Cristian Brenes. 23 marzo

Ver a miembros de un ejército con sus respectivos uniformes, armas y vehículos genera una gran sorpresa para cualquier costarricense, pero observarlos desplegados en las calles y operando para garantizar el cumplimiento de una orden para combatir el nuevo coronavirus, causa una sensación de temor y admiración. Así lo describe Paolo Jiménez, quien se encuentra en Bolivia, específicamente en Potosí, con su esposa y su hijo.

Desde este lunes los bolivianos cumplen una cuarentena total de 14 días y por ende, no se puede salir de las casas, solamente tienen permiso para ir a comprar provisiones. La presidenta del Estado, Jeanine Áñez, endureció las medidas, ya que anteriormente se permitía estar en las calles hasta las 3 p. m.

“El pedido del gobierno es que si se sale por suministros de alimentos lo haga solamente una persona por familia. El ejército de cada departamento (provincia) es el que se encarga de vigilar y que se haga regir todo esto… Nosotros no estamos acostumbrados a ver fuerzas armadas. El que se asustó más fue mi hijo, pero ya le explicamos que en realidad nos están protegiendo. No es que se escuchan disparos o algo así, por el contrario, lo que quieren es nuestro bien”, señaló el volante del Nacional Potosí.

Paolo Jiménez se adaptó muy bien a Potosí, una ciudad en el altiplano del sur de Bolivia. El exbrumoso afirma que es un lugar muy seguro y barato. Fotografía: Cortesía.
Paolo Jiménez se adaptó muy bien a Potosí, una ciudad en el altiplano del sur de Bolivia. El exbrumoso afirma que es un lugar muy seguro y barato. Fotografía: Cortesía.

Jiménez agregó que les costó adaptarse en un inicio a los militares, pero: “si fuera algo de violencia, seguro sería más impactante la situación, de momento lo vemos como una policía, que lo que quiere es el orden y respetar las condiciones de la cuarenta”.

Este país suramericano registra 27 casos confirmados, 30 sospechosos y 201 descartados. Ante esto el gobierno local decretó restringir la circulación de peatones y vehículos solamente cuando es estrictamente necesario, de lo contrario se exponen a multas y a que se les decomisen sus automóviles.

Paolo comentó que por ahora no escasean los alimentos, consigue todo lo que requieren y solamente ha tenido que adaptarse a la rutina. Para él, es un gran alivio tener a su familia cerca y saber que entre todos se cuidan y logran entretenerse, aunque su mayor preocupación son los seres queridos que están en Costa Rica.

“Por prevención cerraron fronteras internacionales, las escuelas, colegios y universidades también están suspendidas. Se pide mucho que la gente acate y como acá hay ejército, pasan por las calles, cierran negocios y recomiendan ir a la casa... Lo de la familia en Costa Rica es bastante preocupante, porque uno se siente imponte. Nos comunicamos, hablamos mucho, se pide que hagamos caso todos, pero siempre está esa situación de que uno no quiere que a nadie le pase nada y todos los días las oraciones son para que todos esté bien. Oramos para que la familia esté de la mejor manera”, manifestó.

Preocupación por tema laboral

Al igual que ocurre a nivel mundial con el fútbol por la pandemia que genera el nuevo coronavirus, Bolivia suspendió su torneo local y de momento no hay claridad sobre lo que pasará. Paolo Jiménez recalcó que hay preocupación por el tema laboral y por la situación de su salario y el del resto de compañeros.

“Lo que son salarios y contratos todo está en el aire. Acá se rigen por la Conmebol, no se toman decisiones individuales. El presidente del club tuvo una reunión con nosotros antes de mandarnos para las casas, nos dijo que si no hay partidos, no entra plata por taquillas y patrocinios, entonces todos los equipos salen perjudicados. El 31 de marzo hay una reunión grande de la Conmebol, donde se tocará el tema de si se sigue con el torneo, lo de los salarios y los contratos. Ahorita todo es incierto”, destacó el mediocampista.

El Nacional Potosí elaboró un plan físico para cada uno de sus jugadores, deben cumplir con las especificaciones de los profesionales del equipo y se les monitorea.

El club ordenó que sigan las medidas sanitarias y no se arriesguen de más, en procura de estar sanos por si se reanuda el campeonato local.

“No se deja entrenar a nivel grupal, todo individualizado. Tenemos un chat del equipo, el preparador físico manda un trabajo de calentamiento, prevención y fortalecimiento. Además, nos manda un trabajo individualizado por día, a las 7 a. m. nos envía las cosas y tenemos que mandarle un video de lo que hacemos, debemos grabarnos para que él se cerciore de que estamos haciendo lo que nos dice”, dijo.

Jiménez pasaba por un buen momento deportivo, con dos goles en nueve partidos del torneo local. Así mismo, mantenía la titularidad, pese a la salida del técnico costarricense Jeaustin Campos del cargo. El futbolista lamentó que se tuviera que frenar todo, pero entiende y respalda la medida, ya que lo primero es la salud y era necesario suspender.