Fanny Tayver Marín. 6 agosto, 2017
El partido contra Santos fue muy complicado para Allen Guevara.
El partido contra Santos fue muy complicado para Allen Guevara.

Alajuela

Si Allen Guevara erraba un pase se llevaba una silbatina y lo mismo ocurría con el gringo colombiano Iván Luquetta, en el juego que Alajuelense empató 2-2 ante Santos.

El volante no está en su mejor nivel y él mismo lo acepta, mientras que el extranjero apenas hace sus primeras armas en el fútbol profesional.

"Quedé debiendo un poco, tuve varias opciones ahí que por precipitarme, no pude concretarlas. Me voy un poco molesto y yo creo que hay que tener la cabeza fría, cuando pasa eso, uno tiende a bajar la actitud, pero hay que trabajar el doble", apuntó Guevara.

No es común que el Cusuco salga de cambio, ni que su juego irrite a los aficionados.

"Los silbidos son una alerta, uno no puede mantener siempre un nivel constante, uno lo quiere, pero es difícil. Esto me pone a pensar mucho en lo que uno puede dar en el siguiente partido, hay que luchar, hay que revertirlo y si me quedan, tratar de meter un gol", comentó.

Él admite que no jugó bien contra el Santos de Guápiles.

"Había mucha gente en el estadio y uno no puede engañarlos, uno sabe que cuando juega bien la gente se va muy contenta y cuando no, ahí está el resultado, pero eso queda en segundo plano. Ahora viene un partido muy importante el jueves contra Olimpia".

Guevara dice que tampoco se puede echar a morir por ese mal partido que hizo.

"Yo he estado mucho tiempo aquí y sé que eso tampoco debe afectarlo a uno porque de lo contrario puede ser peor. El otro partido es el jueves y viene la revancha", reseñó el volante.

"Ya no hay mucho tiempo de practicar, ya hay que pensar en el Olimpia, es bonito tener partidos pronto porque se puede cambiar lo que pasó en el partido de este domingo".

La inexperiencia le pasa factura a Iván Luquetta, quien suple en la banda derecha a José Andrés Salvatierra, mientras se recupera de una dolencia muscular con la que regresó de la Copa Oro.

"Iván va a sentarse con el cuerpo técnico, ver las cosas que no salieron y estoy seguro de que va a tener otra oportunidad", mencionó el presidente de la Liga, Fernando Ocampo.

Según Patrick Pemberton, el equipo acuerpa a Luquetta en esta situación difícil para él.

"Como los capitanes tenemos que ir guiándolo a él. Sabíamos que sería complicado con el estadio lleno y que tal vez se lo comió la afición o la presión, pero Luquetta es un gran jugador que se va a reponer", mencionó el guardameta.

Y agregó: "Por alguna que otra jugada el aficionado le cayó encima, pero está fortalecido, nosotros como capitanes le hablamos y hay que guiarlo".

Inclusive, Pemberton reconoce que él se equivocó en el tiro libre de Wílmer Azofeifa.

"No vamos a andar en rodeos, la culpa es mía. Me confié, pensé que la pelota iba a salir y terminó en anotación. Les ofrezco disculpas a los aficionados, pero la culpa no es de más nadie que mía", aseguró Patrick.

Con sinceridad dice que su error fue medir mal la pelota.