Fiorella Masís. 21 agosto
Jugadores de Saprissa celebran el primer gol ante el Águila, anotado por Johan Venegas. Foto: Rafael Pacheco
Jugadores de Saprissa celebran el primer gol ante el Águila, anotado por Johan Venegas. Foto: Rafael Pacheco

Saprissa dominó y creó oportunidades de gol hasta el cansancio. El semblante de Manfred Ugalde, sin suerte frente al marco, evidenció las posibles celebraciones que se le esfumaron al conjunto tico.

Desde el pitazo inicial del árbitro canadiense David Gantar, hubo un equipo muy superior al otro sobre la gramilla del Ricardo Saprissa.

Los de casa sabían la importancia de acomodar a su favor la serie de octavos de final de la Liga Concacaf ante el Águila de El Salvador. Y aunque el resultado de 2-0 pudo ser mejor, se impusieron sin problemas.

No fue solo el joven de 17 años quien lamentó no anotar, muchos jugadores morados tuvieron posibilidad de agrandar un marcador que termina siendo engañoso.

Decir que un 4-0 o 5-0 hubiera reflejado de forma más clara lo visto en los 90 minutos no es exagerar.

El primer tiempo fue completamente volcado a su favor y aunque después del descanso también dominó, lo hizo con menor grado.

El conjunto nacional asfixió a los salvadoreños en varios momentos del partido, tanto así que se les hizo un mundo cruzar la media cancha.

En los primeros siete minutos el club dirigido por Wálter Centeno ya se había asomado con tres oportunidades. Primero en pies de Johan Venegas, luego apareció Rándall Leal y después Ugalde.

Saprissa llegaba al área con prácticamente ocho jugadores, sin preocupación por lo que pudiera hacer el contrincante, porque realmente no mostraba mayor ambición.

El Águila se quedó atado de manos, empleando faltas para detener a los morados o persignándose en su portero Benji Villalobos, gran responsable de que no hubiesen más anotaciones.

Pero a la insistencia tibaseña le costó encontrar el gol. Perdió poder a la media hora de partido, justo cuando el club salvadoreño se acercó con su único remate directo, que pegó en el palo.

El susto quedó en eso y al 34' Christian Bolaños anotó un gol anulado por fuera de juego. Inmediatamente que se paraba el festejo, el árbitro asistente le advirtió al central de un penal a favor de los morados.

La falta permitió que finalmente llegara el ansiado 1-0, convertido por Venegas, quien alcanzó siete tantos en esta temporada.

Poco después de es anotación, se debió cobrar otra infracción dentro del área en favor del local, pero el árbitro pasó por alto la patada a Manfred Ugalde.

En general, el canadiense Gantar se fue con nota roja de Tibás, dejando sin sanción infracciones por parte de jugadores de ambos equipos.

Con la queja aún fresca, Saprisa consiguió irse al descanso con la tranquilidad de una tanto más.

En una de las muchas acciones que generó en el área salvadoreña, Michael Barrantes cerró en corazón del área (45'+2). Si no hubiera sido el capitán, Bolaños también estaba listo para sentenciar.

La segunda etapa fue muy similar, tanto así que el Águila solo se mostró peligroso en una ocasión (61'), con disparo desviado de Diego Coca.

Eso sí, pese a la superioridad evidente de los morados, era palpable que un 2-0 también generaba un poco de desconfianza, porque un gol de los visitantes hubiera volcado por completo la satisfacción morada de la victoria, sobre todo sabiendo que la ventaja no fue reflejo preciso del juego.

El pitazo final provocó lo mismo que el del intermedio. Barrantes, Bolaños, y ahora Paté, se fueron encima del réferi, a reclamar varias de sus decisiones.

Lo cierto es que Saprissa perdonó, pero si juega igual el próximo miércoles 28, la posibilidad de avanzar es alta.