Fanny Tayver Marín. 26 julio
Pablo Gabas vivió un día especial el 25 de julio, en su partido de despedida. Fotografia: Graciela Solís
Pablo Gabas vivió un día especial el 25 de julio, en su partido de despedida. Fotografia: Graciela Solís

Un día después de su partido de despedida, Pablo Gabas tocó el corazón de la gente que lo quiere y que lo admira, al postear un video muy emotivo.

Él lo describió como “mis últimas palabras, a todos ustedes que siempre estuvieron en las buenas y en las malas”.

Es justamente el video que se proyectó en las pantallas del Estadio Alejandro Morera Soto antes de que comenzara su partido de despedida.

(Video) Vea el video de despedida de Pablo Gabas

Dura apenas 1 minuto con 40 segundos, tiempo suficiente para llegarle una vez más a las miles de personas que acudieron a su despedida y a las que no se perdieron ningún detalle frente al televisor.

Ese corto se llama: “El Adiós del Capi, el Último Ídolo” y comienza con Gabas caminando por las gradas del estadio rojinegro y narra con sentimiento lo que ha sido para él una de las decisiones más importantes de su vida.

Ahí, él comienza su discurso:

Todo concluye al fin, todo termina. Mi día a día me lleva a pensar en muchas cosas. La gasolina en aumento, la canasta básica sufre cambios y el desempleo crece.

La gente seguirá caminando por San José, Heredia o Alajuela, o por los distintos lugares.

Seguro, para muchos, la noticia será poco importante, pero para mí es un mundo que se acaba.

Se detiene el tiempo. Me levanto un martes por la mañana y sé que el final llegó. No es un martes cualquiera, es un martes que se lleva con él 28 años de mi vida, sí, 28 años...

Mi memoria me lleva al barrio, en los partidos con una pelota de trapo, o una lata de gaseosa y al mismo tiempo, me trae a este lugar para decir hasta luego.

Decidí poner un punto final a esta carrera deportiva. No voy a hablar de si fue buena o no, o si con ella gané títulos o no. Solo me lleva a pensar que existí durante 14 años en esta institución como una persona que dio su vida por estos colores, tratando de defenderlos cabalmente y con altura.

Me voy agradecido, podía haber seguido jugando un tiempo más, pero mi corazón no lo comparto con nadie.

No me perdonaría vestir otros colores, ni tampoco que mis hijos lo vean.

Yo nací para jugar en este club y, así fue, por eso, nacemos para morir y una parte de mí deja de tener vida.

Gracias infinitas a todos.

¿Se le hicieron familiares esas palabras?...

En realidad, ese corto corresponde a la carta que él escribió de su puño y letra y que la hizo pública ese martes 22 de mayo, cuando anunció su retiro.