Cristian Brenes. 23 mayo

Un verdadero carrusel de emociones experimentó Saprissa en Guápiles, para conservar su botín y continuar mirando a todos desde lo más alto de la tabla en el Clausura 2020.

Festejos, sufrimientos, dudas, presión asfixiante hasta del sublíder Alajuelense (jugó antes y goleó 3 a 0 a San Carlos) y finalmente una alegría con aires de reproche. Todo esto pasó por la cabeza de los tibaseños este sábado, quienes resurgieron en los instantes finales para conservar su ventaja de cuatro unidades sobre la Liga.

Lo que empezó como una fiesta para ellos, se convirtió en un dolor de cabeza, que terminó con un sabor muy dulce con el gane.

El fútbol tiene esa gran particularidad de ser impredecible y por más que un equipo sea inmensamente superior en un tiempo, como ocurrió con los morados, en un abrir y cerrar de ojos el adversario puede despertar, pasar de ser dominado a dominador y traerse abajo cualquier lógica, como lo hicieron los santistas.

El saprissista Johan Venegas (izquierda) fue protagonista, al igual que el santista Juan Diego Madrigal (derecha) en el gane de los morados 4 a 2, en la fecha 17 del Clausura 2020. Venegas sacó un penal y anotó, mientras que Madrigal cometió una infracción dentro del área. Fotografía: Alonso Tenorio.
El saprissista Johan Venegas (izquierda) fue protagonista, al igual que el santista Juan Diego Madrigal (derecha) en el gane de los morados 4 a 2, en la fecha 17 del Clausura 2020. Venegas sacó un penal y anotó, mientras que Madrigal cometió una infracción dentro del área. Fotografía: Alonso Tenorio.

Si bien es cierto, el Monstruo salió con un apetito feroz a la gramilla sintética del Ebal Rodríguez y atemorizó a su oponente hasta ponerlo contra las cuerdas 2 a 0, luego fue perdiendo fuerza y no pudo con la respuesta local, hasta que se vio 2 a 2. Sin embargo, de la nada la S sacó esa casta distinta para levantarse y salir con un 4 a 2.

Los dirigidos por Wálter Centeno hicieron todo bien en el inicio; apenas en el minuto cinco tocaron la puerta con Marvin Angulo, en el seis Bolaños estrelló una pelota en el vertical y para el siete ya habían abombado las redes. Alvin Benneth incurrió en autogol, tras una buena pared entre Mariano Torres y Yael López, que terminó con un centro potente del lateral desde la derecha.

El equipo de Luis Marín lucía perdido, no sostenía el balón, la presión era descordinada e ineficaz y apenas corría detrás de la esférica. La S no titubeó y en el 42′ asestó otro golpe por intermedio de Torres, quien concretó con un globo luego de un pase largo de Michael Barrantes.

Hasta este momento, los guapileños divagaban, pero Starling Matarrita le sacó un penal a Aarón Cruz y Javon East lo transformó en anotación, para dar una esperanza de remontada.

Si los del Caribe fueron dóciles en la inicial, en el complemento sacaron las garras e hicieron casi todo bien, aunque el casi no alcanza en el balompié.

No se puede ser mezquino con Marín y los suyos, ya que domaron a Saprissa, le quitaron el control, lo tiraron para atrás y lo llevaron a dedicarse solo a resistir. En el 57′ emparejaron con todo por intermedio de Matarrita, quien cerró un centro de Bryan López y concretó pese a los reclamos de falta de la visita.

El arquero Cruz pasó a ser figura, se impuso en dos ocasiones ante East y sostuvo el resultado. El empate parecía ser lo único que podía rescatar el conjunto morado, sin embargo, de nuevo el fútbol recordó que es impredecible.

Barrantes sacó otra genialidad con un pase largo, Johan Venegas encaró y Juan Diego Madrigal cometió uno de esos penales infantiles, que los entrenadores critican y lamentan tanto. Christian Bolaños no se inmutó y en el 82′ concretó con sangre fría.

Como si no fueran suficientes los vaivenes del compromiso, el propio Venegas dio calma con un dardo más, esta vez en el 83′ y mediante un cobro de tiro libre que dejó con nula respuesta a Douglas Forvis.

Triunfo y calma para la S, que sigue en la punta y mantiene sus cuatro puntos de ventaja.