Fiorella Masís. 24 noviembre, 2020

Hace aproximadamente un mes la abuelita del Saprissa, doña Cecilia Núñez Lobo, sufrió un percance de salud que ahora le impide movilizarse con la facilidad a la que estaba acostumbrada.

Doña Cecilia Núñez celebró su cumpleaños 94 desde el sábado, siempre acompañada de sus colores favoritos. Foto: Cortesía
Doña Cecilia Núñez celebró su cumpleaños 94 desde el sábado, siempre acompañada de sus colores favoritos. Foto: Cortesía

Eso le bajó el ánimo y ha provocado días difíciles. Sin embargo, en sus palabras solo hay positivismo y agradecimiento, sobre todo porque este domingo cumplió 94 años.

Los regalos para celebrar su vida empezaron el pasado domingo 8 de noviembre, cuando recibió la visita del exportero y actual secretario del Saprissa, José Francisco Porras.

Para doña Ceci, como le dicen de cariño, fue una sorpresa, la cual apareció en un gran momento, pues anímicamente ha estado decaída.

Enrique Núñez, uno de sus cuatro hijos, contó que durante una madrugada tuvo una especie de parálisis en las piernas y el brazo derecho.

“Está en tratamiento y ahorita (este lunes en la tarde) viene un médico a verla, pero ya no puede movilizarse igual, solo anda en silla de ruedas. Mi hermano, Francisco, quien está aquí con ella, la baña y todo”, contó.

Pero lo que más le afecta a su mamá es que cuando Saprissa vuelva a recibir público en el estadio, será imposible que pueda regresar sola, como estaba acostumbrada a hacerlo antes de la pandemia.

“Ella da por un hecho que está difícil que vuelva al estadio, entonces emocionalmente ha sido un golpe fuerte para ella no poder movilizarse, porque si se trata de una escala, para ella lo principal es Saprissa y después todo lo demás”, añadió su hijo.

Doña Cecilia incluso acostumbraba ir a los juegos nocturnos, llegando a su casa pasadas las 11 p. m., pues vive en San Ramón de Alajuela.

José Francisco Porras visitó a la abuelita de Saprissa el pasado domingo 8 de noviembre. El equipo subió la fotografía a Facebook el domingo anterior y la afición morada expresó el cariño que le tienen a doña Cecilia. Foto: Saprissa
José Francisco Porras visitó a la abuelita de Saprissa el pasado domingo 8 de noviembre. El equipo subió la fotografía a Facebook el domingo anterior y la afición morada expresó el cariño que le tienen a doña Cecilia. Foto: Saprissa

Su principal alegría era que llegaran los días de partido para ir a la Cueva, por eso la visita de Porras a su casa le provocó mucha alegría luego de tantos meses lejos de las figuras moradas.

El dirigente tibaseño la llamó por teléfono y le comentó que ya estaba afuera de la casa.

“Cuando me di cuenta estaba aquí. Estuvo poquito pero viera cómo agradezco cuando me visitan, uno tiene que ser agradecido. Me sorprendió”, mencionó la abuelita morada mediante una llamada telefónica.

Porras conoce a doña Ceci desde hace más de 20 años, y aunque esta vez llegó en representación del equipo morado, guarda un cariño especial por ella.

“Personalmente la estimo mucho, pero me gustaría rescatar la muy buena relación que tiene la institución con doña Ceci, lo que hago, creo, es transmitir lo que la institución siente. Puedo nombrarle personas individuales en Saprissa que preguntan por ella. Como institución le guardamos detallitos, siempre nos acordamos de ella. Nosotros tratamos de mantener una buena relación con los aficionados en general, pero no podemos esconder que tenemos algunos que durante muchos años hemos mantenido un cariño especial por su cercanía y lo que han llegado a significar”, expresó Porras.

Él notó la notó un poco triste, pero su presencia también significó una dosis de felicidad. Porras espera que más adelante exista la posibilidad de llevarla a la Cueva.

“Me dijo que quería ver al ortopedista porque no podía caminar y quería ir al estadio. De alguna forma tendremos que hacer algo, aunque sea una vez que pase esto y podamos llevarla, nos encantaría para verla feliz”, añadió.

Pese a esas complicaciones doña Ceci no pierde el buen humor.

“Lo que sucede es que tengo una rodilla que me duele muchísimo por ratos, ahora dentro de un ratito viene un doctor a verme, es especialista en personas de avanzada edad, o quinceañeras, diría uno”, dijo entre risas.

Enrique, su hijo, también se mostró agradecido por los gestos de la S, y no solo de ahora, sino desde hace varios años.

“En el Saprissa siempre han tenido esa comunicación, a veces la llaman, algunas veces vinieron, le han traído camisetas, porque ella prácticamente va al día con los uniformes, pero es porque se los dan, no podría comprarlos”.