Fanny Tayver Marín. 24 noviembre, 2020
Raquel Rodríguez marcó dos goles ante Sporting FC. Fotografía: Prensa LDA
Raquel Rodríguez marcó dos goles ante Sporting FC. Fotografía: Prensa LDA

Raquel Rodríguez fue la penúltima incorporación de Liga Deportiva Alajuelense en el campeonato de fútbol femenino que se acabó la noche del lunes con el título de Herediano, que no requirió de final para conseguir la corona.

Ella no estaba jugando, pero la mundialista infantil regresó y fue de menos a más con la Liga.

La atacante de 29 años no da una bola por perdida y tiene mucho carácter, de hecho, cuenta que en los entrenamientos a veces ese estilo rudo saca risas en las prácticas.

“Es motivo de bromas, el estilo de juego que realizo yo”, manifestó la delantera.

“Todos los partidos del campeonato son muy duros, los rivales nos juegan de diferente manera a nosotros. Pude anotar en el último partido, venía buscándolo y en todos los partidos siento que me habían quedado opciones que lamentablemente no se podían concretar. Sin embargo, hay que levantar cabeza, seguir adelante, seguir afinando detalles y mejorar en lo individual para aportarle al equipo”, reseñó Rodríguez.

Recordó que ella empezó hace cuatro meses, con pocos minutos, “pero era consciente de que la parte física estaba quedando a deber. Trabajé bastante sobre lo que era eso, tanto en los entrenamientos como trabajo extra y ya con eso he ido logrando mejorar en lo físico y aportar a lo que el profe quiere”.

Podría definirse como una futbolista brava con el balón.

“Siempre me he caracterizado por eso, no dar ninguna bola por perdida. A veces el profe me dice que en algunas no es necesario correr, pero que es algo que ya trae uno en la sangre de luchar hasta el último minuto, de luchar cada balón y demostrar en la cancha que el equipo cuenta con uno, tanto en las buenas como en las malas”, citó.

Para regresar al fútbol, uno de sus impulsores fue su esposo, Filander Gerardo Álvarez.

“Mi esposo me ha apoyado bastante, trabajamos en un gimnasio, él se ha sacrificado en el trabajo para yo poder venir a los entrenamientos y a los partidos. Él también trata de acomodarse para poder ver los partidos. Los ve en la casa, los vive intensamente (ríe...), más de la cuenta, pero él resalta también la actitud que tengo que demostrar en la cancha”.

Ella es mamá y la motiva saber que Ian siempre está frente al televisor, viéndola en la cancha.

“Mi hijo está pequeñito todavía, tiene dos años y siete meses, sí le encanta jugar fútbol y me apoya para venir acá”.

Ella tiene un año de contrato con Alajuelense y afirma: “La idea es igual, mantenerme acá en la institución y prepararnos desde ahora para el siguiente torneo, mejorar en lo que quedamos debiendo, que es en la anotación, entonces trabajar todo este tiempo extra para poder estar luchando el goleo el próximo torneo”.