Esteban Valverde. 28 agosto
Desde el inicio del juego la afición del Santos se mostró molesta con la Conmebol. Fotografía: AFP
Desde el inicio del juego la afición del Santos se mostró molesta con la Conmebol. Fotografía: AFP

Bryan Ruiz observó como petardos cayeron en las cercanías del terreno de juego y en el césped, en el minuto 80, del duelo entre el Santos de Brasil e Independiente de Argentina, por los octavos de final de la Copa Libertadores de América.

La afición del cuadro del costarricense explotó en enojo al ver que su plantel no conseguía remontar el marcador de 3 a 0 en contra en la serie contra los rojos. Una ventaja que los argentinos ganaron en la mesa luego de reclamar una alineación indebida del volante uruguayo Carlos Sánchez, en el partido de ida. De hecho según los comentaristas de la cadena internacional, Fox Sports, la molestia de los seguidores no era con el rendimiento de su equipo, sino que más bien era con la Conmebol.

El máximo ente que rige el fútbol de América del Sur decidió la mañana de este martes otorgarle los puntos a Independiente, por el reclamo que había hecho. Ante tal decisión la dirigencia del equipo brasileño preveía un ambiente violento en el partido.

El propio Santos empezó a colocar en sus redes sociales mensajes para evitar los enfrentamientos, no obstante al final inevitablemente se dieron.

El primer cohete cayó a la par del banquillo de Independiente, situación que provocó que los integrantes del cuerpo técnico y suplentes se metieran al campo. Eso ocurrió en el 80′.

Luego de esa primera detonación se empezaron a ver encontronazos entre aficionados y la policía en las graderías; pedazos de los asientos salieron volando al campo de juego y cinco detonaciones más se escucharon.

Los explosivos llegaron al terreno de juego y provocaron daños en la gramilla, mientras que los futbolistas de Independiente se reunieron en un solo grupo para abandonar el campo de juego.

Después de analizar el panorama por dos minutos, el central del partido, el chileno Julio Bascuñán decidió terminar el compromiso.

Ya sin el plantel ché en el terreno, varios aficionados invadieron el campo lo que hizo la batalla con las autoridades mucho más complicada.

Los jugadores del Santos y el entrenador del cuadro, Cuca, intercedieron en medio de los golpes para intentar proteger a sus seguidores y esto puso mucho más tenso el ambiente.

Al final, en medio de amagos de pelea, el estadio de Pacaembú quedó sin seguidores. El partido no se reanudó y los futbolistas del Santos decidieron volver al camerino.

Según Fox Sports, pese a que al partido le restaban 10 minutos, el conjunto de Avellaneda clasificó por el 3 a 0 que se determinó de la ida.

Esta serie entrará en la historia debido a que el Santos quedó eliminado sin anotar, pero sin que le marcaran.

Los medios brasileños informaron sobre lo sucedido y dieron a conocer que el árbitro decidió terminar el duelo antes de tiempo por las agresiones que se dieron en la gradería.

Bryan Ruiz, en el partido de vuelta, entró en el minuto 46 y se mostró muy participativo, no obstante su club nunca logró crear una ocasión clara para descontar. Así el Santos del nacional queda eliminado del principal certamen de clubes de América.

El próximo reto del Santos será por la Serie A de Brasil frente al Vasco da Gama, el sábado a las 4 p. m. (hora tica).