Daniel Jiménez. 2 junio

La Real Academia Española define la mesura como moderación, comedimiento. Justo las palabras que describen a Wálter Centeno. Sí. Aunque pareciera extraño.

El técnico que en agosto del 2017 ingresó a la de prensa con semblante de triunfador después de una derrota, con el “pegué baile” como argumento, justamente contra Hernán Medford, el rival que lo había vencido 2 a 1 en duelo Herediano-Grecia, hoy no se atrave a jactancias en una desbalanceada semifinal, el 4 a 0 parcial del Saprissa del Paté sobre el Cartaginés de Hernán. Los equipos son distintos. Y Centeno, también.

Aquel Paté se jactó públicamente de un buen juego, ante el campeón Herediano, “un baile en su casa, con su gente, con Jafet, con Moreira, con el Tigre Toni”. El Paté de hoy ya podría darse por seguro en la final de la segunda fase, pero en cambio prefiere decir “falta un partido”. Así, sin arrogancias, ni aspaviemientos.

Al menos en este torneo todo cambió. Atrás quedó el dueño de la verdad absoluta y de pecho inflado. No es raro que los golpes en el camino le hayan llevado a entender que hay quienes piensan distinto y se debe respetar los argumentos ajenos.

Wálter Centeno tiene mes y medio de haber llegado al Saprissa. Foto: Mayela López
Wálter Centeno tiene mes y medio de haber llegado al Saprissa. Foto: Mayela López

Paté muestra menos arrogancia, da crédito al rival. Dice lo que considera, pero da pie a que hayan otros cuestionamientos.

En las conferencias solo hace una que otra cara de mal gusto cuando algún periodista no le consulta lo que él desea (porque el timonel suele responder con preguntas).

Pero, ¿por qué ese cambio? Hay dos aspectos clave: el deportivo y el personal.

En el banquillo del Monstruo, Paté se ha llevado golpes más que fuertes. La eliminación de Liga de Campeones de Concacaf goleado por el Tigres, clásicos perdidos por un resultado abultado y estar cerca de la corona pero no conseguirla han hecho mella en el estratega.

También las críticas a que solo su idea está por encima de las demás, como aquella comparación entre la "comida saludable y la chatarra", en relación a lo que la S jugaba antes de su llegada.

Aquel Paté del que solo lo mío sirve ahora da espacio a frases exaltando al contrincante de turno, como el fin de semana pasado con Alajuelense, club del que opina que es el que mejor juega, según dijo en la conferencia previa.

Esa arrogancia tuvo respiro al menos desde enero. Sus confrontaciones con periodistas cesaron. Y ahora tras la reanudación del torneo aún más. Solo uno que otro ademán.

En los pasillos del Saprissa reconocen la manera de trabajar de Paté. Ve videos en la sala de prensa del club, llama a jugadores por aparte para conversar sobre temas deportivos y personales, les envía mensajes con motivaciones y se le ve con su libro de cabecera en las instalaciones del estadio: la Biblia.

Wálter Centeno está cerca de sellar su primer liderato con Saprissa. Foto: Melissa Fernández
Wálter Centeno está cerca de sellar su primer liderato con Saprissa. Foto: Melissa Fernández

Todo inició en junio del 2015, cuando Paté llegó a Puntarenas y presentó su proyecto con estas palabras en el teatro El Triciclo, en Escazú: “Antes, todo era diferente, no valía nadie más que yo. Ahora, en este nuevo capítulo, predomina una persona, que es Dios, en quien he sentado todas las bases de este nuevo proyecto y espero vivir una vida diferente”.

En ese camino de cambio también se ha llevado golpes, como el sufrido cuando su consejero espiritual, de apellido Chavarría, fue denunciado y detenido en agosto del 2019 por supuestos abusos sexuales contra varias mujeres.

La Fiscalía Adjunta de Heredia confirmó que la investigación en contra de Chavarría avanza en la etapa de recolección y análisis de prueba. El imputado se encuentra cumpliendo prisión preventiva, luego de que la Fiscalía solicitara esta medida cautelar, ya que figura como sospechoso de los delitos de violación, abuso sexual y corrupción agravada, según información sumistrada por el departamento de prensa del Poder Judicial.

Centeno sorteó este momento de su líder espiritual y ahora en cada conferencia, luego de un partido, comienza con esta frase: “Quiero darle gracias a Dios por la oportunidad de dirigir un partido más”.

La espiritualidad revistió gran importancia en Centeno, a quien también se le conoce como un hombre de casa y de familia. Así como un buen cocinero y amante del buen café por las tardes.

Incluso, Paté ha tenido que realizar videos de patrocinadores para que el club los coloque en sus redes sociales y las marcas no se alejen del club en un momento donde todo ingreso cuenta por la crisis producida por la covid.

Entre todos esos procesos de vida es como Paté muestra su otra cara justo antes de iniciar la etapa final del torneo, donde se ve un técnico con más calma a la hora de brindar declaraciones y cuando nuevamente se enfrenta a ese anhelado objetivo que se le ha negado: ser campeón nacional.