Fanny Tayver Marín. 11 febrero
Róger Rojas pudo vestirse de héroe en el clásico del sábado. Fotografía: Rafael Murillo
Róger Rojas pudo vestirse de héroe en el clásico del sábado. Fotografía: Rafael Murillo

De su mente no salían esos tres momentos en los que estuvo muy cerca de anotarle a Saprissa en el clásico que terminó sin goles y eso motivó que a Róger Rojas se le hiciera muy larga la noche del sábado.

Aaron Cruz frenó sus intenciones en dos oportunidades, pero la tercera, en el minuto 70 es la que más le duele al atacante catracho, porque al ver una y otra vez la repetición parece más difícil no concretarla.

“La vi tan clara que me tiré, quería meterme con todo y pelota al marco, pero hay que seguir. En el segundo tiempo hicimos un gran partido, tuvimos el chance de anotar, pero hay situaciones donde uno como delantero las mete todas”, apuntó Ro-Ro.

Y agregó: “Quise asegurarla, darle con el borde interno y por asegurarla creo que no me fijé que tenía el marco en frente y que era de darle suave, la quise cruzar y se dio así. Ya me ha tocado fallar goles, a veces metemos unas que ni uno mismo cree y fallamos las más fáciles, esas son las más difíciles, las que uno cree que son fáciles”.

Rojas llegó a Liga Deportiva Alajuelense con el cartel de ser uno de los goleadores históricos del Olimpia de Honduras y en Costa Rica se encendió.

En su primer semestre en el fútbol tico, el catracho fue el máximo artillero con 20 conquistas; mientras que en el campeonato pasado marcó siete tantos y en lo que va del Clausura 2019 registra cuatro perforaciones.

Ro-Ro niega que lo sucedido el sábado en Tibás sea porque le falta confianza.

“Hay que tener paciencia, calma, que en el siguiente partido esperemos romper eso. Confianza tengo, simplemente que hay jugadas en las que cómo le digo, si usted me pregunta, uno como delantero no le va a encontrar una explicación. Simplemente fallé y no hay que bajar los brazos. Tengo la confianza del profe y de mis compañeros y sobretodo la mía”, citó.

De hecho, aunque ya no tiene al lado a uno de sus mejores socios de ataque como lo era Jonathan McDonald, con Hernán Torres cree que puede ser más constante con su efectividad, porque el colombiano juega con dos delanteros.

“La verdad que este sistema del profe me gusta, es con doble nueve, tratamos de acoplarnos, ya sea con (Jonathan) Moya, con (Marco) Ureña. Al profe le gusta y en lo personal también me gusta”.

A Rojas le cuesta dejar de pensar en ese pulso contra los morados. “Nosotros queríamos el triunfo. El primer tiempo estuvo duro, en el segundo hubo una mejoría e intentamos llegar. Tuvimos más llegadas que ellos, desgraciadamente no anduve muy fino y por eso no nos llevamos la victoria”, mencionó.

Pero tampoco se quedará ceñido con eso que pasó y él sabe que su mejor desahogo será volver a festejar pronto un gol, algo para lo que ya trabaja.

“El delantero vive de momentos y hay que seguirlos buscando, hay que seguirlos trabajando porque van a llegar. Si yo le digo que me voy a echar a morir por eso, sería un mal delantero. El atacante vive de que siempre tiene que luchar y soy de los que si fallo, en el siguiente juego voy a buscarlo”.

“Prefiero que digan que falló goles a que me esconda y diga que me no me den la pelota porque fallé un gol, no. A mí no me gusta eso, a mí me gusta dar la cara y me gusta siempre intentar, si fallé uno voy por el otro y bueno, el fútbol siempre da revancha. El miércoles estamos en casa y vamos con esa espinita de que tenemos que sumar”.

Ese sábado, algunos integrantes de la dirigencia de la Liga observaban el clásico desde uno de los palcos de la gradería este del Estadio Ricardo Saprissa. Ahí presenciaron esas jugadas en las que Ro-Ro quedó muy cerca de anotar.

“Generalmente, Róger una que tiene la hace. Le quedaron tres y no se pudieron hacer. A Róger no se le puede pedir nada, tiene una y desde donde sea la hace. Son circunstancias del fútbol, el esfuerzo y estar corriendo, no hay nada que recriminar, queda ese saborcito de que la tuvimos y pudimos sacar los tres puntos, pero creo que lo más importante es que se ve la actitud del equipo”, apuntó el jerarca de Alajuelense, Fernando Ocampo.

La Liga tiene seis puntos en siete partidos y este miércoles recibirá a Carmelita, a las 8:05 p. m. en el Morera Soto.