Esteban Valverde.   30 marzo
Marco Ureña suma dos semanas en su nuevo club, el Gwangju FC. Fotografía: Facebook del Gwangju FC

Marco Ureña suma casi 15 días en el Gwangju FC de Corea del Sur, el equipo que se interesó en él, lo liberó de su contrato de Alajuelense y se lo llevó al continente asiático.

El jugador, que ya había ofrecido una disculpa por lo sucedido en el festival de música Pic-Nic, en Belén, se mostró dolido por el daño que le pudo hacer a su familia y la decepción que dejó en los aficionados; no obstante, recalcó que de las circunstancias de la vida siempre se aprenden.

Ureña habló con La Nación y confesó qué lo llevó a tomar la oportunidad en Asia. El oriundo de Palmichal de Acosta no escondió que el chance fue como una señal de Dios para hacerlo reencontrarse con su esencia, porque en el país no pasaba por un buen momento personal. Además de que era necesario un respiro.

-No es normal que en marzo se dé una salida al exterior. ¿Cómo se dio todo?

¿Cómo se dio la salida? Pues puedo decir que solo fue Dios, no puedo tener otra explicación porque el día de mi cumpleaños pasé todo el día con mis hijos y con mi mamá en el pueblo, en Palmichal, celebrando el cumple con un almuerzo en familia. En la noche venía a dejar a mis hijos a la casa y resulta que me entró una llamada ya tarde y era un amigo representante, él siempre me ha buscado opciones hasta que apareció esta en Corea del Sur.

-¿Cuánto influyó la situación extrafútbol en la decisión? ¿Necesitaba un respiro?

Yo he tomado las oportunidades que me han aparecido en la vida. Yo siempre había pensado que era chiva jugar en Corea del Sur o Japón y lo conseguí, no dudé y dije que sí. Algo que influyó fue que en ese momento en Costa Rica estaba pasando un momento complicado, con todo lo que pasó que ya sabemos. Al final esto fue una señal de Dios que me estaba librando de algo peor, así que lo tomé y como le digo, todo se dio muy rápido. Se pagó la cláusula de rescisión y listo.

Yo hablé con Fernando (Ocampo), (Agustín) Lleida y (Andrés) Carevic y todos entendieron mi punto. Esta fue una decisión por el bien mío, sobre todo a nivel personal. Yo no estaba pasándola bien a nivel personal y ellos entendieron lo importante de sentirse bien como persona. También vieron la oportunidad de poder seguir desarrollándome a nivel profesional, les agradezco a ellos por entenderme. Tuvimos una plática muy enriquecedora en todos los aspectos, yo muy agradecido con Dios por la oportunidad que me da que no estaba buscando, pero Él sabía lo que estaba pasando. Esto fue una señal de Él.

-¿Necesitaba un aire, encontrarse con usted mismo?

Lo vi como una señal de Dios, yo no andaba bien emocionalmente. El último año fue de muchas emociones fuertes, viví muchas cosas como lo de mi papá, también lo deportivo afecta... Yo realmente no estaba para vivir eso, también me envolvió mucho el medio, uno cuando vuelve a Costa Rica después de tantos años pues no está acostumbrado a árbitros, canchas... Uno está acostumbrado a tener todas las condiciones para desarrollarse como futbolista, uno cree que todo debe funcionar bien... Pero bueno es Costa Rica y esa es la realidad de nuestro fútbol.

Esto de Corea fue una señal de Dios, una forma de hablarme. Él conoce mi corazón, yo me considero una gran persona y profesional... Si Él me puso este reto es porque sabe que puedo disfrutarlo.

-Ya usted ofreció disculpas por lo sucedido fuera del campo, pero ¿qué le agrega a la afición de Alajuelense?

Los que hemos vivido afuera de Costa Rica sabemos que no es fácil, pero no es para todos, hay que darle gracias a Dios por la oportunidad que nos da y disfrutarlas. Él me sacó de Costa Rica de forma positiva, no me arrepiento de lo que pasó allá; aunque sí me duele el daño que le pude hacer a mi familia y la decepción en algunos aficionados, pero bueno, es parte del aprendizaje de la vida, son circunstancias que se dan.

En la parte futbolística hice un buen torneo, pero en la parte personal sí necesito encontrarme de nuevo con mi esencia y la soledad de acá me puede ayudar a encontrarme con el Marco que salió de Palmichal de Acosta.

-¿Hay alguna deuda pendiente con Alajuelense?

