Fanny Tayver Marín. 21 julio
Andrey Amador volvió a lucirse con su trabajo en el Tour de Francia. Fotografía: Bettini / Movistar Team
Andrey Amador volvió a lucirse con su trabajo en el Tour de Francia. Fotografía: Bettini / Movistar Team

Andrey Amador lo hizo de nuevo. Después de un trabajo formidable en el Tourmalet, el ciclista costarricense no acusó cansancio en la decimoquinta etapa del Tour de Francia, con 185 kilómetros entre Limoux y Foix.

El tico de Movistar Team y su compañero Marc Soler fueron claves para que Mikel Landa recuperara terreno perdido y que los azules luchen por el nuevo propósito buscar el podio con el español en la última semana de la Grande Boucle, una vez que Nairo Quintana se quedó sin piernas.

Landa tomó la partida distanciado por 6:15 del líder y tras la batalla de este domingo en la montaña, la diferencia bajó a 4:54.

Eso le da esperanzas al equipo de Amador, porque de las seis etapas que restan para coronar al campeón en París, cuatro tienen montaña.

Movistar protagonizó un ataque masivo y Quintana pasó de capo a gregario, aunque tampoco dio relevos en el momento en el que estaba adelante con Amador y con Soler, intentando montar la escalera.

El tico cumplió su misión del día cuando dejó a Landa al pie de la subida con un minuto de ventaja. Al español le entregaron el premio como el hombre más combativo de la jornada, algo que el mismo equipo destacó: “Que este podio sirva como parte de la recompensa al magnífico trabajo de Marc Soler, Andrey Amador y todo Movistar Team. Siempre batallando, sea bueno o no tan bueno el resultado”.

La subida en alto hizo estragos y puso a sufrir a más de uno. El triunfo del día quedó en manos de Simon Yates (Mitchelton) con un tiempo de 4:47:04, seguido por Thibaut Pinot (Groupama) a 33 segundos y el podio lo completó Mikel Landa con esa misma diferencia.

Alejandro Valverde fue noveno, a 1:22 y Quintana, criticado porque no respondió y no colaboró tampoco, cerró en la posición 19, a 2:58.

Por su parte, Amador terminó la fracción en el puesto 58, a 24:18 del ganador y entró a la meta en grupeta con sus compañeros Carlos Verona e Imanol Erviti.

En la clasificación general, Julian Alaphilippe (Deceuninck) porta la camisa amarilla de líder con un tiempo acumulado de 61:00:22, escoltado por Geraint Thomas (Ineos) a 1:35 y Steven Kruijswijk (Jumbo) a 1:47.

La cuarta plaza es para el francés Thibaut Pinot (Groupama) a 1:50; seguido por el colombiano Egan Bernal (Ineos) a 2:02, Emanuel Bouchmann (Bora) a 2:14 y Landa es sétimo a 4:54.

Alejandro Valverde se encuentra en la octava casilla, a 5:00 y completan el top ten Jakob Fuglsang (Astana) a 5:27 y Rigoberto Urán (Education First) a 5:33.

En la general, Quintana aparece en el puesto 13, a 8:28 y Amador marcha en la posición 62, a 1:23:42.

Para este lunes, que es el último día de descanso en el Tour de Francia, Eusebio Unzué y sus hombres deberán hacer ajustes, modificar estrategias y comprometerse todos bajo un mismo objetivo.

La carrera se reanudará el martes con 177 kilómetros en Nimes, con una etapa en la que los especialistas en la velocidad y el terreno llano tomarán el protagonismo.

A partir del miércoles, volverá la tensión, con la aparición de los Alpes, porque aún resta el ascenso a Sentinelle (de tercera categoría) camino a Gap; Vars (de primera categoría), Izoard y Galibier (ambos de categoría especial) hacia Valloire.

Después de esos puertos, también aparecerán Iseran (de categoría especial), Tignes (de primera categoría), Cormet de Roselend (de primera categoría), Longefoy (de segunda categoría) y el interminable Val Thorens (de categoría especial), con 33 kilómetros.

Esa alta cuota de montaña que resta significa que la historia de este Tour de Francia no ha terminado de escribirse. Ya se sabe quién no lo ganará, pero los cajones del podio final aún no tienen nombres fijos.