Fanny Tayver Marín. 15 octubre
En el segundo semestre del 2010, la Liga del Macho Ramírez logró siete ganes en fila; marca que repitió el equipo ahora con Andrés Carevic. Fotografías: Rafael Pacheco y José Cordero
En el segundo semestre del 2010, la Liga del Macho Ramírez logró siete ganes en fila; marca que repitió el equipo ahora con Andrés Carevic. Fotografías: Rafael Pacheco y José Cordero

“¡10 años! Eso tenía Liga Deportiva Alajuelense de no ganar siete juegos de manera consecutiva. Lo hizo entre agosto y setiembre del 2010. Ese torneo fue campeón Alajuelense con Óscar Ramírez”, versa en la reseña lanzada el pasado 3 de octubre por el periodista y estadígrafo Christian Sandoval.

El dato apareció en el instante en el que los rojinegros acababan de encadenar su sétimo triunfo en fila en el Apertura 2020, tras derrotar a Guadalupe, en el Colleya Fonseca.

Dicha concatenación de victorias nació luego de una pérdida precisamente contra los guadalupanos, un resultado apenas en la segunda fecha del campeonato que provocó días convulsos, de tensión máxima y que hizo tambalearse a Andrés Carevic en el banquillo.

Pero los jugadores salieron en su defensa, exigiéndose un poco más y acuerpando por completo al técnico argentino.

Después de aquella derrota, la Liga venció a Herediano en el Cuty Monge; a Santos en el Morera Soto, a Grecia en el Allen Riggioni, a los guapileños en el Ebal Rodríguez, a los griegos en la casa rojinegra, al Team en Alajuela y a Guadalupe a domicilio.

El último gane de la Liga se gestó bajo la lluvia el 3 de octubre. Fotografía: José Cordero
El último gane de la Liga se gestó bajo la lluvia el 3 de octubre. Fotografía: José Cordero

“Para que se dé esto tienen que haber una serie de cosas, porque no es fácil ganarle un partido hoy en día a cualquier rival. Todo mundo se encierra bien, los equipos cada vez son más ordenados, analizan mejor por video y luego también tienen canchas que son muy complicadas por dimensiones y a pesar de eso, se pudieron sacar los siete partidos de racha que habla muy bien del equipo, del trabajo de cada uno de ellos y de lo que están haciendo tanto jugadores como cuerpo técnico”, expresó a La Nación el director deportivo de la Liga, Agustín Lleida.

Como líder absoluto del Grupo A, Alajuelense llegó ese sábado a 24 puntos en nueve encuentros, para un rendimiento del 88,88%.

Al día siguiente todo tomó un rumbo inesperado, por una situación para la que los manudos estaban preparados, pero que cuando se manifiesta, de igual forma toma a todos por sorpresa.

Fue cuando los erizos se percataron del primer caso positivo por la covid-19 en el equipo y tras prácticarsele la prueba de detección a todos, el club supo que había un brote, con 11 jugadores contagiados con el virus respiratorio.

Ahí comenzó la cuarentena, un paronazo de 14 días que solo hasta que el equipo vuelva a la acción se sabrá si le afectó o no.

Hoy, esa es la gran interrogante, porque aunque todos estuvieran activos, realizando las sesiones de acondicionamiento por Zoom, no es lo mismo que practicar en cancha, como equipo y mantenerse en competencia.

La mayoría de jugadores son asintómaticos. En los primeros días de cuarentena la mayoría trabajó por Zoom. Fotografía: Prensa Alajuelense
La mayoría de jugadores son asintómaticos. En los primeros días de cuarentena la mayoría trabajó por Zoom. Fotografía: Prensa Alajuelense

“Trataremos de llegar lo mejor posible”, mencionó Lleida, quien rescata que en estos días se intentó cuidar a todos los jugadores en el plano físico y que la alimentación también se volvió clave, bajo la supervisión de la nutricionista Natalia González.

Además, la salud mental también ocupa a los rojinegros, con trabajos con el coaching deportivo David Wais.

“El liguismo es muy intenso, el aficionado costarricense ya de por sí es muy pasional al fútbol, es algo que no me había encontrado en otros lados, pero no había encontrado la pasión por el fútbol que encontré en Costa Rica y la afición de la Liga particularmente al estar tan identificada con la institución, porque no dejan de ser los dueños de ella, pues creo que todavía multiplica más esa intensidad y la pasión que ponen por este deporte”, Agustín Lleida.

“Tratamos de que a nivel físico estemos lo mejor posible a la vuelta. Lo que sí vamos a perder y es más complicado de mantener es el nivel futbolístico, en la parte de la pelota y cuando volvamos trataremos de trabajar para estar lo mejor posible, ojalá podamos retomar pronto el nivel que teníamos antes de esta cuarentena”, dijo Lleida.

En la Liga se acerca el momento de que vuelvan a estar todos juntos de nuevo.

Quienes arrojaron resultados negativos retomaron desde el miércoles los entrenamientos presenciales en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Turrúcares, de manera individualizada y manteniendo la distancia social, pues cumplieron con 10 días de aislamiento domiciliario preventivo y voluntario.

Mientras que los once jugadores que salieron positivos volverán a las prácticas el domingo.

Al analizar todo lo ocurrido para la Liga en lo que va del Apertura 2020, Lleida considera que nunca es bueno tomar decisiones precipitadas.

“Tenemos que aprender mucho de ello, creo que tenemos que aprender a maximizar más los logros que hacemos, saber vender bien lo que la Liga está haciendo en el día a día y sobretodo, lo más importante, a minimizar las crisis, porque momentos malos todos los equipos tienen durante el torneo”, manifestó.

Y agregó: “Derrotas siempre habrá y no puede ser que cuando ocurra una se ponga a dudar todo el mundo, no se puede echar por tierra el trabajo de muchos días, de mucha gente y hay que saber que es parte del proceso y que hay que llevarlo con más calma”.

Al final de cuentas, el español afirma entre risas que ya se acostumbró al día a día de la Liga que lo describe como “muy intenso”.

Agustín Lleida afirma que el día a día de la Liga es muy intenso. Fotografía: Rafael Pacheco
Agustín Lleida afirma que el día a día de la Liga es muy intenso. Fotografía: Rafael Pacheco

“Llevo un año de gerente, pero podría haber escrito ya tres o cuatro libros, porque hay muchas historias acerca del equipo que te toca vivirlas, es intenso, pero bonito. La verdad soy afortunado al poder ser parte de la Liga”, subrayó Lleida.

El próximo partido de Alajuelense será el 22 de octubre, a las 4 p. m. en el Morera Soto contra el Cibao de República Dominicana.

Ahí estará en juego el pase a los octavos de final de la Liga Concacaf y tres días después, a la misma hora, los manudos recibirán a Pérez Zeledón, en un pulso correspondiente a la décima fecha del Apertura 2020.