José Pablo Alfaro Rojas. 14 enero
Roberto Córdoba controla la pelota, mientras recibe la presión del volante morado, Mariano Torres, durante la primera fecha del actual torneo nacional. Fotografía: José Cordero.
Roberto Córdoba controla la pelota, mientras recibe la presión del volante morado, Mariano Torres, durante la primera fecha del actual torneo nacional. Fotografía: José Cordero.

Roberto Córdoba apenas tenía 17 años cuando recibió los primeros insultos de la grada norteña. Formado en la cantera de San Carlos, y mundialista infantil, al volante lo atacaban por una condición ajena al fútbol: ser el hijo del alcalde del cantón, Alfredo Córdoba.

En un sector de la grada se asumió que el volante integraba el primer equipo norteño a causa de la influencia de su padre, que sostiene una relación cercana con el club, cuando en realidad había acumulado en la cancha el mérito suficiente para alcanzar la división de honor.

"Todavía es un poco complicado, es duro y lo vivo. Es un peso que se tiene que llevar siempre. Al menos ya la gente me acepta un poco más, antes era muy duro venir a jugar con 17 años y sentir como todas las personas te atacaban", reconoce Córdoba.

Por ejemplo, el jugador fue uno de los prospectos más destacados del equipo que avanzó a los cuartos de final del mundial Sub-17 de Chile, lo que le valió ser contratado por Alajuelense.

Técnico y de fino trazo, fue resaltado en distintas ocasiones por el anterior director de selecciones menores, Marcelo Herrera, durante su etapa formativa. Recientemente, Douglas Sequeira lo convocó a la Tricolor preolímpica para el proceso que se avecina.

Roberto Córdoba fue mundialista Sub-17 y recientemente lo convocaron para selección preolímpica.
Roberto Córdoba fue mundialista Sub-17 y recientemente lo convocaron para selección preolímpica.

El mediocampista confiesa, en entrevista con La Nación, que cuando empezó su carrera le costó asumir la constante crítica recibida cada vez que ingresaba a la cancha, un factor que influyó en que entrara en uno de sus peores baches futbolísticos.

Entre los 17 y los 19 años, Córdoba perdió todo protagonismo; saltó a la Liga, pero no recibió la oportunidad de jugar y luego se quedó por fuera del Mundial Sub-20 de Corea del Sur.

Estaba joven y no esperaba que un sector de la feligresía lo insultara con tanta frecuencia.

"Hay personas que ofenden y tratan de atacar, pero sé que hasta a Messi le pasa. Y además viene la época política, sabemos que la gente quiere hacer daño", añadió, ante la circunstancia que afronta en este momento, pues su padre aspira a ser reelecto como alcalde.

“Fue una de las circunstancias que me afectó. Se hizo una gran bola de nieve y terminó en algo que no quería. Tal vez esperaba un apoyo importante de la afición porque yo soy sancarleño de corazón, amo este pueblo y al final el pueblo me ha dado todo”, explicó Córdoba.

Tampoco es un entorno fácil de sobrellevar en lo familiar, pues hasta el día de hoy su padre ha tenido que defenderse de distintas acusaciones por supuestos delitos para mantener sus aspiraciones de seguir en la alcaldía norteña.

Su candidatura sigue en pie, pese a ser condenado por ser el supuesto autor intelectual del delito de nombramiento ilegal. Sin embargo, hasta que la sentencia quede en firme, tiene el derecho de aspirar al cargo.

Paso por la Liga. Con el paso del tiempo, Roberto Córdoba aprendió a convivir con el contexto que le rodea. Cuando regresó a San Carlos, luego de ser enviado a préstamo por Alajuelense, mostró destellos de su mejor versión, cuando todavía tiene un margen de crecimiento.

Fue pieza importante en la obtención del título hace un año, se ganó un lugar en el once durante el certamen anterior y esta campaña la arrancó como titular, después de recibir el llamado de Sequeira para afrontar la eliminatoria olímpica.

Incluso, pudo regresar a la Liga para este torneo, pero en una negociación entre las dirigencias de ambos equipos le permitió continuar con los Toros del Norte para esta temporada.

Córdoba explicó las razones por las que prefirió continuar en San Carlos, en lugar de volver al equipo manudo, en donde lo consideraron para reforzar el mediocampo, pues era ficha eriza.

“Influyó que San Carlos juega el torneo Concacaf, en donde equipos de afuera te pueden ver. La Liga no participa en ese torneo”, concluyó el futbolista, quien aspira a salir del país pronto.