José Pablo Alfaro Rojas. 8 agosto, 2018

Jugó mal. Quizás muy mal. Herediano tropezó en El Salvador, pero al final avanzó de ronda por un gol de visitante.

El Santa Tecla fue superior en la generación de juego de medio campo, en la elaboración en el último cuarto de cancha, en la dinámica, en las transiciones y en el pressing.

El florense Júnior Díaz marca a Ricardo Ferreira de Santa Tecla. Fotografía: Nelson Dueñas, 'El Gráfico' de El Salvador

El resultado de 2 por 1 no reflejó la superioridad de los cuscatlecos, que fabricaron lo suficiente como para aspirar a un marcador abultado que les permitiera avanzar de ronda.

Cuando faltaban 20 minutos de partido, el equipo florense se resguardó atrás, sin ser capaz de sostener el balón en el medio campo y menos provocar alguna acción de peligro en el duelo.

Yendrick Ruiz salvó del papelón a los rojiamarillos, cuando ingresó de variante y en el primer cobro de tiro de esquina mandó el balón a las redes. Se jugaba el minuto 40’ de la inicial y todavía restaba un segundo periodo de pesadilla para el Team.

Antes, Santa Tecla había anotado dos veces, en pies de Wílmar Torres al 16’ y de Ricardo Ferreira al 34’, para asustar y, por poco, maniatar al equipo rojiamarillo, de muy poco o nada.

En el segundo periodo Leonel Moreira se amplió a fondo para evitar el papelón; también influyó la mala definición de los jugadores salvadoreños, incapaces de aprovechar los espacios y las ocasiones de anotar.

En el epílogo, con más ganas que fútbol, la retaguardia aguantó el vendaval para evitar que el Santa Tecla consiguiera la anotación de la clasificación.

Muy mal Herediano.