Fútbol Nacional

Virginia Torrecilla, la futbolista que enloqueció hasta a sus rivales al ganarle el partido a un tumor cerebral

Cuando le diagnosticaron el cáncer le dijeron que no podría volver a jugar fútbol a nivel profesional. 680 días después, ella regresó a la cancha

Se disputaba la Supercopa del fútbol femenino en España y las jugadoras del Barcelona no se cansaban de hacer goles. Ellas derrotaron 7 a 0 al Atlético de Madrid y se dejaron el cetro de Supercampeonas.

Pero ocurrió algo que dejó ver que el fútbol no es un simple juego y que va más allá de patear un balón.

En ese partido se dio una situación con más valor que el propio título alcanzado por las culés, que contagiaba de alegría a propios y extraños, que enloqueció hasta a las rivales, un hecho que le dio la vuelta al mundo y no podía ser para menos.

Las azulgranas tenían las cosas resueltas en la cancha de Las Rozas y seguían en lo suyo, pero estaban a la expectativa de los movimientos en el Atlético, con la esperanza de que entrara a la cancha Virginia Torrecilla, esa guerrera de la vida que nunca bajó los brazos dos años atrás, cuando le detectaron un tumor cerebral.

Es esa futbolista que muchas veces vistió la camisa de la Selección Femenina de España, que tampoco perdió la fe de volver a la cancha, a pesar de que en el hospital le habían dicho que no podría hacerlo nunca más.

Después de más de 680 días alejada del fútbol por ese cáncer, ella le ganó el partido a la enfermedad y al minuto 85 ingresó de cambio en la Supercopa.

Fue una victoria de Torrecilla y de todas las personas que siempre estuvieron con ella en su lucha, pero también fue un motivo importantísimo que unió a sus compañeras y a sus rivales en un mismo sentimiento de felicidad.

La escena no necesitaba mucha descripción apenas terminó el partido. Las jugadoras del Barcelona no corrieron para festejar su cetro; ellas salieron en busca de Torrecilla para festejar su regreso: la alzaron entre compañeras y rivales, la lanzaban por los aires, porque para todas, ella era la heroína.

“No os imagináis la de veces que soñé con este momento.. Y creedme, jamás, nunca, lo había imaginado así. A nadie le gusta perder y menos de esta manera, pero siento de todo corazón que el fútbol femenino ha vuelto a ganar de nuevo, todas, sin colores, sin escudos… ¡Nosotras!”, apuntó Virginia Torrecilla en su cuenta de Instagram.

Al día siguiente, después de tantas emociones, la futbolista dio una entrevista al Diario Marca, que le acaba de dedicar una portada que la impresionó y recordó que cuando le dijeron que no podría volver a jugar fútbol de manera profesional fue cuando le indicaron que tenía que someterse a radioterapia y quimioterapia por el tumor cerebral.

“En aquel momento lo que se me pasó por la cabeza es que yo lo que quería era vivir. En ese momento el fútbol no es que pasara a un segundo plano, sino a un quinto plano. Cuando la vida te pone estas adversidades tienes que superarlas de la mejor manera posible. He pasado por momentos muy duros en los que pensaba que no volvería, pero a día de hoy puedo decir que he vuelto, estoy con mi equipo y he vuelto a jugar. Espero y deseo que esto siga así. He trabajado muy duro y sigo trabajando para ser la Virginia que era antes”, mencionó la futbolista en Marca.

Contó que en estos dos años lloró como nunca, no solo por su enfermedad, sino también por la situación de su madre, que quedó parapléjica tras un accidente y porque quería estar con su equipo aún sabiendo que todavía no estaba para ello.

“Obviamente yo siempre he enseñado la parte buena de mi enfermedad, pero ha sido muy duro y complicado. He tenido que luchar y nadar a contracorriente para poder estar aquí a día de hoy. Hace dos días no podía dejar de sonreír por entrar en una convocatoria, pero es que hace cinco estaba llorando en el sofá de mi casa porque quería estar con mi madre. Son momentos, hay que llorar y hay que seguir hacia adelante porque la vida es así”, apuntó.

Torrecilla relató que cuando le dijeron que se le iba a caer el pelo por el tratamiento, le dio igual y no le prestó importancia, porque lo que quería era vivir.

“Pero cuando vi que me estaba recuperando y aún no tenía pelo sí que tenía ansia porque creciera. ¿Cómo podía decirme la gente que estaba guapa estando calva? Como estaba débil me querían tener contenta, pero ahora me veo en fotos y creo que estaba horrible (risas). No, en serio, esto me ha enseñado que el físico es algo secundario... pero sigo siendo coqueta y me gusta ver cómo me crece el pelo”.

Ha recibido mensajes de apoyo desde diferentes partes del mundo, algunos que inclusive jamás imaginó.

“Tengo muchos de personas especiales, pero los que más me han sorprendido han sido los de los futbolistas. Carles Puyol y Luis Suárez, que son dos referentes en el mundo del fútbol, y para mí es algo muy bonito”.

Ella dio el paso que tanto había soñado, pero seguirá luchando día a día, buscando ser la jugadora que era antes de que le detectaran ese tumor cerebral.

Con su testimonio intenta ser un ejemplo y una motivación para quienes también están en plena batalla contra una enfermedad, porque ella mejor que nadie demuestra que ese partido se puede ganar.

Fanny Tayver Marín

Fanny Tayver Marín

Graduada en la UIA. Con más de 15 años de experiencia, escribe sobre Alajuelense, ciclismo, ciclo olímpico y más. Entre sus coberturas destacan juegos eliminatorios de la Selección, el Tour de Francia, el Mundial de voleibol en Japón y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.