Daniel Jiménez. 7 septiembre

El San Carlos de Luis Marín hizo alarde de su coraje, ímpetu y empuje para remontarle 3-1 a Guadalupe en el estadio Carlos Ugalde.

Pese a que los guadalupanos golearon temprano en el marcador, los de casa no se alocaron y mostraron su jerarquía ante un digno rival.

Rachid Chirino (centro) es felicitado por sus compañeros, luego de igualar a uno para San Carlos contra Guadalupe. Foto: Prensa AD San Carlos
Rachid Chirino (centro) es felicitado por sus compañeros, luego de igualar a uno para San Carlos contra Guadalupe. Foto: Prensa AD San Carlos

Andrés Gómez globeó a Marco Madrigal y puso a los visitantes arriba apenas a los cuatro minutos del compromiso.

Esa anotación lejos de restarle fuelle al monarca, lo revitalizó. Ya con el 0-1, Marín le puso fútbol al asunto. Al borde de la línea de cal, el timonel pidió intensidad y dio un jalón de orejas necesario a sus dirigidos para que el partido cambiara de rumbo.

El portero Luis Diego Sequeira se comenzó a convertir en figura del juego, pero fue por poco tiempo. Sacó un balón con sello de gol de Álvaro Saborío y otro de José Luis Cordero.

Al 16′, Sequeira despejó mal un tiro de esquina y el balón quedó en la cabeza de Rachid Chirino para poner la paridad en la pizarra.

Tan solo un minuto después, un centro de Cordero fue canjeado por gol por Marcos Julián Mena, quien también de cabeza puso a su equipo arriba.

El juego fue intenso, por momentos de ida y vuelta y ahí salieron con ventaja los campeones nacionales.

En el banquillo también hubo un duelo interesante con Marín priorizando el orden y la salida rápida, y con un Geiner Segura solicitando más presión a sus jugadores cuando perdían el balón.

En el segundo tiempo, el control fue prioridad para los norteños, quienes jugaron con las bajas de los defensores centrales Rudy Dawson y Álvaro Aguilar. Ambos fueron expulsados el pasado miércoles en la derrota ante Alajuelense (1-0).

El guardameta Sequeira continuó como figura. Le tapó remates a Cordero, Mena y Jairo Arrieta, pero este último siempre festejó.

El atacante puso el 3-1 definitivo luego de un cobro de tiro de esquina de Cordero a los 77 minutos y con eso meter el encuentro en el congelador y así poder cerrar el cotejo sin ningún apuro.