Cristian Brenes. 17 febrero

Poco importa que tuvieron que sufrir hasta el final o que su juego no fue el más brillante en el Carlos Ugalde; al final para San Carlos lo que realmente vale es que no dejó pasar una oportunidad de oro y levantó la mano para aferrarse al cuarto lugar del Clausura 2019.

Los norteños buscan repetir lo hecho en el certamen anterior, cuando avanzaron a la segunda ronda, y de momento son candidatos serios a lograrlo, gracias al triunfo 1 a 0 ante Carmelita.

La victoria permite cerrar una semana casi perfecta para Luis Marín y sus dirigidos, quienes sumaron siete puntos de nueve posibles y se catapultaron hasta la parte alta de la tabla (victoria en casa contra la UCR 3 a 1, empate frente a Cartaginés 0 a 0 en el Fello Meza y festejo de nuevo este domingo).

17/02/2019 San Carlos triunfó 1-0 ante Carmelita. Gol de cabeza de Áaron Ramírez. Foto: San Carlos
17/02/2019 San Carlos triunfó 1-0 ante Carmelita. Gol de cabeza de Áaron Ramírez. Foto: San Carlos

El conjunto sancarleño terminó la primera vuelta del certamen donde quería y amenaza con ser un dolor de cabeza para quienes quieran un boleto. Incluso, con la combinación de resultados están a siete del líder, Grecia, y desplazaron a los brumosos al quinto puesto.

Si bien es cierto, Marín y los suyos no se pueden dar por satisfechos con su funcionamiento frente a los verdolagas, al menos conquistaron el triunfo y toman confianza ante su gente, una de las grandes deudas hasta ahora.

Los Toros del Norte apenas habían triunfado en una ocasión en su escenario. Los dos empates y la derrota que también acumulaban denotaban una debilidad, por lo que ahora se toman un respiro.

Eso sí, dejar en el camino a Carmelita no le fue nada sencillo. San Carlos chocó una y otra vez con la muralla defensiva de los visitantes, las ideas no llegaron con claridad en ofensiva y carecieron de buenas combinaciones para encontrar espacios.

La etapa inicial fue pobre para ambos planteles, con apenas un remate directo para cada uno y mínimas acciones de peligro real.

Los verdolagas llegaron con consiga clara de arrebatar al menos un punto y buscar un poco de oxígeno en su apremiantemente lucha por no descender. Hasta el minuto 82 todo les salía según lo planificado, aunque el gran problema es que solo atinaban a resguardarse y ya ni los contragolpes les permitían recuperar.

El conjunto norteño estaba metido en una verdadera maraña y apeló a tirar centros una y otra vez, en busca de cualquier cabeza o pierna. No obstante, fue mediante la táctica fija que llegaron a la celebración. Aarón Salazar se impuso en las alturas, tras el cobro de tiro de esquina de Esteban Ramírez y finalmente alegría en el Carlos Ugalde.

Los abrazos entre los jugadores de los Toros, al concluir el cotejo, denotaban ese alivio de cumplir con lo mínimo y no pecar de nuevo en casa.

Mientras que en la acera del frente todo es preocupación. Con la victoria de la UCR ante Limón 2 a 1 la distancia por el no descenso es de solo cinco puntos en la acumulada.

La crisis es total para unos verdolagas que no levantan cabeza, también son últimos del Clausura y tienen un rendimiento del 18%.