Fiorella Masís. Hace 5 días

En medio de sentimientos encontrados, el presidente de la Liga Femenina de Fútbol, Víctor Hugo Alfaro, analiza el papel de la Selección Nacional en el Preolímpico de Concacaf.

De entrada afirma su desazón con esta frase: "sensaciones buenas no me quedan", pero después dice otras palabras dando su reconocimiento al grupo.

Lixy Rodríguez fue un muro difícil para la canadiense Janine Beckie en el partido del viernes en Carson, California. Foto: AP /Chris Carlson
Lixy Rodríguez fue un muro difícil para la canadiense Janine Beckie en el partido del viernes en Carson, California. Foto: AP /Chris Carlson

Costa Rica clasificó a la segunda fase del torneo, pero en la semifinal cayó 1-0 ante Canadá y para clasificar a Tokio 2020 era necesario llegar a la final.

Alfaro se atreve a decir que la Sele está cerca del nivel futbolístico de Canadá.

"La actitud de Canadá, que terminó hasta perdiendo tiempo, demuestra que Costa Rica no es cualquier equipo, no podían arriesgar, pero debemos dar el salto y asistir a Olimpiadas", apunta.

El control del balón estuvo la mayor parte del tiempo en pies de las norteamericanas, pero la Tricolor controló muy bien los ataques y los redujo a poco peligro. Sin embargo, las dirigidas por Amelia Valverde tampoco tuvieron suficientes armas para generar oportunidades en el marco del frente.

Por eso es que Alfaro siente que Costa Rica pudo disfrutar del sueño olímpico. Y ahora lo ve casi como una obligación para siguientes procesos, también mundialistas.

“Uno quisiera otra cosa, y no por uno, es por las muchachas, que hacen esfuerzos extraordinarios. Estuvimos cerca pero no podemos seguir quedándonos cerca, son los pasos que el fútbol femenino tiene que dar. Hemos hecho esfuerzos para que esto suceda”, expresó.

Desde su punto de vista, ante Canadá y Estados Unidos hay diferencias físicas importantes, pero está lejos de ponerlo como una razón o excusa, porque Costa Rica tiene “técnica, rapidez e inteligencia para jugar al fútbol”.

Con esas características es que ve cada vez más cercana la participación en unos Juegos Olímpicos.

Aunque a la mejor jugadora de Costa Rica, Shirley Cruz, probablemente ya se le acabó el tiempo para conseguirlo, Alfaro confía en los siguientes talentos y algunos que en este momento destacan.

¿Se está terminando una gran generación? Esa pregunta es la que muchos se han hecho, aunque realmente hay varias jugadoras que aún podrían participar en otro proceso olímpico.

El promedio de edad de las convocadas para este Preolímpico fue de 25 años. La de mayor edad es Shirley, con 34 años, le sigue Carol Sánchez (33) y Dinnia Díaz (32). El resto no supera los 29 años.

Por ejemplo, Raquel Rodríguez, figura indiscutible de la Nacional, en cuatro años tendría 30. También hay jóvenes quienes normalmente tienen un puesto en la Mayor, caso de María Paula Salas (17), Priscilla Chinchilla (18), Gloriana Villalobos (20), Stephanie Blanco (19) o María Paula Coto (21).

“No sé si es que por Shirley se piensa eso, pero tenemos una selección joven, jugadoras importantes en las selecciones Sub-20 y Sub-17. En el fútbol femenino en Costa Rica las selecciones son proyectos permanentes. Me parece que mejores jugadoras están por venir, esta es una generación mezclada”, explicó.

Alfaro basa esta expectativa en que ahora las niñas juegan fútbol más temprano.

“Empiezan a los cinco años. Hace un tiempo empezaban a los diez, cuando no se adquieren condiciones motoras de la misma forma. Antes hacía comparación entre hombres y mujeres porque las mujeres empezaban muy tarde. Por ejemplo, Gloriana y Raquel empezaron muy jóvenes y se nota; actualmente está pasando eso, cuando son niñas todas esas cosas les darán mejores condiciones físicas, técnicas y motoras”, agregó.

Finalmente, dijo que el puesto de Amelia Valverde sigue de igual forma, pero habrá un análisis del torneo, como se hace regularmente tras una competición oficial.