Fanny Tayver Marín. 12 septiembre, 2020
Andrey Amador hará su trabajo como escudero con la ilusión de que Egan Bernal de un campanazo en el Grand Colombier este domingo. Fotografía: Getty Sports / Ineos
Andrey Amador hará su trabajo como escudero con la ilusión de que Egan Bernal de un campanazo en el Grand Colombier este domingo. Fotografía: Getty Sports / Ineos

Andrey Amador se fajó en carretera para tener todo bajo control en un día de sumo cuidado y en el que el ciclista costarricense cumplió su cometido.

Era la víspera de una etapa que puede resultar demoledora y, por eso, había que tomar previsiones y precauciones.

Antes del segundo y último día de descanso, con la cima del Grand Colombier en el horizonte, Ineos se propuso sortear la jornada de este sábado sin inconvenientes.

Para eso, la formación británica necesitaba al tico íntegro, esmerado y tan trabajador como siempre, al punto de que en los últimos doce kilómetros era él quien se ponía a tirar, al frente del grupo principal.

La decimocuarta fracción del Tour de Francia comprendía un trazado de 194 kilómetros entre Clermont Ferrand y Lyon, con un falso llano en el que no había que bajar la guardia.

En el ciclismo resulta muy común que etapas que en el papel parecen inofensivas, se vuelven traicioneras.

La solución es estar siempre alertas y esa justamente es una de las especialidades de Andrey Amador.

Hubo múltiples ataques y las rotondas también generaban un poco más de tensión.

Al llegar a meta, posiblemente todos se decían el tradicional sanos y salvos, a descansar, que viene la alta montaña.

Lo más emocionante quedó para el final, con un cierre inesperado. Daba la impresión de que la jornada se resolvería al esprint.

Sin embargo, un ataque de Soren Kragh Andersen (Sunweb) a falta de 2 kilómetros fue letal para que con mucho merecimiento se apoderara del triunfo del día.

El danés le puso su firma a la etapa con un tiempo de 4:28:10, superando por 15 segundos a Luka Mezgec (Mitchelton), Simone Consonni (Cofidis), Peter Sagan (Bora-Hansgrohe) y Casper Pedersen (Sunweb).

Junto a ellos ingresó un grupo numeroso de otros 44 ciclistas con ese mismo registro, en el que viajaban el líder general, Primoz Roglic (Jumbo) y los otros aspirantes al título.

Es decir, no hubo ninguna modificación en la clasificación general, a excepción de que Romain Bardet (Ag2R) no tomó la partida, porque el día anterior se cayó y sufrió una conmoción cerebral. Los exámenes no arrojaron una lesión seria, pero la recomendación fue que el francés no siguiera en carrera.

Amador, por su parte, luego de cumplir su trabajo, ingresó a la meta en la posición 78, a 6:42 del ganador de la etapa y en la general se encuentra en la casilla 98, a 2:42:50 de Roglic.

El tico optó por bajar el ritmo para dosificarse, ya pensando en este domingo, cuando el Ineos lo requiere al pie del cañón, para que le de una mano tanto al colombiano Egan Bernal como al ecuatoriano Richard Carapaz.

Desde antes de que se diera el banderazo de salida para esta Grande Boucle, la etapa 15 estaba marcada con un asterisco por parte de quienes aspiran a la corona en París.

Es una de las dos etapas reinas de esta edición tan atípica, en medio de una pandemia; un Tour al que el pelotón llegó con muy pocos kilómetros en las piernas y en el que prácticamente todos los ciclistas han ido tomando ritmo de competencia en la propia carrera.

Para este domingo habrá batalla, en una etapa muy brava, con un tramo final en el que se acumulan 3.500 metros de desnivel.

“Los grandes favoritos de la general se pueden ver muy perjudicados o muy beneficiados, las diferencias pueden ser muy grandes y la carrera pondrá a todo el mundo en su sitio, porque el Grand Colombier va a ser el primer puerto de verdadera gran entidad que subamos en este Tour de Francia”, analizó el ciclista de Movistar Team, José Joaquín Rojas.

Su criterio es muy claro sobre lo que puede ocurrir este domingo. Hasta el momento, Primoz Roglic luce fortísimo como líder general, pero no ha tenido un mal día y la mayoría de ciclistas siempre pasan por eso en una competencia de 21 etapas.

Puede ser que el esloveno sea el gran beneficiado en la cúspide del Grand Colombier, o que las diferencias se reduzcan.

Roglic acumula 61:03:00 en la general, seguido por Tadej Pogacar (UAE) a 44 segundos y Egan Bernal es tercero, a 59 segundos.

En la cuarta plaza está Rigoberto Urán (EF Pro), a 1:10; Nairo Quintana (Arkea) es quinto, a 1:12 y Miguel Ángel López (Astana) marcha sexto, a 1:31.

Será la primera de las etapas alpinas, con 174,5 kilómetros con salida en Lyon y final en el Grand Colombier, un gigante que ya se ha ascendido en ocasiones anteriores, pero que será final de etapa por primera vez en la historia.

Tras casi 100 kilómetros de terreno llano, en los últimos 70, los corredores subirán una primera vez al Grand Colombier, aunque por una vertiente diferente y sin llegar a la cima, y al Col de la Biche, que servirán de aperitivo al ascenso final, de más de 17 kilómetros, en donde los favoritos se enfrascarán en una lucha de poder a poder.

Para todos será un día extraño, porque las etapas reinas son las que tienen siempre más poder de convocatoria entre los aficionados.

Esta vez, el público tendrá prohibido el acceso a las tres ascensiones, como parte del protocolo implementado por la pandemia de la covid-19.