José Pablo Alfaro Rojas. 9 septiembre

Saprissa volvió a ganar y Cartaginés volvió a perder, una escena que se repite tanto que a veces parece un disco rayado. El destino juega a favor de uno y se ensaña con el otro, incapaz de sostener su afamado estilo de juego para transformarlo en resultados.

Y cuando la mejor figura del equipo comete una equivocación (un penal a lo Panenka mal ejecutado), sale de la nada un actor secundario para resolver el problema en el epílogo, cuando no hay propuesta que valga ni pies que alcancen, y menos para los brumosos, que parecen tener gasolina para jugar 75 minutos.

El equipo no mide los tiempos ni se regula, lo que al final pesa.

Christian Bolaños apareció para darle la victoria al Saprissa en el Estado Fello Meza. Foto: Rafael Pacheco
Christian Bolaños apareció para darle la victoria al Saprissa en el Estado Fello Meza. Foto: Rafael Pacheco

Como si no fuera suficiente golpe, la asistencia a gol tenía que generarla un futbolista que hace apenas seis meses vestía de blanquiazul, Ricardo Blanco.

Parece un cuento, pero sucedió. La S se levantó de un error de Mariano Torres que pudo salir muy caro y ahogó la ilusión del local, que, como siempre, juega relativamente bien en algunos lapsos, pero no gana.

Es como si ya estuviera escrito el final de la historia, tan amarga en la Vieja Metrópoli, tan feliz en Tibás, con el liderato en la mano, cuatro puntos arriba de Alajuelense.

Reapareció el veterano Christian Bolaños para colocar la última pieza de un rompecabezas que el Monstruo empezó a armar en el primer periodo, cuando superó con total claridad al equipo de Paulo César Wanchope, de yerros constantes en la salida con balón dominado.

Saprissa se aprovechó de la falta de precisión blanquiazul para apostar a los rompimientos en el último cuarto de cancha. La superioridad numérica fue evidente y el peligro también, con Blanco por derecha y Randy Chirino a la espalda de los zagueros.

Torres robó un balón en salida y por poco abre la cuenta al 12'. Cada vez que Cartaginés se aproximó, Saprissa respondió con un contragolpe más peligroso que la jugada blanquiazul.

El segundo periodo fue otra historia. El equipo morado no bajó las revoluciones y Cartaginés equilibró en ofensiva, lo que acabó por traducirse en constantes acciones en ambas porterías.

Apenas al minuto 50, Darryl Parker cometió una falta innecesaria sobre Heiner Mora. Torres tomó el balón y quiso cobrar su disparo a lo Panenka. El cobro fue tan mal ejecutado, que desde el momento en que perfiló el remate, se sabía de su intención. Así lo vio el guardavallas para reivindicarse y salvar a su equipo de la primera anotación.

Con el marcador en cero, el equipo de la Vieja Metrópoli encontró los espacios. Marcel Hernández, muy incisivo y efectivo para recepcionar la pelota y asociarse, terminó por volverse un dolor de cabeza para la retaguardia contraria. Y Manfred Russel pegó un balón en el palo.

Fue la más clara para Cartaginés que, de nuevo, pagó muy caro sus errores en salida. Saprissa recuperó la pelota, lanzó un pase a profundidad que recepcionó Blanco.

El volante lanzó un centro al segundo palo, en donde se encontraba Bolaños, quien de primera intención mandó la pelota a la red.