José Pablo Alfaro Rojas. 26 mayo, 2018

Cuando la figura del Liverpool, Mohamed Salah, salió de cambio, lo primero que saltó sobre la mesa de la sala de redacción fue "¿qué estarán haciendo los medios de comunicación egipcios en este momento?".

Es fácil ponerse en su lugar. Es como si Keylor hubiera salido lesionado a un mes del Mundial de Rusia. Nos tocaría llamar a doctores hasta la saciedad. Preguntar por el sinnúmero de lesiones que se podrían pronósticar con base a las tomas de televisión en las que se ve resentido del hombro.

Keylor Navas celebra con Marcelo el tercer tanto de Gareth Bale. Fotografía: AFP.
Keylor Navas celebra con Marcelo el tercer tanto de Gareth Bale. Fotografía: AFP.

También habría dudas sobre el tiempo de recuperación (lo más importante), si debe ser operado o no y las alternativas para suplirlo.

En Egipto no hay nadie que reemplace a Salah como tampoco existe en Costa Rica un portero con los atributos de Keylor. Digo, por supuesto que hay suplentes, pero las diferencias son abismales. Solo hay que mirar al tico levantando la Copa para entenderlo.

Realmente me duele lo de Salah. La gran esperanza de todo un país. La estrella y figura que lideró a Egipto a una nueva Copa del Mundo, después de 28 años de ausencia. No dudo que Egipto hará todo lo posible para que su luminaria llegue a tiempo a la Copa del Mundo. Ojalá que lo logre.

Navas hizo una tapada clave en el primer periodo del juego. AFP.
Navas hizo una tapada clave en el primer periodo del juego. AFP.

A todo esto, la reflexión sirve para analizar la importancia que tendrá Keylor en Rusia y caer en razón de que la Sele exhibirá a uno de los porteros en mejor forma del mundo.

Solo por si aún le quedan dudas sobre la relevancia que puede tener el meta, quisiera mostrarle las detalladas estadísticas que acumula en toda la temporada y que tomé de los sitios web oficiales del Real Madrid y de la Liga española.

Navas realizó 133 paradas entre la Liga, la Champions League, la Copa del Rey, la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.

Promedió tres paradas por duelo y recibió 49 goles, pero solo le marcaron cuatro de ellos desde fuera del área. En la Liga de Campeones de Europa no le anotaron un solo tanto de media distancia en toda la temporada.

Es decir, fue casi imposible perforar las redes de Keylor con un remate de lejos, aun en dos de los torneos más competitivos del planeta: Liga y Champions.

En el certamen español participó con tanta frecuencia en la salida de su equipo, que su promedio de toques de balón supera el de la media de porteros de España.

También tuvo, en promedio, más centros interceptados, pases interceptados, salidas del área con éxito, penales detenidos y balones atrapados que la mayoría de guardavallas del fútbol español, una de las mejores ligas del mundo.

En el único rubro donde está debajo de la media es en los despejes de puños.

El desempeño de Keylor es tan alto, que en la consecución de su tercera Champions al hilo consiguió igualar su mejor número en cantidad de tapadas, con un total de 33, las mismas que la temporada anterior.

No se trata únicamente de los números, sino del equipo con que obtuvo estos números y la exigencia de los partidos en que defendió el arco merengue.

Valga decir que no solo es tapar y tapar, como lo hacía en el Levante, en donde recibía metralla en todos los partidos.

El éxito de los porteros blancos gira alrededor de la posibilidad de equivocarse lo menos posible, de mantener un estado de concentración excelente y digerir cada crítica al punto de olvidarse de los comentarios que lo colocan fuera del Madrid cada año.

Durante cuatro años Keylor Navas soportó todas estas críticas para erigirse como un portero de garantía en el Madrid. El Mundial anterior lo catapultó y en esta ocasión no tiene nada que demostrar. Simplemente, le toca repetir lo de siempre: ser la figura cuando sea necesario.