éxito lo alcanzó rápido, convirtiéndose en el hombre más fuerte del área.

Hace 15 años, cuando sufrió el accidente que le cambió la forma de vida, ni se imaginaba haciendo powerlifting, que consiste en levantar correctamente el máximo peso en press banca.

Hoy, con 33 años, disfruta y hace planes del deporte que lo cautivó, haciéndolo competir contra sí mismo.

“Esto es un poco como soy yo, medio rudo, me gusta solo el esfuerzo mío”, comentó.

Antes de esto solo jugaba ‘mejengas de básquet’, pero estando en el gimnasio apareció la curiosidad por el powerlifting.

Asegura que al inicio fue complicado, pues el cuerpo siempre intenta ‘tomar’ fuerza de otras partes del cuerpo, aunque los brazos sean los que tienen el peso.

“Al principio uno se desequilibra porque el equilibrio casi que hay que hacerlo solo con la espalda, porque con los pies no hay apoyo”, explicó Múñoz.

Poco a poco su cuerpo se acostumbró, entrenó y empezó a competir a nivel nacional, hasta que sobrepasó las fronteras para levantar 142 kilos, el peso con el que se dejó el oro.

En ese momento sintió de todo, hasta “mariposas en el estómago”.

“Daban ganas de pegarse un grito. Era una alegría muy grande, sentimientos de todo”.

Ya piensa en el siguiente reto, que es el clasificatorio a los Panamericanos 2019. Para eso viajará a Perú en fecha por definir.

Ahí volverá a representar al país, como lo hizo en Nicaragua levantando peso y como lo hizo también en Argentina exhibiendo sus pinturas.

Sergio Múñoz muestra uno de sus cuadros.
Sergio Múñoz muestra uno de sus cuadros.

Ese es su trabajo y pasión desde pequeño. Pinta paisajes en acrílico, de realismo y surrealismo.

Aquel accidente en una curva mientras venía en bicicleta no le impide hacer lo que más le gusta.

Con seguridad recuerda que enfrentó rápidamente la desazón de no volver a caminar.

“Un día me pegué la llorada y ya, eso fue todo. Supuestamente me iban a mandar al psicólogo y ni quise ir. De aquí para adelante”, afirma.

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