Por: Esteban Valverde.   20 febrero
El Barcelona le anotó tres goles a Keylor Navas en diciembre pasado. / AFP PHOTO / JAVIER SORIANO
El Barcelona le anotó tres goles a Keylor Navas en diciembre pasado. / AFP PHOTO / JAVIER SORIANO

Keylor Navas vive la Liga en la que promedia más goles recibidos desde que llegó al Real Madrid, y eso que el certamen aún no finaliza.

El cuadro merengue no ha tenido su mejor desempeño defensivo y eso se ha visto reflejado en las estadísticas del costarricense.

El nacional en la actual Liga tiene una media de 1,2 goles recibidos por juego disputado, gracias a los 20 tantos que permitió en 16 encuentros.

Si se realiza la comparación con años anteriores se ve la tendencia a que esta cifra aumente. Contabilizando desde la temporada uno de Keylor como madridista, el jugador tico inició con un promedio de 0,5 goles recibidos por juego en el campeonato español y desde entonces no ha podido mantener ese número.

Para el año 2015-2016 su average aumentó a 0,8, un año después llegó a 1,1 y en la actualidad ya supera el último número.

En la actual campaña el Madrid en dos ocasiones tuvo que ver cómo le penetraron su marco tres veces. El Barcelona consiguió hacerlo el 23 de diciembre y también el Real Betis lo acaba de hacer, el fin de semana anterior.

En la temporada 2017-2018 el arquero nacional apenas ha podido dejar su marco en cero en cuatro ocasiones, cifra lejana a lo que había conseguido en años anteriores.

En la Liga 2015-2016 el nacional consiguió tener su marco sin goles durante 12 jornadas, siendo este su mejor número de porterías imbatidas. Para el torneo 2016-2017 acumuló seis marcadores en cero a su favor.

El rendimiento del mundialista de Brasil 2014 también se ve reflejado en la Liga de Campeones de Europa, certamen en el que solo en un juego colgó el cero en la pizarra.

Keylor lleva cinco cotejos en el torneo continental y solo en el primero, ante el Apoel de Chipre, consiguió acabar de forma efectiva con la defensa de su marco.

Al cuidapalos le anotaron cinco dianas en los cinco duelos para un promedio de un tanto recibido por juego.

De esta forma la defensiva merengue sigue demostrando su debilidad y es el punto negro que ensucia el exitoso uniforme blanco de Keylor Navas en su cuarta temporada como madridista.