Antonio Alfaro.   19 mayo
Jorge Sanchez (R) of America vies for the ball with Joel Campbell of Leon during the Mexican Clausura 2019 tournament first leg semifinal football match at La Corregidora stadium in Queretaro, Queretaro state, Mexico on May 16, 2019. (Photo by ROCIO VAZQUEZ / AFP)

Herido, irrespetado, vencido, el León está en la final del fútbol mexicano gracias a la "ventaja deportiva", el criterio de desempate que privilegia a los mejores de la primera fase.

Joel Campbell y compañeros parecían tenerlo todo para superar sin problemas la semifinal ante el América: sólidos favoritos, victoriosos 1 a 0 en el juego de visita, con estadio lleno para el cierre en casa. Pocos contaban con la respuesta de las Águilas, el 0 a 1 que obligó a echar mano a las reglas de desempate.

Al llamado superlíder, los ahorros del torneo le permitieron avanzar a la disputa del título frente a los Tigres, clasificados por la misma vía —la ventaja deportiva—, luego de una derrota y una victoria, ambas por 1 a 0, ante los Rayados de Monterrey.

Lejos de tener una clasificación placentera, el León sufrió desde el minuto 6, con el gol que igualaba la serie, vivió maniatado todo el primer tiempo y quedó diezmado en el segundo —cuando ya había salido del encierro—, ante la expulsión de Rubens Sambueza a falta de 15 minutos para el final.

Los 16 remates del América, sobre nueve del León, ilustran a la perfección las penurias de la Fiera.

La impotencia de Joel Campbell para zafarse de la marca y generar peligro fue la de todo el equipo. Casi siempre con doble marca encima, el costarricense no pudo hacer la diferencia por más que se movió en todo el frente del ataque. Sustituido en el intermedio, la impotencia vivida en el campo, tan solo se acrecentó fuera de él.

El festejo final, casi un desahogo, tan solo parece una pausa breve para un reto no menos complicado, ante un equipo acostumbrado a disputar finales, con un técnico como el Tuca, seis veces campeón, y un busca de igualar el récord de siete títulos, en poder de Ignacio Trelles.

No hay tiempo para curar heridas, con la final encima, programada para jueves en casa de Tigres y el domingo en la del León.