Roberto García H.. 11 mayo

Minucioso, muy bien documentado, yo diría que excelente. Eso me pareció el reportaje de la periodista Fiorella Masís en la edición deportiva de este diario, el sábado pasado. “Hay escasez de piscinas en más de la mitad del país”. Con ese título, un inventario de la reportera revela que 49 de los 83 cantones del país carecen de albercas olímpicas y semiolímpicas.

El reportaje ofrece un revelador panorama acerca de dónde se encuentran las piscinas, qué utilidad tienen, la escasez de instructores, la falta de forjadores del alto rendimiento, la calidad del agua y los altos costos de mantenimiento de las instalaciones, entre otros tópicos que Fiorella abarca en tres páginas completas de la edición impresa, planas de papel sobre las que además de la forma del agua, para emular el título de una película, yo añadí mis charcos de café y boronas de pan en mi atenta y placentera lectura del desayuno.

Si usted no lo leyó el sábado, basta con acceder al archivo digital o rebuscar en la canasta de los periódicos. Del enfoque de Fiorella recalco la necesidad de que la natación competitiva y de alto rendimiento se desarrolle para que los costarricenses nos volvamos a emocionar con las gestas que protagonizaron en distintas épocas figuras emblemáticas como María del Milagro París y las hermanas Sylvia y Claudia Poll, las tres bajo la guía de Francisco Rivas. También, que las nuevas generaciones de todo el país tengan acceso a las piscinas públicas con el fin de que aprendan la técnica y las destrezas de este deporte, inherente a la naturaleza humana en lo que se refiere al contacto ancestral con el agua y a la cadencia en el braceo y en el pataleo para nadar, avanzar, disfrutar y vivir.

Reitero que la amplitud de un reportaje tan bien estructurado está al alcance de quienes quieran repasarlo. A mí, como columnista, me interesa destacar la amplitud y variedad de la información y las cosas buenas del periodismo deportivo nacional pues, al igual que Fiorella Masís, muchos jóvenes periodistas manejan conceptos y conocimientos de los distintos deportes, algo realmente alentador, sobre todo si parodiamos una frase famosa relacionada con el alimento sagrado del pan, cuya adaptación dice: “No solo de fútbol vive el hombre”.