Fanny Tayver Marín.   7 mayo
Hernán Torres y Agustín Lleida no llegaron a trabajar juntos, pues el colombiano dirigía al primer equipo y el español estaba a cargo de la liga menor. Fotos: Rafael Pacheco y John Durán

Un día después de que renunció a la dirección técnica de Liga Deportiva Alajuelense, Hernán Torres atendió a La Nación y realizó algunas confesiones, como por qué optó por no continuar y por qué prefería entrenar en el Estadio Alejandro Morera Soto en lugar del Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Turrúcares.

En esa conversación, cuando se le preguntó si había tenido alguna diferencia con Agustín Lleida, el colombiano respondió: “Yo esos temas no los quiero tocar, ni quiero meterme en la parte de las decisiones que tiene la Junta Directiva. Ellos toman las decisiones para bien de una institución, hay que respetar eso, apoyar, motivar y estar siempre luchando por mejorar”.

La consulta surgió a raíz de que se especulaba mucho sobre un choque de metodologías e ideologías en cuanto al fútbol y parecía que el nuevo gerente deportivo y el exentrenador de Alajuelense no eran compatibles.

Sin embargo, una las primeras acciones de Lleida al asumir el puesto que Javier Delgado había ocupado en los últimos 15 meses fue tomar el teléfono para llamar a Torres hasta Colombia y hacerle saber que estaba en sus planes para que continuara al frente del equipo, algo que también quería la Junta Directiva.

El cafetero pidió dos días de tiempo, pero el viernes fue cuando le comunicó al jerarca Fernando Ocampo su decisión de no continuar.

Tras la renuncia de Torres, los rojinegros definieron rápido al sustituto y firmaron al argentino nacionalizado mexicano Andrés Carevic.

Con el nombramiento listo, Agustín Lleida dio su versión sobre si tuvo alguna diferencia con el extimonel manudo.

“Yo no sé de dónde salió eso. En seis meses hablé tres veces con Hernán. Una vez tuvimos una reunión en donde establecimos algunas cosas de cómo trabajar entre liga menor y Primera División. Se establecieron algunos acuerdos, que posteriormente a eso se siguieron cumpliendo durante el torneo”, indicó Lleida.

Y agregó: “Otra vez lo saludé en el CAR un día que nos encontramos, duró 20 segundos el saludo. Y la tercera vez, fue el jueves pasado, si no me equivoco, que fue cuando yo lo llamo para tratar de convencerlo de que venga aquí a trabajar a la Liga”.

Inclusive, Lleida contó algunas cosas de las que hablaron por teléfono.

“Le digo que es la primera opción, que yo quiero que trabaje con nosotros y conversamos entre diez y quince minutos sobre algunas cosas. En ningún momento yo siento que tengo alguna mala relación con Hernán y no sé la verdad de dónde terminó de salir eso, porque solo he hablado con él tres veces en un semestre”.

El nuevo gerente deportivo de la Liga indicó que en realidad no tenían mucha relación, “porque yo estaba encargado de ligas menores, como bien saben y él estaba encargado de Primera División, entonces no teníamos mucha relación profesional”, finalizó Lleida.