Esteban Valverde. 31 marzo
Sebastián Barquero (uniforme blanco y negro) suma su primer torneo como legionario en Nicaragua. Fotografía: Cacique Diriangén
Sebastián Barquero (uniforme blanco y negro) suma su primer torneo como legionario en Nicaragua. Fotografía: Cacique Diriangén

Sebastián Barquero, futbolista costarricense que militaba en el Diriangén de Nicaragua, llegó al país el sábado anterior después de una coordinación que hizo el Saprissa, dueño de su ficha, con el club nicaragüense.

Barquero, en La Nación, había anunciado su disconformidad al estar lejos de su familia en medio de la afectación por la pandemia del nuevo coronavirus. De hecho, el morado había dado a conocer que cuando se presentó el primer caso en Nicaragua, pensó seriamente en devolverse, pero no podía hacerlo porque el torneo allá no se detuvo.

Ahora, el saprissista, pese a que el certamen continúa en actividad, decidió hacerle saber al gerente deportivo morado, Víctor Cordero, su deseo por devolverse a tierras costarricenses.

“La verdad, don Víctor Cordero estuvo hablando conmigo el viernes, yo le comenté y le dije que quería regresarme. Yo estaba muy preocupado y solo le dije que quería venirme, él me dijo que iba a hablar con la gente de Diriangén y al rato me escribió que todo estaba arreglado”, afirmó.

Sebastián llegó a un acuerdo con los blanco y negro para desvincularse mientras termina la etapa crítica del coronavirus; de esta forma deberá volver a las filas del club de Diriamba para el segundo semestre del 2020.

“Yo hablé con los de Diriangén, entonces llegamos a un acuerdo y les dije que me quería ir el sábado, me dijeron que sí, que el sábado a las 8 a. m. me podía ir y ya a las 4 p. m. estaba yo en Costa Rica, me vine en autobús”, confesó.

El juvenil deportista hace la cuarentena obligatoria que piden las autoridades de salud para aquellos ticos que estaban en el extranjero, y lo hace hasta con medidas más estrictas.

Barquero, además de no salir de su casa, le pidió a su familia que no tengan contacto con él hasta que pasen los 14 días.

“Ahorita estoy en cuarentena 14 días, esperando que pase todo esto porque no puedo ni acercarme a mis hermanos ni nada. Cuando voy a comer mi papá me toca la puerta y me dice que está la comida, yo abro la puerta y como, luego él llega por el plato, pero con todos los cuidados de higiene”, reveló.

El jugador agregó que ante la falta de controles en Nicaragua, donde él estaba, le preocupa estar asintomático, por lo que prefiere mantenerse lejos de sus cercanos.

“Dios quiera que no, pero no quiero que pase algo. Mi abuela cuando vio que entré, estaba demasiado alegre, ella me dijo que prefería que estuviera acá, pero tuve que mantenerme de lejos”, agregó.

La principal preocupación del deportista ahora pasa por la parte económica, porque Diriangén le pagará hasta la última quincena de marzo, no obstante a partir de abril no sabe qué sucederá.

"La verdad Diriangén me paga este mes y como no sigo jugando con ellos hay que ver que pasa. La verdad me preocupa la parte económica porque con esa platita le dije a mi papá que comprara comida, pero solo es un mes, sino tengo que ver que busco acá", expresó.

Sebastián terminó agradeciendo la actitud de los dirigentes de Diriangén, quienes en su caso valoraron la parte humana sobre la deportiva.