Fiorella Masís. 15 febrero

Si tuviéramos que resumir en dos palabras el juego de este sábado entre el París Saint Germain y el Amiens serían estas: impredecible y de locura.

El PSG tuvo un juego atípico y eso lo refleja el marcador final de 4-4.

Los jugadores del PSG celebran uno de los goles ante el Amiens. Foto: AFP
Los jugadores del PSG celebran uno de los goles ante el Amiens. Foto: AFP

Por primera vez en la temporada los dirigidos por Thomas Tuchel reciben cuatro goles, es decir, también es hasta ahora que Keylor Navas encaja tantas anotaciones en un mismo cotejo vestido con estos colores.

Anteriormente, la mayor cantidad en contra fueron tres, el último antecedente el pasado 12 de enero en el 3-3 ante Mónaco.

Este sábado el nacional se exime de culpa, no tuvo ningún error puntual, pero quedó indefenso ante una de las versiones más endebles de su zaga.

Aun así, el París se levantó de un primer tiempo para olvidar, le dio la vuelta a un 3-0 en contra y después permitió el empate definitivo.

Por eso fue una noche de locura en Francia, donde el PSG jugó sin Neymar y Kylian Mbappé.

Pensando en el duelo del martes ante el Dortmund, Tuchel se guardó algunas cartas, pero tampoco se trató de un equipo de suplentes.

El líder contra el penúltimo lugar de la tabla francesa solo hacía pensar en una victoria parisina con tranquilidad, pero sucedió lo contrario.

Las grandes diferencias pasaron desapercibidas sobre el terreno de juego.

En la primera mitad el PSG no fue ni siquiera una sombra de su acostumbrado fútbol, sobre todo por la poca producción de la ofensiva.

Apenas en el minuto 5 los locales empezaron a dar el campanazo, cuando robaron un balón en la media cancha y tras pase filtrado, Serhou Guirassy dejó sin opción a Keylor; su achique fue insuficiente.

El Amiens se percató que su rival pacedió de reacción y lo aprovechó. En el 24′ Navas evitó el segundo tanto, pero después le fue imposible.

Cuatro minutos después Gael Kakuta, quien sirvió la primera anotación, se lució con un golazo potente y preciso al palo largo de Navas, quien solo se lanzó para la foto.

Con la misma dosis, de robar la pelota y correr, llegó el tercero, en pies de Fousseni Diabaté (39′).

La amenaza de 12 partidos sin perder en la Ligue 1 estaba más viva que nunca.

PSG tomó un poco de respiro con el 3-1 en la última jugada antes del descanso. En un tiro de esquina Ander Herrera cerró en el segundo poste (45′).

Tuchel hizo variantes y su equipo mejoró notablemente. El juego cambió.

Los parisinos empezaron a llegar a puerta y en el minuto 59, sabiendo sacarle provecho a otro tiro de esquina, el joven de 17 años, Nianzou Kouassi, acortó distancias.

Kouassi mide 1,87 m y eso quedó en evidencia, también en el empate de 3-3, con un cabezazo que le ganó a la pésima salida del portero rival. Solo pasaron cinco minutos y ya estaba celebrando su segundo gol personal y el tercero de su equipo.

Pero faltaba más. Se estaba disputando otro juego, aunque eso tampoco significó que los de casa renunciaron.

En el 73′ un centro de Juan Bernart, quien ingresó de cambio, le permitió a Mauro Icardi cerrar en boca de arco para el 4-3.

El orgullo de irse sin nada cuando tuvieron tanto, le provocó al Amiens levantarse para, al menos, dejarse un punto.

Y así fue, otra vez, de la misma forma en que se dieron todos los anteriores tantos, el contragolpe fue su táctica.

Serhou Guirassy, el encargador de abrir el marcador también lo cerró. Quedó frente a un Keylor que salió sin mayor opción, dejando el 4-4 definitivo.