Por: Daniel Jiménez.   10 septiembre

Las constantes salidas de jugadores de la retaguardia en los últimos dos años, han impedido que el Saprissa encuentre la respuesta para conseguir el orden y la estabilidad en un espacio prolongado de tiempo; quedara o no campeón, el blanco de las críticas siempre fue el mismo: el aparato defensivo.

Se fue el panameño Adolfo Machado, también Francisco Calvo y Roy Miller, salidas de peso que mermaron la fortaleza en la zaga y le impidieron al club conseguir la anhelada continuidad, vital para reforzar los movimientos y la coordinación de la última línea.

El defensor argentino Alejandro Cabral fue uno de los fichajes de Saprissa en este torneo. Foto: José Cordero

Ante esta realidad, la escuadra tibaseña tuvo que esperar casi dos años para lograr que su defensa no fuera el foco de atención de la crítica, a pesar de que cambió a la mayoría de futbolistas, en cuenta a los laterales. El cuerpo técnico liderado por Vladimir Quesada echó mano a jugadores en posiciones que no son las habituales y le han cumplido a cabalidad. Con una continuidad en el trabajo y fichajes en la mayoría de posiciones.

Por ejemplo, Quesada ha utilizado a Luis Stewart Pérez como lateral izquierdo, a Jaikel Medina y Heiner Mora como zagueros centrales.

Además, el cambio de portero en las últimas dos jornadas también se debe tomar en cuenta. Aarón Cruz defendió el arco porque Kevin Briceño está con la Selección Nacional, pero esta variable no afectó el resultado.

“La línea defensiva está respondiendo muy bien y eso da respaldo a los de arriba. Es importante mantener el cero atrás y concretar", comentó Cruz.

El equipo solo ha recibido cuatro goles en nueve partidos, siendo el plantel menos vencido de la temporada.

Los dos hombres que más destacan son justamente los fichajes: el argentino Alejandro Cabral y el lateral derecho Ricardo Blanco.

Ricardo Blanco es lateral derecho y aporta en ofensiva. Foto: Albert Marín.

Cabral llenó la salida del brasileño Henrique Moura. Al inicio era una incógnita lo que podía ofrecer en la cancha, pero con el paso del tiempo demostró sus virtudes. Tiene una buena lectura de juego, buen cabeceo y luce solvente en la marca.

"Cada vez me siento más firme atrás, ahora me toca jugar con Jaikel Medina, la idea es mantener el cero atrás. Me tocó iniciar con Alexander Robinson hasta que se lesionó y hay que hacer las cosas de la mejor manera atrás", acotó el argentino.

En el caso de Blanco, llegó al plantel por su polifuncionalidad. Asumió la lateral derecha y demostró en el inicio de torneo que quiere mantenerse en el club.

Primero relegó a Yostin Salinas al banquillo. El joven futbolista no asumió la titularidad desde la primera fecha porque estaba con la Selección Nacional que disputó los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla.

Cuando se vinculó al plantel, ya Blanco había hecho lo suficiente como para mantenerse en el puesto, pues contrario a Salinas, aporta mucho más en ofensiva.

Cuando se acumulan nueve fechas de torneo, el campeón nacional recibe un gol cada 202 minutos.

Los siguientes retos del cuadro morado son Grecia, este miércoles a las 8 p. m. en La Cueva, y Carmelita el domingo a las 3 p. m. en el Rafael Bolaños.