Roberto García H.. 15 junio

Enseñar lo aprendido es la mejor manera de honrar una trayectoria. Rónald González Brenes, el futbolista más joven del Mundial Italia 90, ha decidido incursionar en sectores desposeídos del oeste de la capital, con el propósito de enseñar la disciplina del fútbol a niños y jóvenes en condición de riesgo social. Su reciente incorporación al Sporting San José como gerente deportivo, hará posible el valioso aporte de un deportista de carta cabal, a quien respalda su extraordinaria carrera como jugador internacional y los pergaminos del avezado estratega de la actualidad.

Los principios que heredó de nacimiento, sus calidades éticas, personales y profesionales, conjugan en él una serie de valores que garantizan su idoneidad para acometer tan noble misión, la que se anticipa, eso sí, ardua, extenuante y difícil, pues la mayoría de los pupilos en este proyecto serán niños y adolescentes provenientes de hogares humildes, en los que ni siquiera el pan de cada día está seguro, y muchos sufren por el flagelo de la desintegración familiar.

Hay maestros del fútbol que merecen respeto, comprensión, respaldo y estímulo. Referentes como Carlos Watson, Manuel Gerardo Ureña, Giovanni Alfaro y González, entre otros, encaran la enorme responsabilidad cotidiana de inspirar a sus educandos. Además del perfil pedagógico que ostentan, para cualquier niño o adolescente amante del fútbol, conocer y estrechar las manos de estos forjadores, ha de ser una experiencia única, enriquecedora. Absorber de ellos las técnicas básicas, los consejos oportunos, las palabras de aliento y, sobre todo, el ejemplo de sus vidas, constituye también una oportunidad invaluable para chicos y adolescentes, independientemente de si será o no el fútbol profesional el destino que les espera.

Rincón Grande, Lomas del Río y Metrópolis son algunas de las comunidades del sector de Pavas, posibles beneficiarias del proyecto del Sporting San José, en su nueva administración. Según la información publicada el martes en La Nación, la cancha de Santa Fe, en Pavas, será el campo de entrenamiento y la sede de lo que, esperamos, se convierta en una pujante cruzada de formación integral de seres humanos para la vida.