Esteban Valverde. 6 octubre
Keylor Navas en su primer año en el PSG logró la Liga, la Copa de la Liga y la Copa de Francia. Fotografía: AFP
Keylor Navas en su primer año en el PSG logró la Liga, la Copa de la Liga y la Copa de Francia. Fotografía: AFP

Keylor Navas no acostumbra a profundizar sobre su trabajo. El arquero del París Saint Germain de Francia difícilmente revela los secretos que lo hacen estirarse de palo a palo en su zona segura: el marco que resguarda.

Sin embargo, hablar con amigos es diferente a hacerlo con la prensa y en una charla de cercanos no hay secretos que esconder. Ante esto, Navas en su participación en el podcast Celso y Guima, de Celso Borges y Alexandre Guimaraes, contó su intimidad bajo los tres tubos. Las claves detrás de cada tapada.

El cuidapalos dijo tanto que por ejemplo se atrevió a hablar cómo han sido sus enfrentamientos desde el punto de penal con Cristiano Ronaldo, Messi y Neymar. El brasileño y el portugués han sido compañeros del nacional, mientras el argentino su rival varias veces.

Alexandre Guimaraes le preguntó que cómo sería un penal ante ellos, Navas respondió:

“Messi me la tiró a todos los lados donde yo no iba (risas). Neymar no tiene un lado seguro, él es muy inteligente para tirar penales, lo aguanto a ver qué pasa. Cristiano le va a meter un trallazo, fuerte y esquineado, antes tiraba más a la derecha, ahora está cambiando porque los porteros estudian y los jugadores también. Yo le preguntaría a ver si me dice”, comunicó entre risas.

¿Y un achique?

“A todos los aguanto bastante, porque trato de no entregarme fácil, porque a los jugadores les gusta la picadita y esas cosas, me gusta tener bien puestos los pies para tener una buena reacción. Es que con esos tres uno no sabe a dónde sale... Entonces para mí el secreto es estar lo mejor posicionado posible para una buena reacción”, describió.

El portero explicó cómo fue que llegó a su punto más alto de nivel en 2014, cuando estuvo nominado al Guante de Oro del Mundial de Brasil 2014 y alcanzó con Costa Rica los cuartos de final del certamen. Seguidamente del campeonato fichó por el Real Madrid.

Keylor añadió que uno de sus principales propulsores fue Lluis Llopis, quien fue su entrenador de porteros en su último año en el Levante y luego en el Real Madrid.

“Él llegó tres meses antes del Mundial de Brasil y me dijo: 'Este es el plan para que te salgas en el Mundial, esto es lo que vamos a hacer, vamos a trabajar así para que cuando llegues al Mundial estés al 100%. Empezamos a trabajar enfocados, en el Levante hicimos una muy buena temporada, en el Madrid conocemos la historia y yo tengo que estar agradecido”, dijo.

El Halcón declaró que Llopis significó un antes y un después en su carrera.

“Yo lo tuve a él en el Levante y fue una bendición y me enseñó muchísimo, él fue un antes y un después. Él llegó a enseñarme muchas cosas no solo a nivel deportivo, sino en trabajo fuera de la cancha con videos y todo. Fue de los entrenadores que sacaba tiempo y me mandaba tres videos por jugador: cómo remataba, penales, manos a manos... entonces ese tipo de cosas ayudan mucho, aunque no quiere decir que esto vaya a pasar si uno se siente más cómodo. Mi cerebro está preparado para cualquier circunstancia que pueda pasar”, recalcó.

Keylor dio a conocer que el aporte de Llopis fue grande previo al encuentro ante Grecia por los octavos de final de la Copa del Mundo de Brasil, porque el español le envió un informe no solo de los posibles tiradores de penales, sino también del arquero contrario, por lo que él se lo enseñó a compañeros como Celso Borges.

En la técnica para ser portero, el oriundo de Pérez Zeledón fue claro en el mensaje para las nuevas generaciones sobre las condiciones que se piden en el más alto nivel.

“Saber jugar con los pies ayuda y lo hace ser más participativo, hay que estar atento para coberturas, saber cuándo hay que tirar con todo para atrás, los centros, uno anda tanto por toda al área que hay que conocer la casa de uno, eso ayuda mucho, se trabaja bastante, antes un portero que jugaba con los pies sobresalía, ahora muchos lo hacen”, dijo.

“Yo creo que un jugador comienza a ser profesional cuando se conoce, uno debe conocerse bastante para, a partir de ahí, ver qué es lo que me gusta, qué es lo que podría hacerme daño y qué me puede ayudar a concentrarse en un partido. Todos los futbolistas tenemos diferentes personalidades y yo he estado con todos los que usted se puede imaginar y yo cuando llegué de Costa Rica venía con esa mentalidad de que el teléfono no se puede usar, música nadie en el camerino y así. Uno aprende que hay jugadores que necesitan eso para concentrarse para un partido, otros llegan con la música a todo volumen. Cada uno muestra su forma de diferente manera, los tiempos han cambiado”, agregó.

Mensaje. Un dardo fuerte que le envió el arquero a los juveniles fue que el fútbol no espera a nadie y en ocasiones las oportunidades solo llegan una vez.

“Muchos errores que cometimos jóvenes y se siguen haciendo es que creen que el fútbol los va a esperar y hoy en día el fútbol es muy lindo, es todo lo que quieran pero no espera a nadie. Lamentablemente las oportunidades llegan y hay que aprovecharlas. Saber que uno dice: ‘bueno estoy joven puedo comer todo lo que quiera y no me voy a engordar... Bueno jóvenes comíamos muchas cosas y no engordamos’. Pero uno debe hacerse una buena rutina deportiva para que cuando eso le afecte un poco se dé cuenta que no es momento de comer hamburguesas. Hay cosas que el fútbol no perdona y hay que tener buena educación deportiva”, sentenció.

“Esa fue una de las cosas que cuando aprendí no fue tarde. Gracias a Dios formé una familia y eso lo aleja de muchas cosas. A los 33 años me siento bien, pura vida a la hora de jugar y eso es un trabajo de mucho tiempo porque mi cuerpo es la herramienta de trabajo”, añadió.

Guima le preguntó al guardavallas del PSG: ¿cómo ve lo que viene después de Keylor?

“Costa Rica ha tenido buen potencial de porteros, llegará alguno que haga las cosas mejor que yo. Yo seré un costarricense más, voy a desear que todos los puestos estén bien cubiertos. Ojalá los jóvenes se den cuenta que el fútbol es una profesión que se debe respetar, a como está todo hoy en día podrían pensar que el fútbol lleva otra cosa y no es así”, aseguró.

Por primera vez el jugador comentó sobre cómo fue su sentir al entrar a una práctica del Real Madrid, en 2014.

“Al principio fue una motivación, ellos me trataban como uno más, ellos me respetaban como jugador y eso es de agradecer. A la hora de estar ahí aprendí de todos, hablé con ellos, pregunté cosas, practiqué penales, tiros libres. Cuando había definición, porque todos son buenísimos, solo ve la bola pasar, se corren riesgos que en un equipo no se toman y ahí es obligación tomarlos. Ahí uno aprende que es otro nivel de juego y otra mentalidad, el que tenga mentalidad de arriesgar logrará rendir, sino no... Si hay un pase con mucha gente en el medio o con gente alrededor hay que intentar hacerlo, por ejemplo”, finalizó.

Escuche acá el episodio de Celso y Guima: