Esteban Valverde.   19 noviembre, 2018
Daniel Colindres junto a su esposa, María Fernanda Madrigal, en un carrito- bici, muy tradicional en Bangladés. Fotografía: Cortesía.

Daniel Colindres llegará a los dos meses en Bangladés, el exótico destino asiático al que partió para convertirse en legionario. Antes de irse de Costa Rica la gran duda era: ¿cómo sería la vida del atacante nacional en una cultura tan diferente a la tica?

Hoy, el mismo futbolista, en una entrevista con La Nación, contó cómo es vivir en Bangladés y qué retos se ha tenido que enfrentar.

Para empezar, Colindres es claro: llegar al fútbol de Bangladés ha sido enriquecedor dentro, pero también fuera del campo.

“La palabra lo dice, esto realmente es una aventura, todos los días son totalmente diferentes y todos los días aprendo algo nuevo acá... El idioma es bien complicado, acá me comunico en inglés, pero es difícil porque muy pocos hablan inglés y a nivel de equipo me ayuda mucho que el entrenador es español”, reveló.

Daniel no esconde que sí tiene mucha curiosidad por cada situación que enfrenta a diario, de esta forma intenta aprovechar cada vez que tiene la oportunidad de observar las diferentes expresiones que puede tener la cultura o sociedad de Bangladés.

En el país, por ejemplo, el 90% de la población es musulmana, se habla el idioma bengalí que se compone de dibujos muy diferentes al abecedario latino.

Por otra parte, para un costarricense acostumbrado a las presas de San José es muy diferente enfrentarse al acelerado ritmo que tiene Daca, en el que la ley de la calle la imponen los pitos de los automóviles. Situación similar se vive en Nueva Delhi, capital de la India.

“Realmente todo me llama la atención, porque todo es diferente. Desde el idioma, la comida, la religión, las costumbres, los medios de transporte, la dinámica vial, acá nada se parece a Costa Rica, es un mundo completamente diferente”, expresó.

Sin dudarlo, la principal dificultad a superar de parte del nacional ha sido el idioma.

"Es bien difícil, más que todo porque utilizan otro alfabeto, son símbolos bien complicados, hasta ahora sé muy pocas palabras como los saludos, decir gracias, por favor, agua y alguna que otra más, pero muy poco. Por trabajo es importante que logre aprender más palabras que me puedan ayudar a comunicarme mejor con los compañeros en los partidos", contó. .

Sobre el ritmo de vida que se vive en Daca, el tico reveló que sí es muy apresurado y aunque la recomendación para los extranjeros es no manejar, Colindres no le tuvo miedo al reto y ya se aventuró a andar en las calles.

Una situación que llama la atención es la cantidad de medios de transporte que existen, así por ejemplo se pueden ver: carros, motos, rickshaw (carritos - bicicletas), hasta elefantes.

Daniel y su esposa, María Fernanda, ya hicieron un paseo en la Daca. Fotografía: Cortesía.

“El ritmo de acá es bastante apresurado, a los extranjeros no nos recomiendan manejar, por lo que es muy común que todos tengan chofer, pero bueno yo ya lo intenté y no fue tan grave como lo pintan, en las calles se puede ver cualquier medio de transporte ya sean buses, camiones, carros, motos, CNG (unos vehículos de gas muy pequeños), bicicletas, bicicletas de carga, rickshaw, hasta elefantes, y bueno en cualquier momento alguno de todos puede venir en contra vía”, dijo.

El costarricense añadió que en los dos meses y unos cuantos días que llevan por allá han logrado observar muy poca señalización en las carreteras.

“Solo hemos visto dos calles con semáforos, no hay señales de alto, ni de ceda y un dato curioso es que lo más importante del medio de transporte es el pito, porque es la forma de avisar a los CNG, bicicletas, bicicletas de carga y rickshaw de que los carros quieren adelantarlos, así que las calles son bien ruidosas. Se maneja al lado derecho como en el Reino Unido”, explicó.

La comida es otro tema, pese a que la presencia de su esposa, María Fernanda Madrigal, en territorio bangladesí le permite disfrutar de una dieta muy tica, ya que no tiene problema en conseguir todos los productos; la primera semana sí probó la cocina local.

