7 octubre, 2008

La Sala Constitucional acogió ayer un recurso de amparo en contra de la construcción del nuevo Estadio Nacional y ordenó suspender las obras “hasta tanto la Sala no resuelva en sentencia el recurso o no disponga otra cosa”.

La acción fue presentada el jueves anterior por Guido Sáenz, exministro de Cultura, Claudio Gutiérrez, exrector de la Universidad de Costa Rica, Cecilia Valverde Barrenechea, filóloga y exdirectora ejecutiva de la ANFE, Roye Muñoz, médico y Alvar Antillón Salazar, exdirector de Política Exterior e integrante de la Comisión de Notables del TLC.

También lo firman Manuel Freer, exembajador ante la Oficina Europea de Naciones Unidas y exprocurador de la República, así como los abogados Juan José Sobrado, Gonzalo Fajardo (fiscal de Alajuelense) y Rónald Odio.

Ellos piden que se detengan las obras pues consideran que en La Sabana no se puede edificar ninguna infraestructura, dado que debe ser para el disfrute al aire libre de todos los ciudadanos.

Además, agregan que el Estadio Nacional generaría un gran caos vial en la zona.

Esta posición fue rechazada por el viceministro de Salud y presidente del Consejo de Deportes, Osvaldo Pandolfo, quien afirma que la nueva obra se construirá en el mismo espacio donde estaba el viejo.

Además, el jerarca sostuvo que una infraestructura de esta importancia generará ciertos problemas viales no importa donde se construya.

Añadió que de momento “es impensable hacerlo en otro lugar pues habría que expropiar y ese proceso es lento en Costa Rica”.

Satisfacción. Tras conocer que el recurso fue acogido, Guido Sáenz hizo público su beneplácito.

“No puedo expresar mayor satisfacción por esta acción de la Sala IV, la cual suspende la construcción del Estadio en La Sabana”.

Añadió que no se opone a la construcción de un Nuevo Estadio Nacional, aunque sí a que se haga en el Parque La Sabana.

Según el exministro, ese parque debe dejarse tal y como está, es decir, sin un estadio, y que fue acertada la decisión de demoler la antigua edificación, la cual era “un gran tugurio, un esperpento, un mamarracho, un mamotreto”.

Pandolfo, por su parte, lamentó la decisión de la Sala, pero aclaró que nada se puede suspender pues las obras aún no comienzan.

“Lo que yo espero es que, luego de nuestra respuesta, la Sala IV se pronuncie lo más pronto posible dándonos la razón a nosotros. El problema es que la Sala puede durar un año o dos años y en ese caso sí complicaría el asunto”.

Según el cronograma, se tenía previsto comenzar la construcción del Nuevo Estadio Nacional antes de que termine el año y la obra sería concluida, bajo el sistema llave en mano, en el primer semestre del 2010.

La infraestructura, cuyo costo de $73 millones, es pagada el Gobierno de China.

Además del recurso, la construcción se ve ahora amenazada por el donador. “Ellos (los chinos) están muy nerviosos por esta situación”, dijo Pandolfo.