Rodolfo Martín, Corresponsal GN. 2 septiembre
Limón continúa de malas en su cancha y no logra sumar. Fotografía: Rodolfo Martín.
Limón continúa de malas en su cancha y no logra sumar. Fotografía: Rodolfo Martín.

Limón. El equipo de Santos una vez más demostró su acostumbrada superioridad ante el cuadro local al obtener ayer una victoria de 2 a 0 frente a un rival que aún no puntúa en casa luego de tres encuentros como anfitrión.

El triunfo del cuadro guapileno aguó la bella fiesta que la comunidad limonense había disfrutado durante todo el fin de semana y, que dio inicio el viernes con el tradicional Grand Gala Parade en la celebración del Día del Negro.

Santos sacó ventaja con dos jugadas de bola muerta. La primera un lanzamiento de penal en piernas de Starling Matarrita y la segunda con un tiro libre de Oswaldo Rodríguez.

El segundo tanto contó con una desasfortunada intervención del joven arquero Brian Cordero quien hasta ese momento le había puesto el pecho a todas las balas, el héroe de Limón.

El remate del “Pato” salió directo al marco; parecía fácil para el portero que salió a toparlo incluso con marcada confianza.

Sin embargo, para su desdicha el esférico se le fue entre las manos.

La afición comenzó a corear : “portero, portero, portero” como una muestra de apoyo y hasta agradecimiento.

Sin embargo, esa muestra de solidaridad no impidió que saliera llorando a lágrima viva.

El cuadro del Caribe, después de un regular arranque, comenzó a perder fuelle hasta ser controlado por el sistema de juego de Johnny Chávez, a quien sí le salió el esquema previsto para alcanzar el objetivo deseado.

Limón jugó por momentos, a chispazos, sin contundencia para terminar tan inoperante como lo ha demostrado en la mayoría de los juegos celebrados. No en vano ocupa el último lugar.

Algunos arguyen el mal momento a la gran cantidad de lesionados.