Por supuesto que la afición se identifica mucho con uno, vive las alegrías diferentes. Soy liguista obviamente y siempre agradecido con ese apoyo. Yo siempre he pensado que la vida nos da lo que nos tiene que dar, pero estoy consciente que ese torneo, el pasado, fue casi perfecto y solo faltó el campeonato. Al final quedamos con un sabor agridulce y con final amargo, pero yo di todo de mí, creo que mis compañeros también. Fuimos víctimas del formato de campeonato, al final no vale la pena ser primer lugar.

Yo de esto siempre lo hablé con Fernando Ocampo, yo creo que se debería jugar como en Dinamarca, a dos vueltas entre todos y luego cinco partidos más para definir descendido y campeón, los primeros cinco peleaban por el torneo, y los otros el descenso. Al final fuimos víctimas del formato, ojalá mejore el fútbol de Costa Rica por el bien de todos y lleguen dirigentes que hayan jugado porque si sigue en las mismas manos no hay aporte positivo.

-¿No tuvo temor al aceptar el reto en Corea del Sur por ser uno de los lugares donde el nuevo coronavirus atacó en Asia?

Aquí en Asia empezó el virus, yo sinceramente cuando me dieron la noticia de que todo estaba listo, realmente ni pensé en eso, porque creo en Dios. Yo he aprendido que sabemos dónde nacemos, pero no dónde morimos. Acá estoy en un país seguro, obviamente sí pregunté sobre cómo estaba la cosa y me contaron que estaba muy controlado y que estaban en vida normal, eso me dio tranquilidad, pero nunca me preocupé mucho, tampoco. Yo confío mucho en Dios y tengo fe y sé que debía venir, ya tengo dos semanas acá espectaculares y me recibieron de gran forma.

Cuando uno sale de Costa Rica se da cuenta de cómo lo valoran. Acá tenían descrito todo sobre mí, hasta me dijeron cosas que uno olvida o bueno que no se olvidan, pero que por nuestra cultura, que no nos tiramos flores, nos reprimimos pues sino la gente piensa ‘que juega vivo’. Como que la sociedad lleva a eso, pero es un defecto, porque si todos nos sintiéramos orgullosos de lo que hacemos, seríamos mejores seres humanos. El respeto que me tiene el entrenador y jugadores me motiva mucho, yo solo quiero seguir cosechando logros.

-En la página del equipo lo tienen como una gran figura. ¿Cuánta responsabilidad le da esto?

Es una responsabilidad grande, pero sé que estoy en una edad bastante bonita para asumir estos retos. Como le digo, debo seguir igual que estos años. Uno con trabajo logrará los objetivos. Sé que esperan mucho de mí, pero esa responsabilidad la tengo siempre y espero darle muchas alegrías a los que confiaron en mí.

-¿Cómo va la adaptación? ¿El idioma y comida?

La adaptación muy bien. Yo disfruto mucho la aventura, este es mi sexto club, he hecho como diez mudanzas, cada año cambiaba de casa, entonces uno sabe lo básico que necesita para vivir, lo que se necesita para estar cómodo.

Respecto a los idiomas tengo facilidad porque sé inglés. Hasta el ruso me sirve porque tengo un compañero de Uzbekistán.

-Llega a un fútbol dinámico y rápido. ¿Le sienta perfecto a sus condiciones?

Ya me he empapado del fútbol coreano y hay una velocidad impresionante en el aspecto mental, acá hay condiciones, canchas, centro de entrenamiento de primer mundo, el estadio de casa es como el Nacional. Tengo compañeros que son rapidísimos, son de estatura baja, pero son mentalmente muy hábiles, entonces tener volantes técnicos y que no son egoístas servirá de mucho.

-¿Le preocupa la Selección Nacional? Porque normalmente los que se han ido a esa parte del orbe no son tomados en cuenta.

Yo realmente no debo demostrar nada. Yo lo que creo es con la experiencia que uno tiene más bien es una necesidad en la Selección Nacional, obviamente la decisión de si uno está o no es de Rónald (González), no he hablado con él, pero hay que buscar lo mejor para la Selección. Por ejemplo, hablando en mi puesto, yo hoy en día si viene la eliminatoria sería el más indicado para jugar, yo jugué toda la pasada, sé lo que significa jugar un torneo como ese y en mi puesto, con el respeto de los demás, nadie ha tenido mi experiencia.

Si usted me pregunta a mí: ¿Quiere ir a la Selección? Pues si me necesitan yo voy, pero si no me llaman tampoco me pondré a llorar, yo ya estoy en una edad en la que disfruto las cosas y entiendo muchas decisiones, pero como le digo más allá de eso la experiencia de los mundialistas es lo que necesita la Selección para retomar el nivel que se tuvo en su momento. Ahora se está pasando por una crisis total.

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