El exsaprissista la consideró muy picante y condimentada, además describió que la mayoría de platos contienen arroz y pollo.

"El apoyo de mi esposa es muy importante, porque me hace compañía, me ayuda a tener una dieta lo más similar a Costa Rica", pronunció.

Lo que más ha impresionado al atacante en Bangladés es el trato que ha recibido.

"Las personas de acá son muy serviciales, hacen todo lo posible para que yo me sienta como en casa, no me puedo quejar de nada de eso, debido a que me han tratado muy bien", valoró.

Así es la vida de Daniel Colindres en Bangladés, el país de 164 millones de personas en el que vive una nueva vida, una nueva aventura que lo tiene acostumbrándose a vivir a un ritmo más acelerado y lo reta a aprender un idioma que ni rastros tiene del español y el inglés.

Daniel Colindres: ‘El fútbol acá está en desarrollo, debido a que no es el deporte principal’
Daniel Colindres y su esposa en el Estadio Nacional de Bangladés. Fotografía: Cortesía.

El exdelantero del Saprissa, Daniel Colindres, también habló sobre la experiencia deportiva que está viviendo con el Bashundhara Kings de la primera división de ese país.

Colindres señaló que el reto que aceptó le gusta, sobre todo por la responsabilidad que lleva llegar como mundialista a un país en el que el balompié está tomando auge.

Por otra parte, también dijo que no descarta regresar a la Selección Nacional si vuelve a ser tomado en cuenta, porque considera que integrar el combinado patrio es un premio al rendimiento.

-¿Qué piensa del campeonato al que llegó? ¿Cómo es en nivel? ¿Cómo es la infraestructura?

El nivel de fútbol de acá es similar al de los equipos del Caribe, tienen jugadores fuertes y rápidos, la mayoría de extranjeros son africanos, pero todos los equipos están obligados a tener un asiático en su nomina. Hasta ahora solo conozco dos estadios, el que es casa de mi equipo, que tiene una capacidad para 20.000 personas y queda en una ciudad alejada de la capital y el otro es el Estadio Nacional, con capacidad para 30.000 personas. El fútbol de acá está en desarrollo, debido a que no es el deporte principal (el principal es el cricket).

-¿Cómo fue su recibimiento al ser el único mundialista de Rusia?

La parte administrativa del equipo tiene una gran expectativa con mi persona, y mi llegada se dio debido a que ellos quieren que el fútbol acá gane terreno.

-¿Le gusta tener esa responsabilidad de ser el referente, no de un club sino de una liga?

Más que me guste o no, es un tema de manejo de expectativas, por lo que debo trabajar más fuerte para mantener mi nivel y si es posible, superarlo.

-¿Está contento en Bangladés?

Es un reto bonito que decidí asumir, y espero que de la mano de Dios todo siga saliendo bien como hasta ahora.

-¿Lo volveremos a ver en el fútbol nacional?

No tengo la menor idea, ahorita estoy enfocado en el campeonato de acá y en hacer bien las cosas, cuando llegue el momento de tomar decisiones, podré contestar. Mi contrato acá por ahora es hasta mayo 2019.

-¿Hasta que edad se visualiza jugando?

No lo puedo saber hoy, porque todo depende de cómo este físicamente, hoy me siento bien y puedo seguir jugando sin problema, pero los años me van a ir diciendo hasta cuándo.

-¿Sigue estando disponible Daniel Colindres para la Selección, pese a la distancia?

La Selección es cuestión de rendimiento, si llego a tener la oportunidad y demuestro que estoy a nivel de competir, sería un orgullo poder representar al país. Como siempre he dicho todo jugador activo debe tener como meta la Selección Nacional y yo no soy la excepción, a pesar de la distancia sigo queriendo formar parte de la Selección.

-¿Ya se siente adaptado a todo lo que implica la nueva aventura?

Uno nunca termina de adaptarse, hasta en su propio país se le pueden presentar situaciones diferentes, por lo que creo que la vida es una constante adaptación y hay que tener la mejor actitud para afrontar lo que Dios tiene para uno.